Es importante examinar antes de compartir
Un kit de 8 pasos para verificar si una información es falsa
Todo ciudadano en la actualidad se desenvuelve en un mundo altamente digitalizado; por tanto, el riesgo de tener al alcance contenidos falsos es también elevado.
Ante esta situación es menester desarrollar “el pensamiento crítico” para no convertirse en un consumidor “pasivo” y “dar por hecho y por cierto”, absolutamente todo lo que llega por las redes sociales y plataformas digitales, aseguró la editora en jefe de Bolivia Verifica, Patricia Cusicanqui.
Según Enid López, fact-checker en jefe de Chequea Bolivia, los contenidos que se difunden por redes sociales son apabullantes, por lo que es recomendable dudar de estos, lo que llevará a la verificación y comprobación de la veracidad.
Ahora bien, dijo, es cierto que no se puede dudar absolutamente de todo, por lo que hay que considerar ciertos indicios que dan la pauta para desconfiar, como, por ejemplo, si una publicación lleva logo y fecha y si ambos corresponden al medio citado.
López manifestó que partiendo del “pensamiento crítico”, Chequea Bolivia opta por fortalecer lo que denomina “alfabetización mediática”, que significa formar a las personas desde las unidades educativas, pasando por la universidad y las organizaciones de ciudadanos, como juntas vecinales u otras, que representen y congreguen a los ciudadanos. “Creemos que se puede ser mucho más efectivo (de esta manera) que regular la desinformación”, señaló.
En el caso de Bolivia Verifica, esta institución desarrolla un curso dirigido a estudiantes de colegio y a universitarios, en el que se comparten mecanismos para identificar informaciones falsas y cómo contrarrestarlas.
Según el Polígrafo, fruto del mismo desarrollo del mundo digital existe una serie de herramientas que, para verificar la veracidad de un contenido, por ejemplo, Webmi, que sirve para saber cuál es la información que tiene una persona en la web, basta con ingresar su nombre. Se puede usar también búsqueda a la inversa en Google , TinEye y Yandex. Además, colocando una frase entre comillas en el Google se puede ubicar a la persona de manera exacta.
Ambas verificadoras brindaron recomendaciones destinadas a la ciudadanía, las que pueden resumirse en ocho: Comprobación del contenido, del medio de comunicación, del autor, de las imágenes, de la fecha y el logo, reparar en la ortografía, cuestionar las ideas preconcebidas y pensar antes de compartir un mensaje dudoso.
COMPRUEBA EL CONTENIDO
Uno de los primeros pasos para no caer en consumir información falsa o difundirla es preguntarse si los hechos que se reflejan en el mensaje o artículo que se tiene al alcance son precisos e imparciales.
COMPRUEBA EL MEDIO DE COMUNICACIÓN
Es importante verificar el medio de comunicación por el cual uno se informa. Para esto hay que preguntarse si es conocido y en caso de direcciones digitales, si la URL resulta extraña o familiar.
COMPRUEBA EL AUTOR
La pregunta es ¿existe siquiera esta persona? Los periodistas o escritores respetados siempre tienen un historial. Si el autor inventó su nombre es posible que el contenido que presenta también sea falso.
COMPRUEBA LAS IMÁGENES
Las imágenes son muy influyentes y fácilmente manipulables. Para verificar su autenticidad se puede recurrir a la herramienta InVID, que puede ayudar también a descubrir videos falsos o verdaderos.
VERIFICA LA FECHA Y EL LOGO
Cuando uno está frente a un contenido es importante verificar la fecha, porque se puede utilizar información pasada para hacerla pasar como actual. Así también hay que ver si se encuentra el logo del medio y si este corresponde al real.
REPARA EN LA ORTOGRAFÍA
Por lo general, los mensajes, datos, información o contenidos que son falsos no respetan las reglas de ortografía; por tanto, ese puede ser un aspecto importante para no caer en información que esté alejada de la verdad.
CUESTIONA TUS IDEAS PRECONCEBIDAS
A veces una historia es sencillamente demasiado buena o entretenida para ser cierta. Párate a pensar, compara con fuentes fiables y mantén la cabeza fría.
PIENSA ANTES DE COMPARTIR
La historia podría ser una distorsión de hechos reales o antiguos o podría ser una sátira. Si el hecho es real, de seguro los medios de comunicación tradicionales, serios, lo cubrirán. Por tanto, verifica antes de compartir.
Chequea Bolivia identificó 76 contenidos creados con IA para estafas
Entre mayo y junio de este año, Chequea Bolivia identificó al menos 76 contenidos de desinformación que fueron creados con Inteligencia Artificial (IA), que circularon por Facebook, con el objetivo de captar víctimas y redirigirlas a Telegram en la que operan estafadores, aprovechando el anonimato.
Los contenidos fueron hallados durante el monitoreo diario que realiza el equipo de verificadores, y haciendo un seguimiento a cada caso se estableció la existencia de una red de estafas.
Los contenidos, en su mayoría, eran videos en los que se suplantó la identidad de figuras públicas y eran distribuidos mediante publicidad pagada en esa red social.
De acuerdo con la institución que hizo el trabajo, los contenidos se compartían mediante páginas que en el perfil tenían una misma imagen, realizaban muy poca interacción o a veces ninguna, no contaban con ningún tipo de información adicional y el único mecanismo de contacto era a través de enlaces para direccionar a Telegram, un espacio con políticas de moderación de contenido menos estrictas que otras.
Los estafadores, según el estudio, utilizaban videos cortos creados con IA para suplantar la identidad de al menos 16 figuras públicas e instituciones del país y de otras seis del exterior. Entre los afectados se encuentran periodistas, presentadores, futbolistas, influencers, ex reinas de belleza, expresidentes y autoridades actuales.
En los videos las figuras públicas, suplantadas, dan sus testimonios del éxito que lograron tras haber realizado supuestas inversiones con “expertos” en “hacer crecer los ahorros”, con el único afán de generar confianza en la población para que luego sirva a los intereses de la red de estafadores.
A partir de los 76 contenidos que circularon en Facebook, se accedió a ocho canales y ocho chatbots de Telegram en los que ingresaban las personas para “invertir” a través de enlaces publicados con los videos falsos.
La red que opera en Telegram utiliza cinco formas de estafa que son: apuestas en partidos arreglados, falsos análisis deportivos, estafas con criptomonedas, compra y venta de activos y compra-venta de divisas. En todos prometen ganancias económicas considerables para quienes ingresen a esos negocios y apuestas.