Una creencia laica que se convirtió en un pilar de la fe
Una dote, un asesinato y una pelea vecinal: la historia del Gran Poder
Aunque sus orígenes se remontan al siglo XVIII, la historia comenzó en 1920, con una dote de un grupo de religiosas. El obsequio estableció una de las más importantes manifestaciones culturales del país, sentó los cimientos de una iglesia patrimonial y avivó las rivalidades vecinales en la zona de Gran Poder.
La historia del Santuario del Señor del Gran Poder (calle Gallardo, en La Paz), considerado por los vecinos como “la iglesia antigua”, y de la fiesta y entrada, están relacionadas con la del lienzo del Jesús de la Santísima Trinidad, más conocido como el “Jesús de tres rostros”.
Esta pieza de arte sacro colonial es un patrimonio nacional. Según la información que conserva el santuario, la pieza de arte fue creada en el siglo XVIII. Su autor fue anónimo y es muy posible que fuera parte de la escuela cusqueña o de la potosina.
Con el paso del tiempo terminó en manos de la familia Carrión. Las hijas del clan ingresaron en el convento de la Orden de las Concepcionistas y el lienzo fue entregado como parte de la dote de las muchachas.
“Antiguamente, cuando las mujeres ingresaban jóvenes a las órdenes religiosas, la familia pagaba una dote, como si se tratara de un enlace matrimonial de antaño”, explicó a Visión 360 el rector del santuario, fray Marcelo Ramírez Simón, de la Orden de San Agustín.
Sin embargo, cuando el convento se trasladó a Miraflores, en la década de los años 20, las religiosas se vieron obligadas a deshacerse de varias de sus posesiones, entre ellas la pintura. Según recuerda Ramírez, una de las sirvientas de las chicas Carrión recibió la pieza, que terminó en la zona de Chijini, ahora conocida como Gran Poder.
Una devoción que crecía
En los primeros años, la imagen de la Santísima Trinidad pertenecía a los vecinos. Fueron ellos quienes organizaron las primeras entradas en conmemoración a la advocación del Mesías cristiano. También fue la junta vecinal la que adquirió el terreno, donde actualmente se levanta el santuario, y construyó una estructura precaria para conservar la obra de arte.
“La gente comenzó a visitar la zona en mayor cantidad. La fiesta creció en torno al culto y jaló personas de otras zonas. Fue cuando la Iglesia comenzó a participar”, relató Ramírez.
Pero ¿qué representa exactamente el lienzo y qué es el Señor del Gran Poder?
Ramírez indicó que la imagen sacra colonial presenta a la Santísima Trinidad, el misterio de las tres personas de Dios en una: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La imagen, originalmente, mostraba a Jesús con tres rostros fusionados.
“Es una muestra de la totalidad de Dios, ya que se presenta, digamos, completo. No es una advocación que se enfoca solo en el Espíritu Santo, el Cristo de la Pasión u otra. Es la totalidad de la divinidad”, explicó el rector del santuario.
A principio de los años 20, la devoción a la advocación fue puramente laica. “La Iglesia no participó por muchos años. Fue una manifestación de fe que nació enteramente de los vecinos”.
Debido a la importancia y la fe mostrada, la diócesis paceña ordenó la construcción de una iglesia en la calle Max Paredes, considerada como el “nuevo” templo entre los vecinos. El proyecto se realizó en 1928 y la parroquia quedó bajo el mando de la Orden de San Agustín.
Allí fue llevada la pieza artística. Pero, si bien la iniciativa ayudó a preservar la pintura, desató un conflicto vecinal que se extendió por décadas.
"La Iglesia no participó por muchos años. Fue una manifestación de fe que nació enteramente de los habitantes de la zona". Marcelo Ramírez Simón
Guerra vecinal
“La junta de vecinos rechazó completamente la medida. Para ellos fue un atentado contra la zona y los feligreses. Protestaron en contra y hubo choques entre los vecinos de Gran Poder y los de Max Paredes. Llegó al punto que no se podían ver entre los dos grupos”, recordó Ramírez.
El tira y afloja se extendió por años, por décadas. El deseo de recuperar el lienzo llevó a que los habitantes de la zona Gran Poder hicieran aportes personales para la construcción de su propia iglesia.
Fue así que entre 1943 y 1948 se levantó un nuevo templo. Curiosamente, por estar en el lugar donde originalmente se conservó al Señor del Gran Poder, fue conocido por los vecinos como el “viejo templo”.
Esto aún genera confusión entre quienes no viven en esa parte de la ciudad. Pese a que una de ellas es santuario -desde 1986- y la otra es la parroquia, es fácil escuchar por estas fechas a las personas preguntar: “¿Dónde queda la iglesia del Gran Poder?”.
Normalmente la respuesta llega con otra pregunta: ¿cuál? ¿La vieja o la nueva?
En 1943 comenzó la construcción del templo. Fue una iniciativa de los vecinos del barrio de Chijini, ahora conocido como Gran Poder, para que el lienzo pudiera mantenerse en la zona.
El misterio del lienzo
Pero el conflicto vecinal no fue el único problema. Como resultado del origen netamente laico de la devoción, la Iglesia Católica detectó varias “distorsiones” en el credo, especialmente relacionadas con la imagen de los tres rostros de Jesús.
“Se supo de personas que realizaban rituales para ‘maldecir’ a sus rivales. Mucha gente comenzó a decir que por la condición perturbadora de los tres rostros superpuestos había algo no muy santo en la pintura”, contó Ramírez.
Los feligreses encargaban sus peticiones al rostro derecho, dedicaban las intenciones benéficas al del medio y solicitaban venganza al rostro izquierdo. Por eso, en 1930, se ordenó retocar la imagen, para tapar las caras de los costados. Ahí la imagen pasó de ser el Señor de la Santísima Trinidad al del Gran Poder.
Paralelamente a estos acontecimientos, la festividad continuó creciendo y la iglesia pasó al control de la diócesis y, por tanto, se convirtió en una parroquia de pleno derecho. La popularidad de la entrada de Gran Poder fue tal que en 1974 se fundó la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder para organizar la fiesta.
Un asesinato
En 1984, víctima de un robo, el párroco Miguel Silva fue asesinado dentro del mismo templo. Poco antes había conseguido una donación para ampliar la construcción.
El crimen obligó al Arzobispado de La Paz a ordenar el cierre de la vieja iglesia y trasladó todos los ritos a la nueva. Pero el traslado duró poco, apenas dos años.
En 1986 las puertas se reabrieron, pero con importantes cambios. El primero fue que dejó de ser una parroquia y se la denominó como Santuario del Señor del Gran Poder. Esto significó que dependía de la parroquia de Gran Poder, cuya sede era el templo ubicado en la Max Paredes.
“Un santuario es una iglesia que se construye alrededor de un patrono, sea este un santo, una virgen o una advocación de Jesús. No tiene terreno parroquial, aunque sí pueden realizar todos los ritos católicos como bautizos, matrimonios y otros”, explicó el rector.
En 1986 se reabrió el templo, ahora convertido en Santuario del Señor del Gran Poder, tras su cierre temporal en 1984 a causa del asesinato del párroco dentro de las mismas instalaciones.
Como es de esperarse, la mayor parte de sus actividades giran en torno a la entrada del Gran Poder. Participan en las romerías de las fraternidades, sus fiestas y tienen papel protagónico en la promesa, que se hace el domingo antes de la fiesta central, y el mismo sábado de la manifestación.
"Un santuario es una iglesia que se construye alrededor de un patrono, sea este un santo, una virgen o una advocación de Jesús". Marcelo Ramírez Simón
Ese día, el rector, los prestes y la directiva de la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder sacan una copia del lienzo -el original es patrimonio y no puede arriesgarse- y presiden a los bailarines durante los ocho kilómetros del recorrido.
Actualmente, el santuario se mantiene con recursos propios. Estos se consiguen con colectas, el pago por servicios como matrimonios y bautizos, y por la colaboración de algunos fraternos, instituciones y feligreses. La Iglesia Católica, como organización, no entrega monto alguno, como tampoco lo hace la asociación folklorista.
Esto obliga a los religiosos a buscar apoyo externo para hacer las restauraciones y mantener el templo en buen estado. Por ejemplo, durante las semanas pasadas se trabajó en el reemplazo de las puertas y que todo esté listo para que el patrono paceño se festeje como se debe, a lo grande.