Gobernanza
Aniversario del 10 octubre de 1982: la APDHB dice que la democracia "está de luto”
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) emitió un pronunciamiento por los 42 años de la recuperación de la democracia en el país y estimó que este sistema de gobierno, un logro alcanzado gracias al esfuerzo conjunto de todo el pueblo boliviano, hoy está de luto.
“Los valores han sido socavados, y nuestra conmemoración lleva un listón negro, simbolizando el luto por una democracia que está a punto de ser enterrada. Los defensores de los derechos humanos lo tenemos claro, debemos recordar que nuestra ética no solo implica no hacer daño, sino también ayudar y aliviar la situación de los demás. Ese debe ser también el camino que recorran nuestros líderes políticos”, dice el comunicado de la entidad defensora de los DDHH.
Hace 42 años, el 10 de octubre de 1982, Hernán Siles Suazo, recibía la banda presidencial del general Guido Vildoso e inauguraba así el retorno de la democracia de Bolivia.
La APDHB señala que la democracia, aunque imperfecta, es el mejor sistema político para organizar la convivencia social de manera equilibrada, porque ofrece medios de participación, permite la expresión de opiniones contrapuestas y rechaza la concentración del poder en pocas personas.
“La esencia de la democracia radica en reconocer y expresar libremente nuestras diferencias, y en crear mecanismos para que estas lleguen al ente político que ostenta el poder”, señala el pronunciamiento.
En el documento se agrega: “La igualdad es fundamental en la democracia, permitiendo que cualquier persona participe en el ejercicio del poder político. Esto se logra a través de la redistribución de derechos y el reconocimiento de nuestras diferentes circunstancias. La democracia también impone límites al poder público para salvaguardar los intereses y derechos de los individuos, dividiendo el poder entre instituciones como el Legislativo, Ejecutivo y Judicial”.
Para la APDHB, estos principios “no solo han hecho historia, sino que serán salvaguardas de la soberanía de nuestra nación, darán vida a la democracia boliviana a lo largo de la historia, son fundamentales para restaurar la democracia y servirán como catalizadores de la liberación nacional y social en todos los lugares en que los bolivianos actúen con firmeza y valentía”.
“En este momento crucial, Bolivia posee un legado único y una base de principios que guiarán nuestra nación hacia la reconstrucción y el progreso. Con la esperanza de ver renacer el dinamismo y la influencia nacional del político boliviano, con determinación y acción conjunta en tiempos de adversidad forjaremos un futuro próspero para Bolivia”, finaliza el texto.