Bolívar
Se marcha Robatto, un entrenador despectivo y “discriminador” con la prensa
A Flavio Robatto le desagradaba que le dijeran entrenador; su mala relación con la prensa comenzó a deteriorarse cuando el periodista José Quino lo llamó de esa manera en una conferencia de prensa que se realizó en marzo de 2025.
En un episodio vergonzoso, el argentino reaccionó de forma desproporcionada y agresiva luego del juego entre Bolívar y FC Universitario. El periodista Quino se dirigió a él como “entrenador”, tal como se acostumbra con los responsables de los equipos. La reacción de Robatto fue inesperada, respondiendo con soberbia: “Director técnico titulado profesional, licencia Conmebol Pro”.
El entrenador utilizó un tono despectivo e intentó humillar al comunicador. Al finalizar la conferencia, Robatto se acercó a Quino y lo invitó a pelear; además, continuó su agresión verbal, utilizando insultos como “cagón”, lo que dejó en evidencia su falta de autocontrol y respeto.
El presidente de Bolívar, Marcelo Claure, llamó la atención a su empleado y dijo que “lo que hizo Robatto está mal. He hablado con él y se comprometió a que no vuelva a suceder”.
Discriminación a una periodista
En septiembre del año pasado, tras el compromiso entre Bolívar y ABB, la periodista Gisel Aguilar de Fútbol Canal tomó el micrófono para hacer su pregunta, pero Robatto le interrumpió y le pidió de forma insistente que opine sobre el arbitraje del partido.
La periodista fue fustigada por Robatto en la conferencia y la “arrinconó” para que, antes de realizar su pregunta, se refiriera al juez de ese lance. Aguilar le dijo luego a este medio que “Robatto me increpó y buscaba una respuesta de su agrado”.
Días después, la ANPB y el Círculo de Mujeres Periodistas de La Paz se pronunciaron sobre el hecho y repudiaron el comportamiento "discriminador" del DT académico. El Tribunal de Ética de la FBF le abrió en su momento un proceso de oficio, pero hasta la fecha no se conoce una resolución final.
El trato del argentino fue “discriminador” con los medios que le hacían preguntas incómodas y más receptivo con los partidarios que “destacaban” su trabajo, pese a que las cosas no le salían.
Luego de dos años y tres meses su ciclo llegó al final después de la derrota ante Independiente 2-1, la noche del martes en el estadio Hernando Siles.