La Paz
La ciclovía se despide de la 21, concejalas salientes ven necesaria una auditoría al proyecto
La ciclovía, que debía reordenar el espacio público desde una visión integral en la zona Sur de La Paz, no duró ni dos años en la calle 21 de Calacoto, donde comenzaba la ruta, puesto que será trasladada al barrio de Achumani. El proyecto fue entregado en septiembre de 2024. Ante la noticia de su reubicación, las concejalas salientes Yelka Maric (Por el bien Común Somos Pueblo) y Roxana Pérez del Castillo (Movimiento Al Socialismo) coincidieron en que se debe realizar una auditoría al proyecto.
La ciclovía nació tras un concurso que la Alcaldía de La Paz ganó en 2017, lo que le permitió obtener financiamiento de la Agencia Francesa de Desarrollo. El municipio, a través de ese mecanismo, obtuvo 500 mil euros para las fases de diseño y construcción del proyecto piloto. La obra abarca más de 10 kilómetros y comprende los sectores de San Miguel, Calacoto Centro y Calacoto Bajo.
“Este tema surge a partir de inconsistencias detectadas en la ejecución del proyecto. En ese marco, se enviaron los instrumentos de fiscalización al Ejecutivo y, ante la falta de respuesta, he presentado por escrito una solicitud de auditoría especial ante la Contraloría General del Estado”, afirmó a Visión 360 la concejala saliente Yelka Maric.
Por su parte, su colega Roxana Pérez del Castillo señaló que existe una alta probabilidad de daño económico al municipio, dado que la construcción no consideró criterios de planificación urbana. La legisladora edil sugirió a la gestión entrante, ante ese panorama, realizar una auditoría.
“Mi sugerencia es que la nueva gestión pueda solicitar una auditoría técnica, económica y legal para verificar si existe daño económico al municipio y con ello se tome la determinación ante las instancias correspondientes. Lo que sí no se puede dejar de hacer es promover la auditoría técnica”, manifestó a este medio.
Esta denominada “superobra” debía reordenar el espacio público desde una visión integral, ofrecer una nueva infraestructura para la movilidad sostenible y mejorar la seguridad y la conexión con otros sistemas de transporte; sin embargo, no se lograron esos cometidos, ya que desde el inicio hubo denuncias de mala planificación por parte de autoridades y quejas de vecinos.
“Primero, hubo fallas serias en la planificación y el diseño: no se consideraron aspectos básicos como la topografía ni la dinámica del tráfico en la ciudad y en esos sectores de la zona sur en particular. Segundo, el proyecto tuvo que paralizarse y modificarse sobre la marcha, lo que evidencia que no estaba bien concebido desde el inicio. Además, existen reclamos tanto verbales como escritos y formales, y a través de redes sociales, de vecinos y sectores económicos, debido a los impactos negativos en la circulación y en la actividad comercial”, dijo Maric.
Cuestionamientos y pausa
Tras su entrega, la Alcaldía decidió “hacer una pausa” en el proyecto debido a los cuestionamientos que surgieron. “Ahora, en base a las escuchas que hemos tenido en los talleres y al recorrido en horas pico que hemos hecho, decidimos hacer un ajuste para que toda la ciudad gane”, indicó entonces el alcalde saliente, Iván Arias.
En febrero de 2025, este medio comprobó que la ciclovía no era utilizada ni siquiera en horas pico o al mediodía. “Y lo más delicado: persisten dudas sobre el uso de recursos públicos y de cooperación internacional, así como una preocupante falta de transparencia en la información”, expresó Maric.
Para Del Castillo, la obra no cumplió con los criterios técnicos, primero porque no se ajustaba a la normativa boliviana para su construcción colindante con avenidas de alto tráfico, como es la 21 de Calacoto, ya que “no tenía el ancho necesario y generaba un gran riesgo y peligro para los usuarios”. Agregó que la ciclovía solo era de un sentido y no tenía interconexión con otras vías y que, además, pasaba por encima de las paradas de los buses Pumakatari y provocaba graves problemas para los centros comerciales que había en todo el recorrido.
La misma será trasladada a Achumani, según se conoció en las últimas horas. La Alcaldía argumentó que la decisión se tomó porque se están construyendo dos nuevos centros comerciales. “La ciclovía se incorporó cuando no había la presencia de dos nuevos centros comerciales. Estas construcciones han generado una estadística de incremento de tráfico vehicular porque jalará mucha más gente a la calle 21”, manifestó el secretario ejecutivo de la Alcaldía, José Carlos Campero.
La autoridad agregó que el tramo de la ciclovía ubicado en la calle 21 de Calacoto pasará a ser de uso compartido con vehículos, aunque se priorizará la circulación de los ciclistas. Asimismo, indicó que los elementos de la ciclovía serán reubicados en una ciclovía ya existente en el barrio de Achumani.
Ante ello, Del Castillo calificó la explicación como “una excusa”, al señalar que la Alcaldía no cuenta con información técnica suficiente para llevar adelante el proyecto. Además, mencionó que la decisión de la reubicación es “una medida un poco desesperada para tratar de transformar el mal criterio que tiene el municipio de La Paz de la gestión que ha tenido esta gestión edil”.
Mientras que para Maric, el traslado de la ciclovía implica tratar de corregir “sobre la marcha algo que debió hacerse correctamente desde el inicio”. “Además, el traslado tiene un costo directo, y ese costo alguien lo tiene que asumir. Corresponde identificar responsables y, si se confirma una mala gestión o una deficiente administración de recursos públicos, aplicar la repetición de pago, para que no sean los paceños quienes terminen cubriendo errores”, agregó la legisladora municipal.