viernes 3 de abril de 2026

La Fiesta de América

La odisea de la Selección Colombia para llegar a su primera Copa América

Los colombianos debían partir del puerto de Barranquilla, pero el barco los dejó y tuvieron que pasar más de dos semanas hasta llegar a territorio chileno.

Era el año de 1945, cuando el mundo se encontraba en la Segunda Guerra Mundial. Colombia se aperstaba a debutar en la Copa América.

Todo comenzó cuando en 1944 la selección colombiana de fútbol fue invitada a participar. Para ese entonces en Colombia no había una sola federación de fútbol, sino dos. Una en Atlántico (La Asociación Colombiana de Fútbol) y otra en Antioquia (Asociación Nacional de Fútbol). Y ambas querían tener el poder absoluto y representar al país a nivel internacional. Pero fueron los del Atlántico quienes ganarían el “partido” ante la Conmebol y se llevaron la posibilidad de formar el equipo que disputó los partidos del torneo suramericano, por primera vez en su historia.

La periodista Gabriela Castro cita en Los Cuadernos del Fútbol que "todos los preparativos estaban listos para que la selección partiera hacia Valparaíso. Debían de tomar un avión desde Barranquilla hasta Buenaventura y ahí embarcar rumbo a Chile. Un viaje sencillo y sin dificultades para llegar a tiempo a la competición. Pero nada de esto resultó. La llegada a Chile, se convirtió en un total tormento de semanas y días de viaje sin descanso alguno. Era incierta la llegada de los colombianos, pues cada vez se iban encontrando con obstáculos en su camino."

Los deportistas se trasladaron tal y como se planeó desde la ciudad de Barranquilla hasta el puerto de Buenaventura donde al momento de llegar, el barco que los llevaría con destino a Chile, zarpó sin los jugadores.

En la jornada inaugural posan los capitanes: Julio De La Hoz (Colombia), Roberto Porta (Uruguay), Vicente Arraya (Bolivia),  Sergio Livingstone  (Chile), José Salomón (Argentina), Domingos da Guía (Brasil). Foto: Libro Conmebol 2001

 

Debido a este primer contratiempo, los jugadores decidieron tomar desde allí (Buenaventura) un camión que los llevara hasta Quito en Ecuador. Fueron largos días de viaje por tierra, pasando por carreteras buenas y otras en condiciones desfavorables, sin poder dormir y comer bien y cargando con su equipaje. Pero arribaron a Ecuador. Estando en Quito, no consiguieron otro medio de transporte más ágil para avanzar su viaje hasta Chile, así que tuvieron que tomar un tren que los llevaría hasta Guayaquil, con la ilusión de allí poder embarcar a Valparaíso. Otra desilusión más. Los jugadores y cuerpo técnico, tuvieron que continuar su viaje por tierra. Fueron días enteros pasando por la selva, arenales y carreteras en mal estado hasta llegar a Lima, Perú.

En Lima nadie sabía quiénes eran ellos, pero fue tal la compasión que les tuvieron luego de contar su historia y las anécdotas que vivieron los días previos a llegar a Perú, que el presidente de entonces, Manuel Prado Ugarteche, autorizó que dejaran subir a toda la Selección Colombia a un barco de carga de azúcar que tenía como destino final Chile.

Por fin el tema del transporte estaba resuelto. Llegaron tarde a la competición, se tuvo que aplazar el debut de los colombianos ante la albiceleste debido al viaje tan pesado y al cansancio de los jugadores, pero por fin estaban en tierras chilenas para su debut.