martes 24 de febrero de 2026

Fórmula Uno

Sainz brilla en Australia, Verstappen también sabe perder

El español se impuso de forma espectacular, superando incluso algunas licencias físicas y el actual campeón del mundo tuvo que abandonar tras el quinto giro.
Carlos Sainz levanta la plaqueta de ganador que le entregaron hoy. Foto EFE
Carlos Sainz levanta la plaqueta de ganador que le entregaron hoy. Foto EFE
domingo 24 de marzo de 2024

EFE / Melbourne

El español Carlos Sainz (Ferrari) ganó este domingo el Gran Premio de Australia, el tercero del Mundial de Fórmula Uno, que se disputó en el circuito Albert Park de Melbourne, donde firmó, apenas dos semanas después de haber sido operado de urgencia de una apendicitis, una victoria épica: la tercera de su carrera en la categoría reina.

Sainz, de 29 años, ganó de forma brillante una carrera que su compañero, el monegasco Charles Leclerc -que firmó la vuelta rápida-, acabó segundo; y el inglés Lando Norris (McLaren) tercero. El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que sigue liderando el Mundial, abandonó, por una avería de frenos, tras la quinta de las 58 vueltas que se dieron este domingo a la pista australiana; en la que el otro español, el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) acabó sexto, un puesto por detrás del mexicano Sergio Pérez (Red Bull); pero acabó perdiendo dos al ser sancionado con 20 segundos por una acción irregular en el accidente del inglés George Russell (Mercedes).

"La vida puede ser una auténtica montaña rusa, pero es maravillosa", exclamó el talentoso piloto madrileño nada más bajarse del coche y antes de hacer sonar el himno español en Australia. Resumiendo a la perfección su situación personal. En una temporada que comenzó -después de que Ferrari anunciase que el año que viene prescindirá de sus servicios-, con un gran tercer puesto en Baréin, una semana antes de sufrir el duro contratiempo de una apendicitis que le sobrevino, además, justo antes del viaje más largo del año.

Después de que lo hiciese Red Bull en las dos primeras carreras -que Verstappen había ganado, por delante de 'Checo'- fue Sainz el que lideró esta vez un doblete de Ferrari. La escudería más laureada de la historia de la F1. Que a buen seguro se arrepentirá de haber prescindido del hijo del doble campeón del mundo español de rallys -y cuádruple ganador del Rally Dakar- para ofrecerle su volante en 2024 al siete veces coronado inglés Lewis Hamilton -retirado este domingo-, que llegará a Maranello con 40 años.

Leclerc se unió a la fiesta ferrarista con la vuelta rápida en carrera y ahora es segundo en el Mundial, a cuatro puntos de los 51 con los que lidera 'Mad Max'. Con uno de ventaja respecto a 'Checo' y con siete sobre Carlos, que, con una prueba menos, ocupa la cuarta plaza del certamen.

Triunfo brillante

Sainz, que debutó en la F1 en 2015, a bordo de un Toro Rosso -reconvertido luego en Alpha Tauri y ahora en Visa Cash App RB- obtuvo su tercera victoria en la categoría reina. Su primer triunfo en la división de honor del automovilismo lo había firmado hace dos años en Silverstone (Inglaterra), sede del Gran Premio de Gran Bretaña: una pista legendaria que albergó, en 1950, la primera carrera de toda la historia de la F1.

La celebración de Sainz con sus escoltas, hoy en Australia. Foto EFE

 

Verstappen había firmado el sábado su trigésima quinta 'pole' en la F1, la tercera en las tres primeras pruebas del año; y afrontaba la carrera desde el primer puesto de la parrilla, en una primera fila completada por Sainz, que ya se había mostrado heroico en una calificación que acabó segundo apenas dos semanas después de haber sido operado de urgencia a causa de la citada apendicitis.

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En una carrera a dos paradas y que concluyó con un coche de seguridad virtual, la inmensa mayoría optó por salir con neumáticos medios, salvo Alonso, que eligió el duro; y Hamilton, que instaló el blando en su Mercedes. En una carrera que el séptuple campeón mundial de Stevenage no llegó a acabar.

Verstappen salió bien pero no abrió hueco inicialmente y Carlos lo adelantó entre las curvas 6 y 7 en la segunda de las 58 vueltas que se dieron al circuito de la capital de Victoria.

Del neumático trasero derecho de 'Mad Max' salía humo, por lo que paró tras la quinta vuelta. Y tuvo que retirarse -a causa de un problema de frenos-; algo que no sucedía desde el Gran Premio de la Emilia Romagna, en Imola (Italia) de 2022.

Ése fue el primer 'bombazo' de una carrera que acabaría con la explosión de júbilo de Sainz.

 A pesar del desgaste final de sus neumáticos, Sainz volvió a entonar el 'Smooth Operator' de Sade con el que festeja sus grandes momentos en la F1. Eso, antes de recibir abrazos y felicitaciones de su muy emocionado padre, el 'Matador'; de su primo y representante, 'Caco'; y de su novia, Rebeca, presentes este fin de semana en Albert Park. Atrás quedaban dos duras semanas de incertidumbres y con largas sesiones con el fisioterapeuta y en la cámara hiperbárica.

Carlos, nombrado 'Piloto del Día', se permitió incluso bromear, recomendando al resto de los pilotos "que se quiten el apéndice", algo que equiparó a la garantía de éxito. Antes de escuchar la Marcha Real, el himno español, desde el puesto más importante del podio final de Melbourne. En el muy ilustre Albert Park.