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El alza de precios y la escasez de combustible y divisas desaceleran la economía de La Paz y la ubican en situación de contracción
La Paz celebró el lunes 20 de octubre un año más de su fundación, pero lejos de festejar está en una situación compleja dado que la escasez de combustible, la falta de divisas, el alza de precios de insumos, materiales de construcción pone a los sectores productivos, de comercio y la economía departamental en una situación de desaceleración y contracción.
El Instituto Nacional de Estadística (INE), la semana pasada, informó que la economía boliviana en el primer semestre del año registró una caída de -2,40% en su crecimiento.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, señaló que la caída del PIB a nivel nacional también repercute en los departamentos que hoy enfrentan incremento de precios, reducción de la capacidad de poder adquisitivo, falta de combustible y de dólares y alta posibilidad de reducción de personal en las empresas.
La escasez de dividas y el alza en el precio del tipo de cambio genera –dijo- una menor capacidad de importación de productos en el sector comercio y en la industria se afecta a la importación de insumos, materias primas.
A eso hay que sumar que el transporte trabaja al 50% de su capacidad, porque un 50% de las movilidades está en las filas de los surtidores para conseguir combustible y sin poder traer mercadería.
Recordó que el 60% de los insumos que necesita la industria para producir se importa y si bien en la actividad farmacéutica se han liberado aranceles en la importación de materias primas, hay medicamentos terminados que no se producen en Bolivia y se los debe traer con un mayor costo por el alza en el dólar en el mercado paralelo.
Según Olivo, todos estos problemas provocan una caída en la actividad económica, desempleo y riesgo de inestabilidad, por eso la principal función que tendrá el equipo económico del nuevo Gobierno es generar las condiciones para equilibrar la provisión de combustible y de dólares.
“El problema es que esto no tendrá una solución a corto plazo, el nuevo gobierno debe presentan un plan a los organismos internacionales de cómo se piensa estabilizar la economía. Con algunas medidas como la liberación de importaciones de combustible, se puede aliviar la situación, pero no se restablecerá por completo la balanza”, subrayó.
Por eso, las familias, la gente debe dar una oportunidad al nuevo Gobierno para que pueda tomar las medidas correctivas sin generar protestas o convulsión social, porque si a los tres meses se comienza a tirar piedras, no habrá gobernante que pude solucionar la crisis económica.
Olivo, la semana pasada, expresó la preocupación de la CNC por la caída de -2,40% en el PIB nacional, ya que esto afecta a las empresas y toda la cadena productiva, pone en riesgo el empleo y poder adquisitivo, todo por falta de políticas efectivas y no se adoptaron medidas concretas en su momento para corregir la falta de combustibles y divisas.