Torneo por series
Con su equipo alterno, el Tigre le gana en los penales a Guabirá y se clasifica a semifinales
Sports 360 / La Paz
Con un equipo alterno, varios de los titulares fueron reservados para el clásico del domingo frente a Bolívar por el todos contra todos, The Strongest consiguió la clasificación a las semifinales de la Copa de la División Profesional después de ganarle en los penales a Guabirá (4-5) en el estadio Gilberto Parada de Montero.
El tiempo reglamentario terminó con triunfo del “azucarero” por 3 a 2, resultado con el que la serie quedaba igualada (4-4), porque en el encuentro de ida el Tigre había ganado por 2 a 1.
En la definición por penales, el aurinegro tuvo mejor puntería y terminó ganando por 4-5.
Para el equipo local anotaron: Rafinha, David Robles, Sergio Gil y Cristian Barco. Rodrigo Banegas, el golero atigrado, le atajó el disparo a Ronaldo Sánchez y Asiel Paredes mandó la pelota al palo.
Para el Tigre convirtieron: John García, Luciano Barreto, Pablo Pedraza, Andrés Chávez y Fabricio Quaglio. El único que falló fue Tobías Moriceau, quien mandó la pelota por encima del travesaño su disparo.
The Strongest espera ahora por el ganador de la serie entre GV San José y Nacional Potosí, que juegan el cotejo de vuelta en Oruro.
El partido
En el primer tiempo, como ocurre en varios partidos de nuestro fútbol, el local empezó siendo superior, se adueñó de la pelota y empezó a acercarse hasta el arco de Rodrigo Banegas, aunque sin generar jugadas de riesgo.
El Tigre esperaba en su campo; tenía poco la pelota, pero cuando iba al frente era más peligroso que el local.
Tuvo su primera chance de anotar, después de una contra, a los 11 minutos. Una buena jugada colectiva acabó con un centro para Juan Godoy, pero el goleador no le entró bien a la pelota y le salió un remate débil que Jhon Cuéllar tapó sin dificultad.
A partir de esa jugada, la visita empezó a tener más protagonismo en el partido y a acercarse más a la zona defensiva contraria. El juvenil Pedro Espíritu y Tobías Moriceau probaron desde media distancia y sus disparos pasaron cerca del arco.
La visita empezó a jugar mejor, tuvo mayor presencia en la mitad de la cancha, pero las llegadas se alternaban en las dos porterías.
El local, que en varios pasajes fue superado por los alternos del gualnigero, se fue al descanso con un gol de ventaja. Rafinha fue el autor (45 minutos), en la que seguramente fue la mejor jugada colectiva que generó.
La ventaja le duró poco a Guabirá, porque en el segundo minuto del complemento —47 del partido— Godoy marcó el tanto de la igualdad para el atigrado. Definió con clase pisando el área grande. Mandó la pelota cerca de uno de los palos sin que Cuéllar pueda evitar la caída de su arco.
El Tigre estaba embalado y no tardó en marcar el desnivel a través de John García (67 minutos), después de una asistencia de Andrés Chávez, aunque de principio el tanto fue anulado por una supuesta posición adelantada, pero después de que las imágenes fueron revisadas por los encargados del VAR, se convalidó el gol.
Guabirá necesitaba dos goles para por lo menos igualar la serie, no encontraba el camino para convertir, pero los salvaron dos penales cobrados por el árbitro Mijail López. En ninguno fue a revisar las imágenes, pese a los reclamos de los jugadores atigrados. Enormes dudas dejaron ambas sanciones, pero ya no extraña lo que pasa con el arbitraje.
En el primero cobró una mano de Moriceau, que dejó muchas dudas, y en el segundo un empujón de Martín Chiatti sobre un atacante del local.
Remató las dos faltas el argentino Cristian Barco y no falló en ninguna. Marcó la igualdad a los 80 minutos y el desnivel a los 95’.
Los dos equipos tuvieron chances para anotar. Los locales no pudieron marcar el cuarto y la visita tuvo dos claras para decretar la igualdad en los descuentos. La primera fue desperdiciada por el debutante Luciano Barreto y la segunda por Fabricio Quaglio.