Posición
“Mafias e improductividad”: el Gobierno de Paz advierte que YPFB está en ruinas y promete salvarla
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no será privatizada; al contrario, será salvada de las “ruinas en las que la dejaron”, con más de 8.500 empleados, mafias enquistadas, burocracia e improductividad acumuladas en 19 años del gobierno del MAS, afirmó el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, en línea con el diagnóstico y los desafíos trazados por el presidente Rodrigo Paz.
“Esta administración no pretende privatizar, sino reconstruir el sector con responsabilidad, para devolverle a Bolivia estabilidad y futuro. Esta oportunidad no la vamos a perder”, afirmó sobre la política hidrocarburífera y el rol que jugará la estatal petrolera en momentos en los que es blanco de cuestionamientos por la escasez de diésel y la mala calidad de la gasolina.
Fue el expresidente Evo Morales quien habló de la supuesta intención del gobierno de Paz de privatizar la empresa estratégica del Estado. Dijo que la “campaña de desprestigio” contra la entidad es un plan orientado a pasarla a manos privadas.
El propio Paz lo negó y le respondió que “no tiene moral para hablar de YPFB”, porque fue en su gobierno, junto al de Luis Arce, en el que la empresa llegó a tocar fondo y dejó de cumplir su labor de garantizar la producción hidrocarburífera suficiente para minimizar las importaciones.
“Bajo la promesa de nacionalización, que consistía en defender y cuidar nuestros recursos naturales, nos dejaron a todos los bolivianos sin gas y sin futuro hidrocarburífero. La soberanía energética que nos prometieron hoy es un fracaso porque la negociaste y la vendiste”, afirmó Paz en un post en su cuenta de X en respuesta a Morales.
A través de la misma red social y en respuesta al mensaje, Lupo aseguró que la decisión del Gobierno es “salvar esta empresa de las ruinas” que dejaron, con más de 8.500 empleados, mafias enquistadas, además de una burocracia ineficiente e improductiva.
“En 2005, el MAS recibió una producción de gas cercana a los 50 millones de m³ día, reservas sólidas y un país con potencial energético real. En 2025, dejaron la empresa con una producción en torno a los 30 millones de m³ diarios, con reservas reducidas por ausencia de exploración y explotación. Dejaron una empresa estratégica dedicada a la comercialización (con corrupción) cuando debería dedicarse a la exploración, y un país cada vez más dependiente de combustible importado”, cuestionó.
Datos oficiales cifran en más del 90 % la importación de diésel y en más del 50 % la de gasolina, precisamente porque Bolivia dejó de producir petróleo a causa de los problemas en la exploración.