domingo 5 de abril de 2026

Panorama

Oposición carece de un liderazgo aglutinador y está ante el reto de aprender de los yerros

Tras luces y sombras, fracturas y disidencias, el bloque opositor -según la lectura de analistas- también carece de una unidad discursiva. En filas opositoras hay quien cree que se debe esperar “un poquito” para ver “lo que va a pasar más adelante”. 
Los representantes de la oposición, tanto del ámbito legislativo como del espacio de la “oposición no tradicional”. Fotos: APG, X de Camacho, X de Tuffí Aré y Diputados / Composición: Visión 360
Los representantes de la oposición, tanto del ámbito legislativo como del espacio de la “oposición no tradicional”. Fotos: APG, X de Camacho, X de Tuffí Aré y Diputados / Composición: Visión 360
miércoles 26 de junio de 2024

Los frentes de la oposición no ganaron la elección en esa jornada, pero aquel 18 de octubre de 2020 había un elemento que marcaba un antes y un después. Y es que no es para menos, en aquellos comicios, en los que el Movimiento Al Socialismo (MAS) regresó al poder tras las fallidas elecciones de 2019, las alianzas Creemos y Comunidad Ciudadana (CC) lograron tal cantidad de legisladores que evitaron que el partido azul conservara los dos tercios en el Legislativo. 

No obstante, ese no fue el inicio del despegue de la oposición, tal como se esperaba. Y en la actualidad, tras aciertos y tropiezos, fracturas y disidencias de por medio, la constatación de los analistas políticos es que la oposición carece de un liderazgo aglutinador y de una unidad discursiva, lo que, a su vez, pone a ese bando político ante al reto de aprender de los yerros. 

“Si hacemos un análisis meticuloso, no hay un liderazgo de la oposición boliviana, un liderazgo que tenga la capacidad de aglutinar o caso contrario que plantee un proyecto de sociedad. Hasta el momento, no hay”, sostiene Nilton Condori, político e intelectual aymara, en contacto con Visión 360.

¿Qué piensan al respecto en la oposición? El diputado de CC José Luis Porcel sostiene que “en el transcurso del tiempo se van a ir dando algunas cosas, se van a ir decantando”, por lo que dice a este medio que considera que se debe esperar “un poquito de tiempo para ver qué es lo que va a pasar más adelante”. 

Sin institucionalidad 

Daniel Valverde, analista político, comenta a este periódico que la falta de un liderazgo aglutinador y unidad discursiva tiene que ver con la carencia de institucionalidad que se registra en las organizaciones políticas que están en la vereda opositora al MAS, un rasgo del que, no obstante, no está exento el propio partido azul. 

“Yo creo que la raíz más profunda de la crisis política, de la crisis de liderazgo es la inexistencia de organizaciones políticas institucionalizadas. Si no hay organizaciones políticas que funcionen como estructura con debate interno, con deliberación para hacer propuestas con capacidad, además, de hacer fiscalización técnica, no vamos a revertir esa situación que caracteriza a la oposición y que también está presente en otros aspectos en el partido otrora casi hegemónico como fue el MAS”, indica Valverde. 

El analista, en ese contexto, considera que los frentes de oposición, más que contar con propuestas elaboradas que responda a preguntas como la de ¿cómo debe ser el Estado?, se enfocaron en operar  al calor de la crítica insistente contra el MAS. 

“No tienen directamente elaboradas sus propuestas, su perfil político sobre cómo debe ser el Estado; entonces, más han funcionado al calor de la crítica casi machacona contra el MAS, contra Evo Morales y algunos otros actores, y se han olvidado de que la política tiene otras dimensiones que son mucho más importantes como la de proponer y generar renovación en los relatos, en los actores y también en los discursos”, explica.

¿Lecciones no aprendidas?

Tras el regreso del MAS al poder, en 2020, después de los comicios anulados de  2019, la oposición no supo leer las lecciones de aquel proceso, como la de contar con conexiones en el ámbito popular y por qué no rural del país, y como la necesidad de hacer política no sólo anclada en una región del país.  

Así piensa Condori, quien sostiene que esa desconexión de sectores populares y rurales puede explicarse por un rasgo que se remonta hasta la formación misma del sistema político en el territorio nacional, cuando en los albores de la vida del país una “élite hegemónica, blanco-mestiza” administró el poder sin incidir en que Bolivia es un país “pluri y multicultural”. 

A ello, Condori suma que con la llegada del MAS al poder, lo que ocurrió desde enero de 2006, se edificó una “brecha” vigente hasta la actualidad, la cual está expresada en la dicotomía “indio y no indio” o “indígena y no indígena”. Precisamente, el analista considera que la oposición no logró edificar un discurso que rompa con esa dualidad. 

“Yo creo que un candidato que tenga ese posicionamiento de cerrar esta polaridad podría tal vez tener una mayor opción de encantar a la sociedad, porque ahora, independientemente de que tengamos hoy aymaras, quechuas y guaraníes, parece que la sociedad necesita un momento de transición, de decir ‘nosotros somos bolivianos’; es decir, de constituir una identidad nacional”, asegura. 

Valverde considera que en el proceso 2019-2020 la oposición tuvo una oportunidad de oro que no supo capitalizar. “Entonces, creo que lo que no han hecho y lo que espera la población es que se genere una ‘propuesta esperanzadora’, que plantee soluciones a la problemática económica, a la problemática de la justicia, a la problemática de la educación y sus dificultades en cuanto a calidad que tiene Bolivia, la problemática  de la violencia, el narcotráfico”, indica.  

El analista político manifiesta que la oposición no llegará a un buen puerto mientras “no exista un relato” y sus representantes “no trabajen y no aprendan que la política implica tener algo con qué convencer, con qué dialogar con la población”. 

A ello, adiciona, la oposición debe aprender a mirar al país “en su diversidad” y comenzar a hacer política a nivel nacional. “Se hace mucha política anclada o ya sea en la parte occidental del país o ya sea en la parte oriental, y lo que se necesita acá cabalmente es que la oposición tenga la capacidad de integrar al país, tenga una propuesta que sea recogida por todos los sectores, por toda las regiones del país; y eso tampoco es algo que estén haciendo hasta ahora”, comenta. 

La unidad de todos 

La necesidad de unidad en el bando opositor, a través de un candidato de unidad, es una iniciativa que está siendo apuntalada principalmente por los liderazgos emergentes en el bloque oponente al MAS, que son considerados como parte de la “oposición no tradicional”.  

De forma reciente, el pasado 15 de junio, actores políticos, representantes de agrupaciones ciudadanas, de “partidos liberales y de derechas”, suscribieron la denominada “Declaración del Urubó”. 

En ese documento, entre otros detalles, los firmantes decidieron formar un “bloque político” de coordinación y cooperación “en base a las ideas de la libertad” para participar en las elecciones de 2025 y en las subnacionales de 2026.

“Adoptar un procedimiento de consenso para nominar candidatos a los puestos elegibles sin descartar el sumarnos a iniciativas tendientes a generar una candidatura única de oposición”, se lee en el documento.

No fue la única experiencia. El 22 de mayo, en La Paz, los líderes Carlos Bohrt, Amparo Ballivián, Agustín Zambrana y otros suscribieron el documento “Unidad para la democracia y la libertad”, en el que expresan su voluntad para “acordar un método para la selección de una candidatura, que pueda representar las expectativas de la ciudadanía en las elecciones generales de 2025, vía preprimarias, encuestas u otra metodología”, y subrayan, además, que  “los precandidatos se comprometen a respetar los resultados del mismo”.

La “unidad total” es difícil concretarla, dice Valverde. “Tampoco se va a dar, y en esto hay que ser claros: una unidad de todos porque son muy variopintos, son muy distintos; hay grandes brechas ideológicas dentro de la denominada oposición. Hay algunos que están jugando al radicalismo, otros que se quedan en el discurso anti-MAS, otros que están queriendo emular a Milei, y algunos otros que creo que están un poquito más conscientes de la realidad nacional y lo que necesita el país. Quizás a partir de quienes están interpretando eso se pudiera, en los próximos meses, esperar que puedan organizar un bloque conjunto donde haya coincidencias programáticas, donde puedan plantear una visión colectiva a nivel nacional, pero la unidad entre todos, así en el sentido literal de la palabra, no se va a dar”. 

En el bando del oficialismo,  la lectura está enmarcada en la pugna interna que hay en esa tienda política. El diputado Juan José Huanca, del ala “arcista” del MAS, pone la mirada en la oposición que tiene presencia en el Legislativo e indica que, paradójicamente, está “reforzada” por  la sintonía con los “evistas”. 

“Ya no es la clásica oposición de dos facciones, como era en 2021, 2022, solamente los ‘camachistas’, los ‘mesistas’. Ahora también son los ‘evistas’ que siguen el mismo guion, los mismos discursos, las mismas líneas, las mismas cuestionantes (…). Hay algo que es cierto también: nadie tiene nada, en cuanto se refiere a la oposición. No tienen propuesta, no tienen alternativa, no tienen liderazgo (…). Al final, de la clásica oposición, de los golpistas, no vamos a esperar nada, sí esperamos que los ‘evistas’ recapaciten”, dice.

 

PUNTOS DE VISTA 

José Luis Porcel, diputado de CC: “La coyuntura exige que nos aboquemos a problemas estructurales que tenemos”

Diputado Porcel, de CC.

Primero, en este momento, la coyuntura exige que nos aboquemos a problemas estructurales que tenemos en Bolivia, como la economía, porque eso puede hacer tambalear muchísimo o nos puede generar muchos más problemas como los que vivimos entre el 82 y el 85. 

Segundo, están apareciendo líderes, personas que se creen “salvadores” y eso le hace daño a la sociedad, a la democracia. Hay que esperar un poquito de tiempo para ver qué es lo que va a pasar más adelante, y esperamos que esto pueda suceder a partir del próximo año.

En el caso de Comunidad Ciudadana se ha tomado la decisión de no hablar de elecciones porque es prematuro. Obviamente en el transcurso del tiempo se van a ir dando algunas cosas, se van a ir decantando, porque si se ve en el escenario nacional que han aparecido muchos “salvadores”, yo digo es fácil oponerse, criticar, pero buscar la solución no es tan fácil, porque eso demanda muchísimas cosas más.

Si los líderes no lo hacen (contacto con la gente), en general estoy hablando, los diputados de una u otra manera lo hacemos. Yo en mi caso, voy al mercado con frecuencia, no utilizo vehículo, no tengo. Utilizo el transporte, el micro, trufi.

 

Juan José Huanca, diputado del MAS: “No esperamos nada de la clásica oposición, sí esperamos de los ‘evistas’”

Diputado Huanca, del MAS

Tenemos en frente a una oposición reforzada, ya no es la clásica oposición de dos facciones, como era en 2021, 2022, solamente los camachistas, los mesistas. Ahora también son los evistas que siguen el mismo guion, los mismos discursos, las mismas líneas, las mismas cuestionantes, se organizan. En ese marco es que nosotros lamentamos que se haya perdido el rumbo, se haya perdido esa perspectiva patriótica. 

Hay algo que es cierto también: nadie tiene nada, en cuanto se refiere a la oposición. No tienen propuesta, no tienen alternativa, no tienen liderazgo. 

Ahora bien, los evistas frustradamente quieren habilitar al expresidente Evo Morales. Ese es su gran dolor, su gran frustración, por eso es que también han firmado un acuerdo con la clásica oposición y nosotros lamentamos, porque lo que asumen, y lo hemos comprobado en la última sesión, es la convulsión,  la confrontación, la desestabilización. Ya no tienen más cartas, por eso es que inclusive han hablado de desobediencia civil. 
Simplemente nos corresponde llamarles a la reflexión, porque al final, de la clásica oposición, de los golpistas, no vamos a esperar nada, sí esperamos que los “evistas” recapaciten.

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