Aprehendido
Murillo aguarda en una celda de Viru Viru su traslado a La Paz, donde será puesto ante un juez
El exministro de Gobierno Arturo Murillo, que arribó a Santa Cruz la madrugada de este jueves, quedó aprehendido y, tras una revisión médica, la exautoridad aguarda en una celda del aeropuerto de Viru Viru su traslado hasta la ciudad de La Paz, donde será sometido a una audiencia cautelar.
La exautoridad también será trasladada vía aérea a la Sede de Gobierno, a donde se prevé que llegará al mediodía. “Una vez llegue al aeropuerto de El Alto, será dirigido a dependencias policiales (de La Paz), donde un juez determinará su situación jurídica”, informó este jueves el ministro de Gobierno, Roberto Ríos.
El procurador general del Estado, Ricardo Condori, adelantó en pasadas horas que en la audiencia de Murillo solicitará que sea encarcelado en el penal Chonchocoro, ubicado en pleno altiplano paceño.
Ríos detalló los procesos que enfrenta en Bolivia y las dos sentencias que pesan en su contra por los casos “gases”, vinculado con la investigación de Estados Unidos. Se tratan de pesquisas en torno a la compra irregular de agentes químicos durante el gobierno de transición de Jeanine Añez.
“En Estados Unidos ha declarado, ha manifestado su culpabilidad por los delitos que se le ha investigado”, señaló el ministro, quien acotó que Murillo es investigado por las muertes en Senkata y Sacaba en medio de la crisis de 2019.
Ríos explicó que “de acuerdo a procedimiento establecido”, Murillo será puesto a conocimiento del juez para que se lleve una audiencia de medidas cautelares.
“Nosotros proyectamos que lo que tiene que hacer el juez en función a estas sentencias con las que cuenta el señor Arturo Murillo, como una de estas resoluciones manda, sea privado de libertad en el recinto penitenciario de San Pedro”, afirmó el ministro de Gobierno.
Murillo, quien fuera el hombre fuerte del gobierno interino de Jeanine Añez (2019-2020), fue capturado en mayo de 2021 en Estados Unidos, acusado de conspiración para el lavado de dinero y sobornos en el marco de la compra de material antidisturbios.
En enero de 2023 fue sentenciado a 70 meses de prisión tras declararse culpable en ese país y en junio de este año fue liberado de manera anticipada por buena conducta. Luego fue trasladado a un centro de detención de migrantes, donde finalmente se resolvió su deportación.