Lluvias
Santa Cruz declara desastre departamental ante las graves inundaciones en cinco municipios
La Gobernación de Santa Cruz declaró desastre departamental ante las graves inundaciones que afectan a unas 22 comunidades de cinco municipios. Esas localidades fueron golpeadas por la riada más grande de los últimos 40 años.
“Habiendo sobrepasado la capacidad técnica, operativa y financiera del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz en la atención de la Emergencia Departamental declarada mediante el Decreto Departamental N° 510, se declara desastre departamental por la presencia de las variaciones climáticas que han y están ocasionando tormentas eléctricas, lluvias intensas, crecidas y desbordes de ríos, riadas, deslizamientos, derrumbes, desvío de cauces e inundaciones en las cuencas principales; poniendo en riesgo la vida e integridad de las personas, la salud, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y económica en el departamento de Santa Cruz”, señala el decreto.
Además, se indica que los efectos causados por la magnitud de los desbordes de ríos obligan a gestionar ante el Gobierno los recursos humanos, técnicos, financieros, logísticos y otros necesarios para la atención urgente de las personas afectadas, las comunidades, la biodiversidad y otros, realizando las tareas que sean requeridas en el ámbito de su competencia.
Según el asambleísta departamental Zvonko Matkovic Ribera, la medida se tomó tras constatar que la emergencia "ha sobrepasado la capacidad técnica, operativa y financiera del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz".
Las intensas lluvias, crecidas y desbordes de ríos, inundaciones, derrumbes y deslizamientos afectan a distintas comunidades del departamento. El Torno, Porongo, Warnes y Montero han sido los municipios más afectados; los dos primeros ya han sido declarados desastres municipales.
Desastre hidrometeorológico
De acuerdo con los informes técnicos que publica El Deber, el departamento enfrenta un desastre hidrometeorológico en desarrollo, caracterizado por una variabilidad climática extrema, crecidas sostenidas de ríos y modificaciones críticas en los cauces, especialmente del río Grande, considerado el más afectado. Se identificaron 198 puntos críticos activos en las cuencas de los ríos Grande, Piraí, Yapacaní, Ichilo y Parapetí.
El impacto del evento alcanza un área susceptible de inundación de 356.409 hectáreas, con 254.972 personas en riesgo directo y más de 2,2 millones en riesgo indirecto, además de severos daños en zonas productivas, infraestructura vial, comunidades y ecosistemas estratégicos. La emergencia también tiene efectos interdepartamentales, con riesgo de afectación en el departamento del Beni.