Amenazas
Arresto de periodistas acentúa desconfianza en la Policía, dicen las asociaciones
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociación de Periodistas de Santa Cruz (APSC), expresaron este viernes su preocupación por el arresto del periodista Percy Suárez de ATB y el camarógrafo Wálter Chama de Red Uno, cuando mientras realizaban la cobertura del asesinato del capitán de policía, Juan Carlos Aldunate, sobrepasaron la escena del crimen demarcada por los efectivos policiales.
“Consideramos que la medida adoptada por la Fuerza Especial Contra el Crimen (FECC) fue desmedida, provoca una sensación de inseguridad y puede derivar en miedo y autocensura en el ejercicio del periodismo, con el riesgo de dejar sin información a la población y porque fundamentalmente vulnera la Constitución Política del Estado, que en su artículo 106 garantiza el trabajo de los periodistas y el artículo 15 que establece que nadie puede ser sometido a tratos humillantes y degradantes”, dijeron estos gremios en un pronunciamiento.
Las asociaciones reconocen que la Policía tiene la responsabilidad de garantizar la cadena de custodia en la investigación de un hecho delictivo como el que ocurrió el 19 de febrero en Santa Cruz, “pero también es verdad que la prensa desempeña un rol determinante en la veeduría y escrutinio a la labor que desempeñan los servidores públicos, labor respaldada por el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos”.
Los periodistas aprehendidos admitieron que cruzaron el cordón de seguridad, pero no con la finalidad de entorpecer el trabajo de la Policía, sino por la naturaleza misma del tenso trabajo de cobertura de un hecho como el ocurrido en Santa Cruz.
“Periodistas y policías interactúan de manera constante. Sin embargo, el desconocimiento sobre la actividad y las funciones que deben cumplir cada una de las partes ha derivado en una sanción desproporcionada por traspasar el cordón de seguridad de la escena del crimen”, reza el comunicado.
Las asociaciones expresaron su solidaridad con los comunicadores “que fueron amedrentados innecesariamente con el arresto, cuyo historial profesional muestra su constante empeño por registrar con fidelidad los hechos que reportan”.
"Es urgente una comunicación asertiva para evitar que la prensa obstruya el desarrollo de los procedimientos policiales o que la policía imponga limitaciones al libre ejercicio de la labor informativa de periodistas y medios de comunicación”, destacaron.