2025-10-31

Psicología

Halloween puede ayudar a gestionar el miedo en la infancia

Esta fiesta popular puede ayudar a la infancia a manejar el miedo y poder hablar de sus ambivalencias, de por qué estos contextos generan una especie de gusto tras cruzar un túnel del terror, por ejemplo.

EFE / Redacción central

Halloween ya está aquí y además del ambiente festivo que se vive por las calles con el truco o trato, es una fecha que puede ayudar a gestionar el miedo en la infancia, para que los niños y niñas comprendan que es una emoción como otra cualquiera, que hay que entender, acompañar y validar.

Ante una noche tan terrorífica como la que se avecina, en la que las calabazas, las brujas, los calderos y la sangre pueden quitar el sueño a más de un menor, es importante hablar del miedo, de lo que supone y de cómo poder manejarlo, y sobre todo, de adaptar la exposición a la edad del niño o de la niña.

Pinceladas sobre el miedo

"El miedo no es malo. No hay que etiquetar las emociones en buenas y malas, sino comprender que forma parte de la vida. El miedo nos protege y nos ayuda a estar seguros", afirma a EFE Salud la psicóloga clínica Amaia Izquierdo, vocal de la Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología (AEPCP).

El problema, señala Izquierdo, es cuando alguien vive como amenazantes muchas situaciones que no lo son, y entonces sí estaríamos hablando de una patología.

Para la experta es importante entender que el miedo es una emoción más que hay que validar y no minimizar, ya que, a veces, se tiende a esto último y a decirle a un niño casi de manera espontánea, "esto no es nada".

"Está teniendo miedo, no hay que acabar con esa respuesta de miedo entonces, pero sí que aprender a identificarlo, reconocerlo y ayudar a gestionarlo. Hacerle un sitio, un huequito", añade.

En este sentido, asegura que en la actualidad hay muchos menores "con evitación experiencial", es decir, que no se han expuesto a diferentes circunstancias o emociones negativas, con lo que tienen "unos mecanismos de afrontamiento poco desarrollados, primitivos".

Hablar sobre ello

Por eso Halloween puede ayudar a la infancia a manejar el miedo y poder hablar de sus ambivalencias, de por qué estos contextos generan una especie de gusto tras cruzar un túnel del terror, por ejemplo, pero otro lado, de susto.

"Es una buena oportunidad para poder hablar del miedo de lo que supone, de manejarlo, de hacerlo como algo que forma parte de la vida. Pero también es muy importante saber cómo impacta y adaptar el nivel de exposición a la edad del niño o de la niña a su nivel evolutivo de neurodesarrollo", explica Izquierdo.

En los niños más pequeños que están expuestos a situaciones que les vana generar miedo, deben ir con un adulto de confianza que le de tranquilidad y seguridad, y le ayude a validar la emoción.

"A veces hay maquillajes muy vívidos con situaciones o disfraces que a niños pequeños, de 3 hasta los 6 años, que todavía no tienen una diferenciación entre la fantasía y la realidad, pues les pueden impactar, pero, básicamente, porque no estamos adaptando la exposición a lo que puede absorber", abunda la psicóloga.

Hay que ayudarles con juegos de fantasía y realidad, de utilizar el humor y anticipar lo que puede pasar o si va a ver imágenes que tal vez les puedan asustar.

No hay que ridiculizar

Y nunca hay que ridiculizar a la infancia, pero tampoco a los adolescentes porque sientan miedo en Halloween o en cualquier otro momento porque entonces pensarán que no pueden sentir esa emoción, que no pueden ser cobardes.

"Se le puede decir que es un día en el que jugamos a dar miedo, por eso nos divertimos, pero es una fiesta, es todo mentira y no es real", señala Izquierdo, quien aconseja que entre los más pequeños los disfraces sean simpáticos y divertidos, como una calabaza, bruja o algún animal.

Cuando son un poco más mayores, a partir de los ocho años, es muy importante validar las emociones, que sepan que no se trata de ser valiente, sino de saber los límites de cada uno y conocer a lo que uno se quiere exponer.

"Que sepan que es absolutamente legítimo y válido sentir miedo, no que eso te hace más débil o más vulnerable. Que si están sintiendo mucho miedo en una actividad que se está haciendo en Halloween, por ejemplo un túnel del terror o en una casa, que sean conscientes de que se pueden salir perfectamente y que no pasa nada", continúa Izquierdo.

La muerte

La psicóloga clínica hace hincapié en que es una oportunidad también para abordar el tema de la muerte cuando en España, el 1 de noviembre, es el Día de Todos los Santos y que se puede hablar de ella de forma más reposada, como parte del ciclo de la vida.

"El discurso con los niños se aborda solo cuando alguien fallece, que es un momento de angustia y en los que cuesta hablar de ello con naturalidad, por eso, es bueno hacerlo también en estos momentos de tranquilidad", expone la vocal de la AEPCP.

Asimismo, es oportuno hablar del legado de las personas cercanas que ya no están entre nosotros, del cariño y del agradecimiento hacia ellas.

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