Serie del indirecto
De la Torre: Decidí entrar a la cancha para dar instrucciones a mis jugadores”
Sports / La Paz
David De la Torre; el director técnico de Royal Pari; dijo su verdad acerca de los hechos del lunes 23 de diciembre en Oruro, donde el árbitro Gabriel Mendoza dio por suspendido el partido por falta de garantías y abandono del equipo cruceño en el juego contra Totora Real Oruro; por la serie del ascenso y descenso indirecto.
Sostuvo que ingreso al campo de juego para “dar instrucciones a sus jugadores” ante el cobro del penal y no para retirar al equipo.
Su versión contrasta con la del informe del juez en la planilla que indica que el DT instruyó la salida del equipo después de decirle al juez “eres un ladrón”.
Contó que en la casamata revisó las imágenes de la acción del penal y “dentro de mi criterio no es penal. Todo el tiempo mi equipo estuvo nervioso; pienso rápido y digo tengo que enfriar esto. Para hablar directo con mis jugadores decidí meterme al terreno de juego y decirle al árbitro que se había equivocado. Solamente le dije que para mí no es penal, pero para estar cerca de mis jugadores que si los llamaba a mi casamata no podían ir, iba a ser difícil”, señaló en el programa Mac Deportes de Santa Cruz.
Agregó que la idea era dar instrucciones a la columna vertebral del equipo formada por el arquero Diego Méndez, los centrales Hallyson Padilha y Yosimar Quiñónez y el mediocampista Thiago Ribeiro “para el parado táctico después del penal”.
Acusó a los efectivos de la Policía Boliviana de sacar al plantel de la cancha “utilizando fuerza desmedida” y de tratarlos “como delincuentes”.
“En ese intento llegaron los policías y no me dejaron, empezaron a sacarme de la cancha con una fuerza desmedida. No era necesario, solo debían escoltarme, entonces reaccionan mis jugadores y fuimos gasificados como si fuéramos criminales”.
Justificó el ingreso de jugadores al vestuario “para lavarse” ante el uso de gases por parte de la Policía “y volver lo más antes posible a la cancha”. “Ni modo que no se echen ni agua, que es la reacción de uno afectado por el gas pimienta”.
Aseguró que fueron cuatro o cinco los que entraron al camarín y otros se quedaron en la cancha.
Ratificó que su decisión de ingresar a la cancha fue para “enfriar” la situación porque el equipo estaba sufriendo bastante.
El DT corre riesgo de ser castigado con uno o dos años de suspensión por ordenar el retiro del equipo, si el Tribunal de Disciplina considera que hubo esa situación.
El dirigente Jorge Laguna, quien estuvo de delegado en ese partido, dio la misma versión de que la Policía obligó al equipo a salir de la cancha.
El Tribunal de Disciplina abrirá proceso de oficio con base en los informes del juez y del oficial del partido Javier Galindo.
Esa instancia definirá si es necesario solicitar descargos a los clubes.