martes 24 de febrero de 2026

Conflictos

CIDH insta al desarrollo pacífico de las manifestaciones en Bolivia

Mediante un comunicado el organismo recordó al país las recomendaciones emitidas en el último informe país, sobre la necesidad de trabajar por la cohesión social.
Parte de la Comisión en una visita a Bolivia.  Foto: APG
Parte de la Comisión en una visita a Bolivia. Foto: APG
viernes 20 de septiembre de 2024

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión instaron este viernes al desarrollo pacífico de las manifestaciones en Bolivia. El mensaje se da en medio de una marcha impulsada por el expresidente Evo Morales, en la que se reportaron agresiones a periodistas, civiles y funcionarios públicos. 

“Bolivia: CIDH y Relatoría Especial para la Libertad de Expresión monitorean la manifestación que inició el 17 de Sept. Llaman al Estado a observar los estándares interamericanos sobre protestas y derechos humanos, y a fortalecer los canales de diálogo”, refiere una parte del mensaje difundido por redes sociales.

Asimismo, ambas instituciones internacionales instaron al “desarrollo pacífico de las manifestaciones” y recordaron “las recomendaciones emitidas en el último informe país, sobre la necesidad de trabajar por la cohesión social”.

La marcha encabezada por Morales empezó el 17 de septiembre en la localidad de Caracollo (Oruro), y este viernes arribó al municipio de Ayo Ayo, distante a más de 100 kilómetros de la ciudad de La Paz.

Sólo en la primera jornada de la marcha, el 17 de septiembre, se registraron 26 personas heridas por el enfrentamiento entre marchistas y comunarios y cooperativistas en la localidad de Vila Vila, en la ruta de La Paz a Oruro.

Hasta la fecha el número de personas heridas llegó a más de medio centenar y en esta jornada un funcionario del Ministerio de la Presidencia, que pretendía entregar a Morales la carta de invitación al diálogo convocado por el Gobierno, fue agredido en Ayo Ayo. Los periodistas fueron hostigados y amenazados con el secuestro de sus instrumentos de trabajo.

La Defensoría del Pueblo y los gremios de los trabajadores de la prensa condenaron estas agresiones y demandaron garantías para los periodistas que realizan la cobertura de estas protestas.