Gasto público
¿Cuál fue la ejecución presupuestaria de las empresas estatales?
De las 15 empresas estatales más importantes de Bolivia, la que tuvo mayor ejecución presupuestaria, en 2023 fue Boliviana de Aviación (Boa) con un 97,06%, seguido de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), con un 88,78%, y en tercer lugar se ubica YPFB con el 86,55%, según los datos del Sistema Integrado de Gestión Pública (Sigep).
Las que tuvieron un menor rendimiento en la ejecución fueron la Empresa Yacana, con un 8,28%, luego sigue la empresa Quipus, con el 16%, y la empresa Siderúrgica El Mutún, con un 51,14%.
Boa en 2023 tuvo un presupuesto de 3.333.423.647 bolivianos, aunque la firma en su rendición de cuentas reportó un gasto de 98,53%. La gestión pasada, la estatal transportó 4.725.938 pasajeros (beneficiarios directos) nacionales e internacionales, logrando un 4,26% más que lo programado, resaltó la compañía.
ENDE, otra de las empresas con un alto nivel de ejecución, con el 88,78% (datos del Sigep), en enero informó que los recursos de la compañía fueron empleados para desarrollar proyectos de generación, transmisión y distribución eléctrica.
El presidente de la empresa, Manuel Valle, indicó entonces que para este año se seguirán realizando importantes inversiones para hacer realidad los proyectos Miguillas en La Paz con 414 millones de bolivianos, el parque eólico Warnes II en Santa Cruz, con 256 millones de bolivianos y 182 millones de bolivianos para la construcción de la línea que une Los Troncos con San Ignacio en Santa Cruz, que junto a otros proyectos en diferentes regiones del país, suman 1.699 millones de bolivianos, que se ejecutarán este 2024.
YPFB, la empresa pública más importante del país, el año pasado manejó un presupuesto consolidado de 69.059.729.440 bolivianos y, de acuerdo con los datos del Sigep, logró una ejecución de 86,65%.
Para inversión la estatal programó 2.274,8 millones de bolivianos, y en 2023 erogó el 81% de estos recursos en exploración, redes de gas y otros, informó YPFB en enero.
Otras empresas estatales como Mi Teleférico lograron una ejecución del 83,71%; Emapa, 78%; Cartonbol, 78%; Comibol, 64,07%; EBA, 56,82%; entre otras, de acuerdo con el reporte del Sigep al 31 de diciembre de 2023.
Entre las compañías con menor ejecución se encuentran Yacana, dedicada a la venta de hilo de alpaca, la cual tuvo un presupuesto de 57.390.131 bolivianos, pero gastó sólo el 8,28%; Quipus, que manejó un presupuesto de 335.300.974 bolivianos, y ejecutó el 16%.
Visión 360 envió las consultas respectivas al Ministerio de Desarrollo Productivo sobre el nivel de ejecución de estas empresas y se indicó que se canalizarían las preguntas, sin fecha de respuesta.
El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, manifestó que, entre todas estas empresas estatales, recibieron el año 2023 un monto de 90.595.968.679 bolivianos y gastaron el 84% de estos recursos. Sin embargo, la ejecución presupuestaria promedio de cada una de las empresas fue baja, de solo un 59%.
“Considerando que el presupuesto asignado de gasto de estas empresas estatales representó el 37% del PGE, y que 10 de las 15 no tuvieron siquiera un 80% de ejecución presupuestaria. Se debe analizar y planificar en el corto plazo una nueva estructura presupuestaria para las empresas estatales del país, no solo en función a su volumen de gasto, sino también en función a su eficiencia y eficacia económica y financiera, impacto en la población, generación de empleo, aporte al desarrollo regional y nacional, otros”, subrayó.
Romero también considera que se debe evaluar en cuáles se debe continuar invirtiendo y en cuáles ya no, más allá de aspectos políticos o ideológicos.
El economista Germán Molina, por su lado, opinó que en general la ejecución de las principales empresas públicas, están por encima de 50% y en algunos casos cerca del 100%.
“En general la primera conclusión es YPFB, ENDE, BOA y Mi Teleférico tienen un elevado porcentaje de ejecución que explica por su facturación, es decir, sus ventas que cubrieron sus gastos y el resto no lograron alcanzar sus ingresos programados y por tanto una baja ejecución, sin embargo, es probable que todos incurrieron en déficit fiscal”, puntualizó.
Molina considera que la información pública, no es suficiente para conocer en su integridad la situación financiera de las empresas, pero la baja ejecución que reflejan las cifras del Sigep puede significar que en algunas compañías hay menores ingresos y elevados gastos.