viernes 3 de abril de 2026

La Fiesta de América

Robinho, el crack al que Pelé designó como heredero, opacó a Messi en Venezuela

Messi y Robinho llegaban en momentos cruzados. En lo individual, el rosarino se encontraba en un gran momento, con rendimientos deslumbrantes en el Barcelona, mientras que Robinho no contaba mucho para su entrenador en el Real Madrid, Fabio Capello.
El festejo del brasileño luego de marcar un gol en la Copa América de 1997. Foto:  Minuto Uno
El festejo del brasileño luego de marcar un gol en la Copa América de 1997. Foto: Minuto Uno
martes 04 de junio de 2024

En la Copa América de Venezuela 2007 Robinho se apoderó de los premios y el protagonismo que en un principio se estimaba que quedarían en manos de Lionel Messi.

Al no contar Brasil con sus principales figuras (Ronaldinho, Kaká, Lucio, Ze Roberto, Ronaldo o Dida), este torneo de Venezuela fue promocionado por el duelo entre Messi y Robinho, aprovechando que el argentino jugaba en el Barcelona y el brasileño, en el Real Madrid.

Messi y Robinho llegaban en momentos cruzados. En lo individual, el rosarino se encontraba en un gran momento, con rendimientos deslumbrantes en el Barcelona, mientras que Robinho no contaba mucho para su entrenador en el Real Madrid, Fabio Capello.

"Todo indicaba que la selección argentina era amplia favorita para ganar la Copa América 2007. Las bajas en Brasil, sumado a que se consideraba que la generación de grandes estrellas comenzaba a terminarse (Bebeto, Romario, Rivaldo, Ronaldo), el hecho de que el entrenador Dunga convocara a un equipo B, cuyas figuras más destacadas eran Robinho, “La Bestia” Julio Baptista o Wagner Love, realzaban las posibilidades de los de Basile, que había conseguido reunir a jugadores como Riquelme, Messi, Verón, Tevez, Crespo y Mascherano, y de hecho, resultó el equipo con mejor rendimiento en el torneo hasta llegar a la final de Maracaibo", señala el portal Infobae.

En cambio, Brasil había comenzado mal, con una derrota por 2-0 ante México y los presagios eran de los peores, aunque enseguida vino la recuperación en el grupo con un 3-0 a Chile, y con un triplete de Robinho, que volvió a aparecer ante Ecuador con su gol de penal para la victoria final por 1-0 pero que sirvió para pasar a los cuartos de final.

Allí Brasil volvió a enfrentar a Chile, pero esta vez el marcador fue mucho más abultado, 6-1 (Robinho marcó otro gol) y eso despertó la ilusión de sus seguidores, aunque la semifinal ante Uruguay fue mucho más sufrida y tras el 2-2 en tiempo reglamentario, tuvieron que definir por penales para llegar a la final.

A la final, el equipo argentino llegaba mucho mejor a esa final tanto en individualidades como en rendimiento, pero en una tarde muy ventosa, Brasil se puso en ventaja demasiado pronto, a los 4 minutos, por Baptista, y luego aumentó la ventaja con un gol en contra de Roberto Ayala y otro de Daniel Alves. El 3-0 había sido lapidario y volvía a establecer una gran diferencia entre los dos en el marcador.

Este resultado cambió por completo la percepción de lo que había ocurrido, y Robinho, autor de seis tantos (dos de ellos, de penal) recibió el premio al máximo goleador y fue elegido mejor jugador del campeonato.