Evocación tras su fallecimiento
Francisco visitó Bolivia en 2015, habló de la demanda marítima, visitó Palmasola y pidió perdón a indígenas
Del 8 al 10 de julio, el papa Francisco visitó a Bolivia y recorrió las ciudades de El Alto, La Paz y Santa Cruz, donde se refirió a la demanda marítima, visitó el penal de Palmasola y pidió perdón a los indígenas. Miles acudieron a su encuentro, asistieron a sus actos y ceremonias, y lo saludaron con banderas bolivianas y carteles a su paso, en las ciudades que visitó.
Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, se reunió con el expresidente, Evo Morales, obispos, sacerdotes, a consagrados y consagradas, y al pueblo boliviano en general. En aquel viaje, el Pontífice recordó la importancia de participar de la vida de Jesús, y que, a través de cada persona, esta vida se multiplique en la sociedad: “No somos personas aisladas, separadas, sino somos el Pueblo de la memoria actualizada y siempre entregada”, afirmó el Papa durante la Misa en la Plaza de Cristo Redentor, según reseña Vatican News.
“Una vida memoriosa necesita de los demás, del intercambio, del encuentro, de una solidaridad real que sea capaz de entrar en la lógica del tomar, bendecir y entregar en la lógica del amor”, dijo el Papa, según una compilación realizada por vatican.va.
El 8 de julio de 2015, arribó al Aeropuerto internacional El Alto de La Paz, Bolivia, donde fue recibido por Evo Morales y en su discurso inicial, resaltó que Bolivia estaba dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del ´país; cuenta con una Constitución que reconoce los derechos de los individuos, de las minorías, del medio ambiente, y con unas instituciones sensibles a estas realidades.
También se refirió a la reivindicación marítima y el problema histórico con Chile.
“Siempre hay una base de justicia cuando hay cambio de límites territoriales y sobre todo después de una guerra. Entonces, hay una revisión continua, una revisión de eso. Yo diría que no es injusto plantearse una cosa de ese tipo, ese anhelo”, dijo el pontífice al referirse a la demanda marítima de Bolivia, que en ese momento mantenía un juicio con Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ)
En su ingreso a la sede de Gobierno, en plena Autopista, aprovechó la oportunidad para evocar al padre Luis Espinal. “Recordar un hermano, un hermano nuestro, víctima de intereses que no querían que se luchara por la libertad de Bolivia. El P. Espinal predicó el Evangelio y ese Evangelio molestó y por eso lo eliminaron”, señaló Francisco al pedir un minuto de silencio en oración y después recemos todos juntos.
“Que el Señor tenga en su gloria al P. Luis Espinal que predicó el Evangelio, ese Evangelio que nos trae la libertad, que nos hace libres, como todo hijo de Dios. Jesús nos trajo esa libertad, él predicó ese Evangelio. Que Jesús lo tenga junto a Él. Dale Señor el descanso Eterno y brille para él la luz que no tiene fin. Que descanse en paz”, manifestó.
Según reportó EFE, centenares de miles de personas se volcaron a las calles de La Paz para dar la bienvenida al papa Francisco, a quien recibieron en medio de vítores y aplausos, con pañuelos y globos blancos, banderas del Vaticano e imágenes con su rostro.
"Francisco, querido, eres bienvenido", "Francisco, Francisco", coreaba la gente al paso del pontífice por las calles paceñas, sin perder por un momento el entusiasmo a pesar de haber esperado algunos durante más de doce horas para verle.
En el encuentro con autoridades en la Catedral de La Paz, recordó que el cristianismo ha tenido un papel importante en la formación de la identidad del pueblo boliviano. La libertad religiosa –como es acuñada habitualmente esa expresión en el fuero civil– es quien también nos recuerda que la fe no puede reducirse al ámbito puramente subjetivo. “No es una subcultura. Será nuestro desafío alentar y favorecer que germinen la espiritualidad y el compromiso de la fe, el compromiso cristiano en obras sociales, en extender el bien común, a través de las obras sociales”, aseguró.
Resaltó que Bolivia transitaba un momento histórico: la política, el mundo de la cultura, las religiones son parte de este hermoso desafío de la unidad. En esta tierra donde la explotación, la avaricia y múltiples egoísmos y perspectivas sectarias han dado sombra a su historia, hoy puede ser el tiempo de la integración. Y hay que caminar ese camino. Hoy Bolivia puede crear, es capaz de crear con su riqueza nuevas síntesis culturales.
En esa reunión en la Catedral con autoridades, el papa Francisco volvió a hablar del mar y señaló que una nación que busca el bien común no se puede cerrar en sí misma; las redes de relaciones afianzan a las sociedades. El problema de la inmigración lo demuestra.
Agregó que el desarrollo de la diplomacia con los países del entorno, que evite los conflictos entre pueblos hermanos y contribuya al diálogo franco y abierto de los problemas, hoy es indispensable. “Y estoy pensando acá, en el mar: diálogo, es indispensable. Construir puentes en vez de levantar muros. Construir puentes en vez de levantar muros. Todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones compartidas, tienen soluciones razonables, equitativas y duraderas. Y, en todo caso, nunca han de ser motivo de agresividad, rencor o enemistad que agravan más la situación y hacen más difícil su resolución”, remarcó Francisco.,
El 9 de julio en el II encuentro mundial de los movimientos populares, en Santa Cruz, habló de que, junto a la reivindicación de sus legítimos derechos, los pueblos y organizaciones sociales, deben construir una alternativa humana a la globalización excluyente.
Fue la oportunidad también en la que Francisco, pidió perdón a los pueblos originarios por los crímenes cometidos durante la conquista de América. “Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América. Hubo pecado, hubo pecado y abundante, pero no pedimos perdón, y por eso pedimos perdón, y pido perdón, pero allí también, donde hubo pecado, donde hubo abundante pecado, sobreabundó la gracia a través de esos hombres que defendieron la justicia de los pueblos originarios”, indicó.
Durante su participación en el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares también el 9 de julio, se pronunció sobre la economía y exclamó que la primera tarea es poner la economía al servicio de los pueblos: Los seres humanos y la naturaleza no deben estar al servicio del dinero. Digamos “NO” a una economía de exclusión e inequidad donde el dinero reina en lugar de servir. Esa economía mata. Esa economía excluye. Esa economía destruye la madre tierra.
“La economía no debería ser un mecanismo de acumulación sino la adecuada administración de la casa común”, añadió. A su vez pidió decir “No”, a las viejas y nuevas formas de colonialismo. Digamos “SÍ” al encuentro entre pueblos y culturas.
Visita a Palamasola
El 10 de julio antes de partir de Bolivia, el papa Francisco se reunió con los internos del penal de Palmasola en Santa Cruz, donde pidió a los administradores de los recintos penitenciarios dejar “la lógica de buenos y malos” e instó a los reclusos a no perder la esperanza y apoyarse en la oración para volver a empezar.
“Una palabra de aliento a todos los que trabajan en este Centro: a sus dirigentes, a los agentes de la Policía penitenciaria, a todo el personal. Ustedes cumplen un servicio público y fundamental. Tienen una importante tarea en este proceso de reinserción. Tarea de levantar y no rebajar; de dignificar y no humillar; de animar y no afligir”, subrayó.
Agregó que este proceso pide dejar una lógica de buenos y malos para pasar a una lógica centrada en ayudar a la persona. Y esta lógica de ayudar a la persona los va a salvar a ustedes de todo tipo de corrupción y mejorará las condiciones para todos. Ya que un proceso así vivido nos dignifica, nos anima y nos levanta a todos.
“Aquí, en este Centro de Rehabilitación, la convivencia depende en parte de ustedes. El sufrimiento y la privación pueden volver nuestro corazón egoísta y dar lugar a enfrentamientos, pero también tenemos la capacidad de convertirlo en ocasión de auténtica fraternidad. Ayúdense entre ustedes. No tengan miedo a ayudarse entre ustedes. El demonio busca la pelea, busca la rivalidad, la división, los bandos. No le hagan el juego. Luchen por salir adelante unidos”, apuntó Francisco.
Polémica
A su llegada a Bolivia el papa Francisco recibió múltiples demostraciones de aprecio y regalos. Quizá el que más ha llamado la atención fue el que le entregó el presidente de Bolivia, Evo Morales, en un evento privado en La Paz.
Francisco, que ya llevaba colgado del cuello una tradicional ‘chuspa’ boliviana, recibió de manos del mandatario una cruz muy particular. Se trata de un Cristo tallado sobre una figura de la hoz y el martillo, uno de los símbolos más representativos del comunismo. La figura de Jesús descansa sobre el mango del martillo.