Hidrocarburos
Presidente asegura que "estamos triunfando" sobre la gasolina de mala calidad y reconoce que fue “un golpe muy duro”
El presidente Rodrigo Paz aseguró que “estamos triunfando” sobre la crisis de los carburantes —que puso en el centro de los cuestionamientos a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)— y reconoció que la situación “fue un golpe muy duro”.
“Estamos ganando, estamos triunfando sobre casos como el de YPFB y el combustible. Realmente nos ha hecho un daño enorme ese 'Estado tranca', donde los gerentes de YPFB del pasado habitaban en viviendas con un valor de 8 millones de dólares”, cuestionó el mandatario.
La alusión a la vivienda hace referencia a los lujosos ambientes develados en predios de la estatal petrolera en la ciudad de Santa Cruz, cuando la empresa no contaba con suficientes laboratorios para la medición de la calidad de los carburantes.
Entre diciembre y enero, los choferes denunciaron fallas en sus vehículos a causa de la mala calidad del combustible. Aunque el Gobierno reconoció los problemas el 3 de febrero y anunció soluciones, los transportistas continúan reportando inconvenientes.
“Hemos tenido que pagar un alto precio. No hay boliviano o boliviana —y lo siento profundamente en mi alma— que no haya sufrido por la actuación de una empresa que supuestamente era nuestro orgullo, pero que había sido un antro de corrupción extremadamente regulado en papeles”, reconoció Paz en un acto de presentación de una aplicación para identificar y resolver la burocracia.
La crisis del combustible provocó el cambio del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y del presidente de YPFB, Yussef Akly. En lugar de Akly, se posesionó inicialmente a Claudia Cronenbold; sin embargo, tras su renuncia, el presidente Paz designó a Sebastián Daroca.
Daroca aseguró que ya se ha terminado con la distribución de combustible de mala calidad y la escasez de diésel; además, informó que ha iniciado un proceso de reestructuración de la empresa estatal.
Por su parte, Paz reiteró que el problema fue resultado del “Estado tranca” y que este modelo se está cambiando, aunque admitió: “Ha sido un golpe muy, muy duro”.