domingo 5 de abril de 2026

La Tribuna

La eterna falta de políticas deportivas por parte del Estado

Salvo el fútbol que genera su propio dinero, el resto de las disciplinas deportivas tiene a sus practicantes realizando su labor “por amor a la camiseta”, invirtiendo su propio dinero y por ahí consiguiendo auspicio de entidades privadas de las que creen en su capacidad.

Mucha gente en el país se alegró la pasada semana por la medalla de oro que obtuvo el atleta José Augusto Torres Gil, en la modalidad BMX Freestyle de los Juegos Olímpicos París 2024. 

Es argentino, pero nació en Santa Cruz hace 29 años. No dejó de sorprender que en otra delegación en esa cita haya un deportista nacido en el país.

En los varios espacios que le dieron los medios argentinos y bolivianos, se destacó que a los 11 años se estableció con su familia en la ciudad argentina de Córdoba, pero con su gemelo frecuentaba visitas a Bolivia y en una de ellas, en Tarija, aprovecharon la presencia del entonces presidente Evo Morales para solicitarle ayuda para desarrollar su talento en una modalidad que no se practica en Bolivia.

Su hermano contó que la respuesta fue que los iban a llamar y el anuncio quedó en eso.

Nunca podremos saber que si le llegaba la cooperación de Bolivia, podríamos estar celebrando ahora un hecho histórico.

Lo que sí está claro es que la falta de políticas deportivas estatales es nula.

Salvo el fútbol que genera su propio dinero, el resto de las disciplinas deportivas tiene a sus practicantes realizando su labor “por amor a la camiseta”, invirtiendo su propio dinero y por ahí consiguiendo auspicio de entidades privadas de las que creen en su capacidad.

El 23 de enero de 2014, durante el gobierno de Morales, se anunció con bombos y platillos la creación del Ministerio de Deportes, con una estructura en la que la principal autoridad debía, entre otras facultades, planificar y ejecutar políticas de fomento al acceso al deporte, tanto a nivel formativo como de la alta competencia.

La cartera quedó disuelta en el gobierno de Jeanine Añez (2019) y volvió a ser Viceministerio, dentro del Ministerio de  Salud. Con el presidente Luis Arce no cambió y sigue esa estructrura

Son varios los casos de atletas que prefirieron defender otra bandera, cansados de esperar la ayuda gubernamental. Otros seguramente seguirán ese camino.

Se ha demostrado que una buena política deportiva en un país no se refiere solamente a construir canchas y coliseos por doquier, y que con el paso del tiempo se convierten en elefantes blancos.

Las autoridades tienen la palabra para cambiar o continuamos solo participando.