2024-03-06

Las cifras superan a las de 2023

La niñez en 2024: Ya van nueve infanticidios y cuatro muertes sospechosas

En ocho de los nueve crímenes reportados por la Fiscalía, los asesinos fueron los propios progenitores. En los restantes cuatro casos, se presume su participación.

Visión 360 / La Paz

En lo que va del año, Bolivia registró nueve infanticidios, según datos de la Fiscalía General del Estado. Empero, los reportes policiales y de prensa dan cuenta de cuatro casos adicionales, en los que las muertes ocurrieron en situaciones no esclarecidas. En casi la totalidad de los asesinatos, los victimarios fueron los progenitores. 

Las cifras son mayores a las registradas en similar periodo de 2023, lo que augura un mal año para la niñez boliviana.

“El departamento de La Paz es el que registra la mayor cantidad de casos. Haciendo una relación comparativa con 2023 (...) existe un incremento de infanticidios, (de enero a febrero) se tenían solo dos hechos”, sostuvo la Directora de la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Vida y la Integridad Personal, Elizabeth Viveros Guzmán.

De acuerdo con el Ecosistema Justicia Libre del Ministerio Público, de los nueve casos reportados por la entidad, cinco  corresponden a La Paz,  dos a Oruro, uno a Cochabamba y uno a Santa Cruz. El 60% de los autores fueron identificados y enviados a prisión con detención preventiva.

Nueve infanticidios, ocho a manos de sus padres 

La madrugada del 5 de marzo, Guillermo T.P., tras agredir a su expareja, se lanzó con cuchillo en mano sobre sus dos hijos, de tres y cinco años de edad. De nada sirvieron las súplicas de los pequeños, fueron asesinados ante las cámaras de seguridad del hogar.

Según los familiares de la madre, ambos progenitores se encontraban separados y llevaban tres años peleando la custodia de los hijos. Incluso tenían una orden de alejamiento que no fue cumplida. 

El caso consternó al país entero, pues no es el primero que ocurre durante este año. 

Velorio de los dos niños asesinados por su padre.   Foto: APG 

 

El 5 de enero, una niña de seis años llegó al Hospital del Niño en Santa Cruz desde Porongo. Presentaba serias heridas que su padre, Balmiro P. E., indicó que eran por una caída de una hamaca. 

Sin embargo, el personal médico halló restos de balines en el cráneo y denunció el caso a la Policía. Balmiro dio positivo a pólvora y nitratos en la prueba del guantelete, por lo que fue detenido preventivamente por el delito de infanticidio.

Cuatro días después, en Oruro otro centro de salud reportaba la llegada de un niño de dos años sin signos vitales y con muestras de maltrato. La autopsia reveló que el pequeño había sido asfixiado de forma mecánica. Su cuerpo presentaba varios moretones recientes, lesiones antiguas y signos del síndrome del niño maltratado. 

Su padrastro José R.L. fue imputado como autor del infanticidio, mientras que la madre Tania M.A fue imputada por complicidad.

En la misma ciudad, la noche del 24 de enero, una vecina del sector del botadero municipal reportó a los Bomberos el hallazgo de un bebé sin vida. De inmediato llegaron al lugar el Fiscal de turno, una médico del Instituto de Investigaciones Forenses (Idif) y efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). El equipo constató que el recién nacido había sido asfixiado de forma manual. Su cuerpo, con signos de violencia, estaba envuelto en varias bolsas plásticas y no había rastros de los asesinos.

Una vecina alerto sobre la presencia del cuerpo en el botadero.   Foto: Fiscalía

El 5 de febrero, en el municipio de Viacha, en La Paz, otro padre asesinó a sus tres hijos y luego se quitó la vida. Envenenó a los tres pequeños, dos niños y una niña, con una bebida con organofosforados. 

De los casos reportados por la Fiscalía, el único en el que el autor no es el progenitor, es el infanticidio ocurrido en un chaco de Villa Tunari, el pasado 28 de febrero. El cuerpo del niño de seis años fue encontrado a varios metros de la propiedad, junto al de su padre, bajó un montón de hojas y ramas.  

Mientras que el padre fue victimado a machetazos, el niño fue asesinado con un disparo que ingresó por la frente y bajó hasta un pulmón. El caso se investiga como asesinato e infanticidio y se presume que el móvil fue económico. 

Cuatro muertes sospechosas 

Sin duda el abandono y la negligencia se constituyen en una forma de violencia contra los niños. El 19 de enero una bebé fue abandonada dentro de una caja en inmediaciones del Quinto Anillo de la ciudad de Santa Cruz. Cuando la Policía la halló su pequeño cuerpo estaba frío y ya no presentaba signos vitales.

En un escenario similar, el 28 de febrero, la Policía realizó el levantamiento de los restos de una bebé, en un terreno baldío de la ciudad de Potosí. El cuerpo había sido devorado por los animales. El caso no se investigó por infanticidio porque los primeros informes indicaron que la neonata había nacido muerta.

Hace unos días, en el departamento de Tarija, otra bebé falleció por anoxia. En esta ocasión se estableció que hubo un accidente cuando la madre, en estado de ebriedad, se durmió sobre ella mientras la amamantaba. 

El 3 de febrero, una niña de tres años fue encontrada sin signos vitales en una de las aceras del barrio San Antonio, en la ciudad de Santa Cruz. El cuerpo presentaba varios moretones y los vecinos relataron que la madre la había golpeado y luego no quiso llevarla a un centro de salud.

Te puede interesar