Libertad de prensa
La ANPB condena y rechaza amenazas del estado ficticio de Kailasa contra medios bolivianos
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y las nueve asociaciones departamentales de periodistas del país rechazaron y condenaron las amenazas y amedrentamientos por representantes del autodenominado Estado de Kailasa contra varios medios bolivianos, entre ellos Brújula Digital, Sumando Voces y El Deber.
“Estas amenazas atentan gravemente contra la libertad de prensa y de expresión, derechos fundamentales garantizados tanto por la Constitución Política del Estado como por tratados internacionales de derechos humanos”, dice un pronunciamiento de las asociaciones de periodistas.
“En un contexto en el que el ejercicio del periodismo es esencial para la democracia, resulta inadmisible que se pretenda censurar la información mediante coacciones ilegales e infundadas. La exigencia de retractaciones, eliminación de contenido y disculpas públicas por parte del ficticio Estado de Kailasa no solo vulnera los principios de transparencia y derecho a la información, sino que constituye una estrategia de intimidación inaceptable”, se lee en el texto.
En el comunicado señalan que las investigaciones periodísticas en torno a los acuerdos irregulares entre grupos indígenas bolivianos y Kailasa han seguido los principios de verificación, rigurosidad y apego a la verdad, siendo sustentadas por fuentes documentadas y testimonios directos.
“La libertad de expresión no puede ser restringida bajo amenazas de supuestos procesos judiciales sin fundamento, mucho menos cuando se trata de esclarecer hechos de interés público”, reclaman.
Además, recuerdan que el inexistente “Estado de Kailasa” no cuenta con reconocimiento internacional ni posee legitimidad alguna bajo el derecho internacional. Las acciones emprendidas por sus representantes, lejos de tener validez legal, constituyen un intento de manipulación y coerción contra la prensa, lo que agrava la magnitud de estas amenazas, consideran.
Ante la situación, los periodistas exigieron "el cese inmediato de cualquier acción intimidatoria reafirmando nuestro compromiso inquebrantable con la verdad y la defensa de la libertad de prensa" y alertaron a la opinión pública y a la comunidad internacional sobre estos "intentos de censura que atentan contra los derechos fundamentales de información y expresión”.
El diario El Deber publicó una investigación en la que denunciaba el “arrendamiento perpetuo” de 60 mil hectáreas de tierras indígenas de la amazonia boliviana en favor de un país ficticio. El trabajo periodístico fue recogido por varios medios y tras las denuncias al menos 20 integrantes de Kailasa fueron expulsados del país.
El portal Brújula Digital denunció que recibió dos amenazas legales de Kailasa exigiendo retractación y eliminación de informes sobre acuerdos irregulares con indígenas amazónicos. También el diario cruceño publicó que al menos tres comunicadores fueron advertidos con acciones legales a través de mensajes de correo electrónico y por WhatsApp.