2024-09-16

Venezuela

La salida de González debilita el “hasta el final” de María Corina Machado

El exilio del político venezolano debilita la infraestructura legal y política de la oposición, acrecienta la presión sobre esta, que corre el riesgo de fragmentarse.

El exilio del opositor venezolano Edmundo González Urrutia, que pidió asilo político a España, ha debilitado la gran cruzada y la reclamada victoria en las elecciones venezolanas del partido que lidera María Corina Machado. Analistas estiman que ahora el movimiento opositor tiene menos margen de maniobra, aunque otros lo ven como una ventaja, ya que su visibilidad en el exilio sumará apoyo internacional en pos de lograr un cambio político en el país caribeño.

La salida de González es incluso vista por algunos como “una deserción al proyecto opositor”, una decisión que desmoraliza y una situación ya repetida en el pasado.

El candidato presidencial se une a una creciente lista de figuras de alto perfil de la oposición que han huido de Venezuela, incluidos Juan Guaidó, Leopoldo López, Mariela Magallanes y Antonio Ledezma. Sus salidas han dejado un vacío de liderazgo dentro del movimiento, suscitando preocupaciones sobre su capacidad para mantener el impulso en su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro.

El líder opositor, que según las actas que hizo públicas la oposición, es el legítimo ganador de las elecciones en Venezuela, con el 67% de los votos, enfrentaba una complicada situación. Llevaba en Venezuela un mes escondido, pero su situación se volvió especialmente difícil tras ser acusado de hasta cinco delitos relacionados con la publicación de las actas -desde usurpación de funciones hasta conspiración e instigación a la desobediencia de leyes- que conllevan penas de hasta 16 años de prisión.

El riesgo de una detención era inminente, por lo que solicitó el asilo en una decisión que, se dice, desconocía la propia María Corina. En un video, la líder dijo:  “Nadie hoy tiene los detalles precisos de la complejidad de la operación que hubo por detrás y de muchos aspectos del proceso, que le corresponde a Edmundo informárselo a los venezolanos, no me corresponde a mí”.

La líder opositora venezolana María Corina Machado. Foto: EFE

 

Aunque después expresó que “Edmundo luchará desde afuera junto a nuestra diáspora y yo lo seguiré haciendo aquí, junto a ustedes”.

El opositor indicó que su salida de Venezuela “estuvo rodeada de episodios de presiones, coacciones y amenazas”.

Desde que salió de su país, el opositor publicó cartas dirigidas a los venezolanos en X, la primera para explicar las razones de su decisión y una más reciente en la que indica que su compromiso con el mandato que ha recibido de parte del pueblo de Venezuela “es irrenunciable”, y que el planteamiento de la lucha que Machado y él han  conducido “se mantiene inquebrantable”.

“La lucha es hasta el final, cuando finalmente todas nuestras familias puedan reunirse en suelo venezolano”, manifestó González.

Su victoria pierde fuelle

La periodista Esther Sanz sostiene que el exilio debilita la infraestructura legal y política de la oposición. González Urrutia fue una voz prominente en el desafío a la legitimidad del régimen de Maduro.

“Su marcha elimina a un embajador clave y debilita la capacidad de la oposición para desafiar las acciones del Gobierno. Asimismo, al ser el ganador de las elecciones y el candidato presidencial y ya no estar en Venezuela, su victoria pierde fuelle después de los comicios”.

En segundo lugar, su exilio subraya la creciente presión a la que se enfrenta la oposición ante la represión del régimen y porque puede, además, fragmentar a la oposición. El movimiento ha luchado por mantener un frente unificado, algo que logró en estas elecciones. El éxodo de figuras clave como González Urrutia podría exacerbar las fracturas anteriores y debilitar la capacidad de la oposición para presentar un desafío cohesionado al gobierno de Maduro.

El director del diario venezolano El Nacional, Miguel Henrique Otero, también en el exilio, afirmó que González deberá ahora “centrarse en denunciar lo que está pasando en Venezuela”. “Edmundo engrosa ese número de exiliados que seguirán logrando solidaridad contra el régimen”, estimó.

El periodista argentino Pablo Stefanoni considera que la salida al exilio del candidato opositor “es una victoria política para Maduro, cuyo ministro del Interior, Diosdado Cabello, hace alarde de la deriva aún más autoritaria y deja en una mala posición a María Corina Machado”. Es un elemento de “desmoralización” para la oposición.

También deja en “offside”, dice, a los gobiernos de Brasil y Colombia, que intentaron una mediación mientras cuestionaban un resultado que pasó de “difícil” a “imposible” de creer.

“La falta de grandes movilizaciones callejeras postelectorales de la oposición -en parte por la represión, pero posiblemente no solo por eso- dan aire a Maduro, que busca ganar tiempo y quedar de facto como presidente”, estimó el analista desde la red X.

Y según apunta Susanne Gratius, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la situación es cada vez más dramática para la oposición y se ve que el régimen no permite ningún tipo de oposición. Agrega que la salida de González de Venezuela “es un triunfo un poco amargo” para las autoridades chavistas.

“Por un lado, se ha revelado que es una dictadura, que querían tomar preso al candidato de la oposición; por otro, es un triunfo porque ya no les molesta, ya no está en el país (...). La oposición se queda más debilitada y pierde a su candidato oficial que reclama haber ganado las elecciones”, manifestó la analista a Rtve.

Una protesta de los venezolanos contra el régimen de Maduro. Foto: EFE

 

Para otros, como Henrry Narveiz, un venezolano exiliado en España y presidente de la asociación de Estudiantes Venezolanos en España (EVE), la lucha por restablecer la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela “ha iniciado una nueva etapa en la que la presión internacional contra el régimen de Maduro será más fuerte”.

“En clandestinidad, (González) ha estado limitado para maniobrar dentro de Venezuela y también en el ámbito que él conoce muy bien, el diplomático. Habría sido muy frustrante para los venezolanos que el régimen de Maduro hubiese logrado secuestrarlo y torturarlo como ha hecho con buena parte de los líderes de la oposición desde que perdió las elecciones”, apuntó.

Según este venezolano, el régimen de Maduro “ha quedado retratado”, ya que “la percepción de la mayoría de venezolanos es que no hay en el país un poder legítimo y democrático, sino que se sostiene por la arbitrariedad, la represión y la manipulación”.

Günther Maihold, experto en Latinoamérica de la Fundación Ciencia y Política, en Berlín, dijo a la DW que los contactos de González Urrutia y su pasado diplomático juegan a favor de este reparto de tareas, ya que él puede promover la causa venezolana en el exterior y ser recibido por gobiernos que lo apoyan, “aunque ello no resta orfandad al movimiento opositor dentro de Venezuela”.

“En el país aún queda María Corina Machado, pero en condiciones difíciles, ya que no puede moverse con libertad. Machado es la más estratégica de los dos, pero González es la persona que tenía toda la legitimidad, al menos moralmente, por haber ganado las elecciones”.

El futuro de la oposición venezolana sigue siendo incierto, estima Esther Sanz.

Mientras que algunos siguen siendo optimistas sobre la capacidad del movimiento para reagruparse y superar estos retos, otros son más pesimistas y temen que la represión del Gobierno y la marcha de figuras clave acaben debilitando la lucha de la oposición por la democracia en Venezuela.

“El exilio de Edmundo González Urrutia es un claro recordatorio de lo mucho que está en juego en la lucha contra el régimen de Maduro”.

Para la ONU y la OEA, “no es el fin de la crisis”

El exilio del opositor venezolano ha generado preocupación en varios gobiernos latinoamericanos y de Europa, así como en organismos internacionales como la ONU y la OEA, que consideran que la medida socava aún más cualquier posibilidad de diálogo en Venezuela.

La ONU advirtió que la salida de González “claramente no es el fin de la crisis” postelectoral y señaló que sigue estando “muy preocupada por la situación”.

El organismo internacional envió a Venezuela un panel de expertos electorales para seguir las elecciones de julio y, aunque sus conclusiones suelen ser confidenciales, en este caso se hicieron públicas y decían que los comicios no cumplieron con los estándares requeridos de transparencia.

De igual forma, la Organización de los Estados Americanos (OEA) acusó al “régimen autoritario” venezolano de haber “forzado el exilio” de González Urrutia, al que el organismo considera el ganador de las elecciones presidenciales.

“El régimen no solo ha fallado en producir la menor evidencia del resultado electoral (...), sino que ha forzado el exilio del candidato Edmundo González”, quien “indudablemente” ganó las pasadas elecciones, señaló la Secretaría General de la OEA en un comunicado.

La OEA aseguró que el “proceso electoral no ha terminado” y que deben “seguir trabajando para que el verdadero ganador de las elecciones del pasado 28 de julio asuma la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela”, en enero del año  2025.

Para el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, la salida de González provocó “un día triste para la democracia”.

“El líder político y candidato presidencial Edmundo González ha tenido que pedir asilo político y acogerse a la protección que le ha ofrecido España”, lamentó Borrell.

Mientras el Gobierno español rechazó la versión de que mantuvo negociaciones con el Ejecutivo venezolano para la salida de González e insistió en reclamar a  Maduro la publicación de las actas electorales.

 

PUNTO DE VISTA 

“Ojalá desde el exterior surjan los refuerzos”

Por: Guillermo Arango, periodista

A María Corina le secuestraron a su abogado, a su equipo de trabajo más cercano, le han desarticulado a sus comanditos y lo más importante, la separaron de Edmundo González. Este último golpe por parte del régimen fue quizás el más contundente.

El 9 de septiembre vimos a Maduro por primera vez en 40 días, muy tranquilo, relajado y hasta feliz. No podemos negarlo, ellos ganaron una batalla, pero no la guerra. No quiero apresurarme a opinar acerca de Edmundo ni a juzgar su decisión de irse al exilio, pero sí hay muchas cosas que no entiendo y que ojalá el tiempo las esclarezca.

Lo cierto es que el chavismo juega sucio y María Corina  ha querido jugar de forma correcta. Yo creo que ese es un error y aún la oposición honesta, en la que creo y en la que confío, está a tiempo de replantearse las nuevas formas de lucha ahora con el presidente electo desde el exilio y al parecer, en silencio y sin mucho margen de maniobra.

Todo parece indicar que sacaron a Edmundo de Venezuela bajo chantaje y tampoco podrá moverse allá, en España, porque su hija está en Caracas, casi como rehén y a quien usan (al parecer) para seguir extorsionándolo. O quizás no es así. A veces en política (y sobre todo en la política sucia) no todo es lo que parece.

De quien confío plenamente es de María Corina, a lo largo de la historia ha demostrado ser una mujer impecable, luchadora, inteligente y muy proba. Por esa razón, siento que necesita ayuda y es cuando más debemos apoyarla. Y si es posible, ojalá desde el exterior surjan los refuerzos para su causa, que es la causa de la gran mayoría de venezolanos que queremos el fin de este régimen oprobioso que destruyó a la República y tiene secuestrado a todo un país.

Ese es “hasta el final” y hasta que no lleguemos al final, nadie se puede rendir. Es momento de rodear a María Corina, protegerla y ayudarla.

Mientras, Edmundo debería encargarse de implosionar al chavismo desde afuera. No nos engañemos, EEUU hoy es un país socio comercial de Maduro. Todos los días salen miles de barriles de petróleo desde Venezuela. Ese discurso antiimperialista de Maduro y ese discurso anticomunista de Washington solo es una fachada. Lo que priman son los intereses y los negocios.

Edmundo debe enfrentarse con esa realidad y buscar negociar con los norteamericanos para que ellos vean rentable una transición en Venezuela y así sean más contundentes con Maduro. Triste, pero así se mueve el mundo.

Ese cuento de las ideologías es pura apariencia, al mundo de hoy lo mueven los negocios.  Tal parece que la libertad de Venezuela aparte de lucharla, habrá que comprarla.

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