2025-07-06

Rock

Ozzy Osbourne y Black Sabbath ofrecieron su último concierto

La mítica banda británica, considerada pionera absoluta del heavy metal, volvió a reunirse con su alineación fundacional de 1968: Ozzy en la voz, Tony Iommi en la guitarra, Geezer Butler al bajo y Bill Ward en la batería.

Visión 360 / agencias

El rugido de miles de gargantas unidas por el metal retumbó en el estadio Villa Park, donde Ozzy Osbourne, acompañado por los miembros originales de Black Sabbath, ofreció el sábado su último concierto. La velada se convirtió en un verdadero homenaje al heavy metal, con una puesta en escena que fusionó misticismo, historia musical y emociones a flor de piel.

La mítica banda británica, considerada pionera absoluta del heavy metal, volvió a reunirse con su alineación fundacional de 1968: Ozzy en la voz, Tony Iommi en la guitarra, Geezer Butler al bajo y Bill Ward en la batería. Una formación que no compartía escenario desde hace dos décadas, lo que convirtió esta noche en una experiencia trascendental para sus seguidores. “Una vez en la vida”, repetían algunos fanáticos, conscientes de la dimensión histórica del evento.

“I love you (los amo)”, gritó Ozzy con fuerza desde su trono, un asiento oscuro con estética infernal especialmente diseñado para él. A sus 76 años y afectado por la enfermedad de Parkinson, el cantante no pudo estar de pie durante gran parte del concierto, pero su presencia fue tan potente como siempre. Esa voz rasposa, característica del “Príncipe de las Tinieblas”, volvió a dominar el escenario y estremecer a los asistentes.

La multitud, vestida con camisetas negras, chaquetas de cuero, tatuajes visibles y largas barbas, se dejó llevar por los clásicos de la banda como si cada nota fuera parte de un ritual. Cuando llegó el turno de ‘Paranoid’, su mayor éxito, el estadio entero se volcó en un canto colectivo que selló el momento más icónico de la noche. Fue la despedida perfecta para una leyenda del rock.

El adiós a unas leyendas del Heavy Metal

Pero este concierto final no fue únicamente una reunión de Black Sabbath: fue una verdadera celebración del legado del metal. Entre los artistas invitados destacaron nombres colosales como Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Pantera, Steven Tyler de Aerosmith, Tom Morello de Rage Against the Machine y Ron Wood de los Rolling Stones. Una constelación de figuras que se sumó para rendir tributo a Ozzy, una figura que trasciende generaciones y géneros.

Algunos asistentes viajaron desde el otro lado del mundo solo para estar presentes. Para muchos fue su primera vez viendo en vivo a la banda que marcó su juventud; para otros, fue la última oportunidad de despedirse de su ídolo. Lo que todos compartían era un mismo sentimiento: una mezcla de alegría y tristeza, una emoción profunda difícil de explicar.

La noche no fue simplemente un concierto, sino un acto ceremonial, casi espiritual. Black Sabbath cerró el círculo en su Birmingham natal, donde todo comenzó, rodeado de miles de almas que reverenciaron por última vez al padrino absoluto del heavy metal.

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