Música
Bunbury, con el entusiasmo intacto: "Hay muchas canciones y discos por grabar"
EFE / Madrid
En una etapa especialmente prolífica (su "era Woody Allen" la llama, por cuando el director de cine lanzaba una película anual), el cantante español Bunbury estrena nuevo disco, 'De un siglo anterior', en el que prolonga su exploración de la tradición latinoamericana y hace un balance de lo hecho y lo que queda por hacer.
"Soy consciente de que ya he pisado mucho terreno, pero a la vez me quedan muchos intereses que explorar. No siento que lo que venga por delante pueda ser una decepción, sino que hay buenas canciones y discos por grabar", afirma en una charla con EFE ante la publicación este viernes de su decimocuarto álbum de estudio.
Bunbury (1967), que lanza aquí 'Un brindis al sol' y canta que ve "el vaso a medio llenar", reafirma que mantiene "el entusiasmo intacto" y revela incluso una pequeña aventura que le encantaría hacer realidad: "Tengo ganas de empezar en Japón y en Rusia. Si me proponen mañana ir a hacer una girita en Japón me lanzo inmediatamente y pongo dinero de mi bolsillo".
El entusiasmo también fue lo que le llevó a 'De un siglo anterior' (Warner), en concreto, lo mucho que disfrutó con el equipo que había montado para grabar el previo 'Cuentas pendientes' (2025), lanzado hace un año y en el que ya se internaba en la canción hispanoamericana.
"Eran músicos que pertenecían a un amplio arco de la música, cada uno de un lado, y, contra todo pronóstico, se creó un equipo que humana y musicalmente conectábamos mucho y quise repetir la experiencia", justifica.
Como en aquel, él ha estado implicado en la producción junto a su batería, Ramón Gacías, y como en aquel, reflexiona sobre el camino recorrido, como se percibe en 'Creer para poder creer'.
"Es necesario tener fe en ti mismo para subirte a un escenario y cantar delante de mil o 50.000 personas. Esa fe también es imprescindible para crear un camino propio (...), y yo creo que tengo mi personalidad y mi estilillo", termina sin poder evitar una sonrisa traviesa.
Afirma que nunca perdió esa fe ni sintió rechazo por su profesión. "En algún momento he sentido frustración hacia ella, pero luego he sabido dirigirlo hacia qué concretamente me causaba esa rabia, que normalmente no está en la semilla, que es agarrar una guitarra y componer", añade.
Álbum predominantemente cálido
En un álbum predominantemente cálido, los momentos de "pesadumbre" se ven reflejados en cortes como 'La voz', que habla de los problemas de garganta que le impedían cantar hace unos años y que llevaron a pensar que no se subiría más a un escenario, hasta que se descubrió que la causa era el humo que se empleaba en los conciertos.
Con todo, considera que no fue el episodio "más bajo" de su carrera gracias a lo que aprendió durante la pandemia. "Esa sensación me dio una gran creatividad, así que pensé que si por lo que fuera no podía hacer conciertos, tenía muchas otras cosas que disfrutaba mucho. (...). Es como lo que llaman en EE.UU. el segundo capítulo y me parecía también superinspirador", alega.
De hecho, reconfiguró muchos aspectos de su vida y su carrera, como giras mucho más cortas, pasando por ejemplo de hacer hasta 110 conciertos a los 20 que dará este año, tres de ellos en España.
"Con 'Expectativas', que fue la última gira larga que hice, estuvimos dos años y medio. Todo estaba perfectamente programado, pero hubo momentos en que me pareció el día de la marmota", justifica, antes de subrayar que ahora disfruta más los directos.
Por otra parte, ese ritmo más relajado de 'shows' le dejó más tiempo para grabar discos. "A mí siempre me ha emocionado entrar en un estudio de grabación. Es mi lugar natural, soy feliz ahí", comenta Bunbury, que ya tiene la cabeza en nuevas canciones.
En su nueva gira, llamada 'Nuevas Mutaciones', llevará buena parte de su repertorio, incluso canciones que nunca había tocado "y rescates interesantes".