sábado 4 de abril de 2026

Entrevista

Miguel Rico: “Sin Paul McCartney no se puede entender la música”

El director de la emisora online Classics Radio colecciona y sistematiza éxitos desde que tenía 11 años. Define a Paul McCartney como “una figura imprescindible” de todos los tiempos y lamenta que el reguetón tenga tanta acogida.

Miguel Rico, comunicador social y abogado, se define como un “coleccionista y melómano”. Nacido en una familia amante de la música, desde muy temprana edad volcó su interés por los géneros musicales que lo circundaban. Heredero del conocimiento y material musical de personajes de la talla de Rafael Sanjinés y Agustín Aspiazu Navarro, que trabajaban en radio junto con su tío en los años 50, sistematizó una colección de vinilos, CD, videos y revistas musicales desde los 11 años, creando en 1982 el ranking New Top 40, que incluye listas semanales con éxitos de Billboard, el Europarade y listas de América Latina.

Así nació el proyecto Classics Radio, que entre 1982 y 1994 se difundió a través de FM 96.1, entonces Radio Aspiazu en La Paz. En 1995, Rico fundó la radio Constelación 100.5 FM, una de las primeras emisoras especializadas en clásicos. En 1998, el proyecto Classics Radio pasó por las ondas de RNA junto con el gran Cucho Vargas, y en 1999 se constituye en la base de la programación de radio Gente, FM 88.9.

Actualmente el Grupo Classics Radio transmite desde Viña del Mar y se realizan avances para conquistar también a la audiencia europea.

En un diálogo con Visión 360, Miguel Rico habla de su colección musical, que incluye 40 mil discos de vinilo, además de sus notas y sistematización, que se constituyen en la base de su gran conocimiento musical. Habla de los clásicos de los años 70, 80 y 90 y critica duramente al reguetón, un género que considera “ofensivo” para la música.

¿Cómo nace ese interés y pasión por la música?

Vengo de una familia amante de la música. Seguramente todos recuerdan a mi tío, el cantautor Luis Rico; y, por otro lado, el hermano de mi mamá ha tenido una larga trayectoria en la radio, Rafael Sanjinés, que junto con Agustín Aspiazu coleccionaba música.

Desde chico me encantaba la música, escuchaba una canción, la sistematizaba y la anotaba en mis listas. Esos cuadernos los tengo todavía. A partir de ahí comencé a coleccionar y estos señores, que son toda una escuela en radio y en música, me han legado todos sus discos.

Con esa base, a mis 16 años ingresé a los medios con algunos programas. Por ello elegí también la carrera de Comunicación y comencé a comprar discos. Solamente había las disqueras Discolandia, Heriba, Lauro y después comencé a comprar en el exterior. Materialicé esa colección en tomos, es como diario musical de todas las canciones que se iban lanzando.

El señor Aspiazu estaba en la disyuntiva de vender su radio, FM 96.1, que finalmente la traspasó a Panamericana.

Entre el 89 y 94 convertí a esa radio en la sede de toda la música que había coleccionado. Así nacía el proyecto de Classics Radio. Luego esa colección pasó también por radio Gente en su primera etapa.

En esa radio estuve hasta 2014, con ese modelo de radio abierta, y después comenzamos las transmisiones online. Hemos tenido bastante acogida. Mi hijo, que estudiaba Informática, me comentó que podía sacar al aire una radio por internet, yo dudaba que nos escuchen. Pero arrancamos y comenzamos a crecer y pronto la radio online se convirtió en la opción adecuada.

Hicimos convenios con Arsenic Music Group, de EEUU, y comenzamos a juntarnos los que teníamos la misma idea de Argentina, Brasil, España, Chile, todas en un mismo proyecto, pero cada una con contenido especializado: rock, soul o clásicos. Hoy somos casi 200 radios en América Latina.

Mi proyecto estrella es Classics Radio, los clásicos en inglés de los años 70, 80 y 90. Y su paralelo en español es Poder Latino, con clásicos en español.

¿La colección que mencionas, son discos de vinilo? ¿De cuántos estamos hablando?

40 mil ejemplares en vinilo, y hay otra cantidad que es difícil de contabilizar de contenido digital. Esta colección ha sido también digitalizada. Hay canciones que hoy no se encuentran en Spotify ni en YouTube; tenemos el disco original que debe ser tratado con mucho cariño para que salga un buen sonido. Nuestra radio tiene eso, hacerte recordar con una canción cuando tenías 11 años. A veces no sabes el título de la canción, pero alguien, en este caso nosotros, ya lo hemos compilado. La programación en Classics Radio es recopilar y revivir, por eso tenemos un ranking que elaboré en 1982 y que continúa hasta hoy: 40 temas por semana. De esa manera escuchas música contextualizada, escuchas Hotel California, que sabes que es un clásico de los 70, pero lo escuchas con otros temas de su contexto.

¿Cómo se sostiene una radio en internet?

Tienes que ser muy persistente para captar a tu público, para que se fidelice. En internet vale todo y no es caro en comparación con una frecuencia FM, sale como un 10% de lo que gastas en una FM. Hay que trabajar mucho en redes, promocionar, hacer dinámica con la gente. Hoy todo es multimedia, no es una radio con un segmento, la televisión otro, sino que todo está junto; tienes imagen, sonido, la interacción personal y a partir de ello sale un resultado comercial. Demora. Arrancamos en 2014, pero solo hasta 2021 nos posicionamos y la pandemia nos ha golpeado fuerte.

¿Se puede definir a la música?, ¿qué es la música para ti?

Es una pregunta muy linda y amplia. En mi experiencia personal, la música es algo muy subjetivo; a ti se sugiere algo, a otra persona algo diferente o tal vez nada. Para mí la música es mi compañera de vida, es una manera documental de cada etapa, desde pequeño, cuando estábamos en colegio, o la universidad, o la primera novia. Todas esas etapas están representadas por música. Para mí es como un álbum de fotos absolutamente vivencial.

¿Qué música escuchan, o prefieren, los bolivianos?

El boliviano ha estado condicionado por lo que los medios le han ido dando y los medios tienen intereses, por ejemplo Discolandia versus Heriba. Para cada uno había licencias de los sellos y cada disquera promocionaba en las radios Panamericana o Altiplano los sellos a los que representaba. Hay canciones que jamás llegaron a Bolivia. En esa época no teníamos otra que remitirnos al interés empresarial, o sea Dueri versus Ibáñez.

¿Será que la cumbia o el reguetón se escuchan más que los clásicos?

En esta línea, el boliviano tiene bien afianzadas sus raíces, con una orientación hacia su tierra, hacia su Carnaval, o las fechas conmemorativas. Yo lamento no haber podido sistematizar a autores nacionales o ritmos propios del país. Me da un poco de vergüenza. Cuando las radios se diversificaron en la década de los 90, llegaron radios como Chacaltaya, con música más accesible al público de acá y tiene bastante acogida. Ellos marcaron también su propia cultura musical.

Eso sí ha sido muy fuerte, incluso más que los clásicos, porque tiene mucha más difusión y tiene una personalidad sincrética de lo que es el boliviano, que mantiene una identidad en medio de una cantidad de expresiones.

Nosotros tenemos un gusto especial por los clásicos, aunque también escuchamos otro tipo de música según la ocasión.

¿Cuáles consideras que son los clásicos más icónicos de la música de los años 80 y 90?

De los años 70 destaco a ABBA, Bee Gees, Boney M, que se escuchaban en todo lado y casi todos en Bolivia tenían un disco de ellos; en los 80 menciono a Madonna, grupos new wave como Men at Work, Thompson Twins, son muchos. Y el fenómeno Michael Jackson. Otro infaltable es Wham!, además por todo lo que hizo después George Michael como solista. Más adelante, en los 90, podemos hablar de Backstreet Boys, Nirvana; el rock alternativo ya existía, pero fue muy representativo de esa década. También está REM.

¿Una figura imprescindible de la música de todos los tiempos?

Paul McCartney, porque no le costaba nada crear y cantar, lo hacía como respirar. Hay artistas a los que se les nota el esfuerzo, pero para McCartney hacer música es como respirar. La base para todos los grupos que vinieron después son The Beatles y Paul McCartney como solista es un genio que, sin importar la época o la edad, se ha mantenido. Sin él, no entendería la música.

¿Y una figura imprescindible del rock?

Los Rolling Stones y Mick Jagger, décadas de una sólida trayectoria y porque han podido adecuarse y mantenerse. Y rescataría, como mérito, a Electric Light Orchestra (Last train to London); ellos han hecho lo que hubieran hecho The Beatles si aún existieran, son los alumnos perfectos de The Beatles en creatividad.

Recientemente una importante revista llamó “rey del pop” a Bud Bunny, ¿qué opinas de esta controversia y sobre el reguetón?

El reguetón es una decadencia, es algo que la música no merecía; el reguetón da el toque de mal gusto y eso no solo a nivel de que a uno le guste o no. Es ofensivo para la música. Es una creación para los que no tienen talento. No hay voz ni creatividad, es una cosa monótona. Es ofensivo que haya tenido tanta acogida y eso es producto del comercio, no sabemos cuán poderoso puede ser.

¿Cuál fue el impacto y el legado de la música de los años 80? ¿Ha sido la década más prolífica en cuanto a creación musical y nuevos talentos?

Es una experiencia subjetiva, pero los 80 fueron los mejores años, los más creativos. El legado de esta música es poder haber dado una acogida completa a la creatividad. Por ejemplo, lo que ha pasado con el new wave, desde los primeros pataleos de Cool and the Gang en 1974, luego de eso hasta 1981 con Donna Summer, o los Bee Gees. Se agota la música disco y, ¿qué más se podía hacer? La gran respuesta fue el new wave, con Blondie. Surgieron bandas como Talk Talk y resurgieron bandas como Genesis, con Phil Collins y compañía, que ya existían con el rock progresivo, pero que comenzaron a hacer new wave.

Entonces, la década de los 80 ha sido un boom de creatividad. Y con la llegada de MTV en 1981 se acopló el video. Ahora tenemos color, luz, imaginación; tenemos el relato y todo lo que la música puede dar de sí. Una belleza.

Hay un tema icónico, Video Killed the Radio Star, con el que comenzó MTV y a partir de allí, el boom. La música pasa a otro nivel, con creaciones como Thriller, que es un cortometraje, o los Thompson Twins manejando instrumentos poco usuales, el arpa, el triángulo, el xilófono. No era lo tradicional y se desplegó una creatividad fabulosa.

Ese fue el legado de los 80, Después, en los años 90 no hubo mucha continuidad y se notó cierta pobreza, sobre todo en los primeros años de esa década, con el famoso house. El rock alternativo salvó el honor.

Temas de esta nota