martes 10 de marzo de 2026

55 años

¿Qué es de la vida de los tres sobrevivientes de 1969?

El gran Rolando Vargas y el paraguayo Luis Gini no viajaron a Santa Cruz; mientras que el cruceño Marco Antonio Velasco jugó el cuadrangular, pero no regresó con el grupo porque se quedó en la capital oriental.
Rolando Vargas (izq.). Luis Gini y Marco Antonio Velasco. Las tres fotografías corresponden a diferentes partidos del torneo de la AFLP en 1969.
Rolando Vargas (izq.). Luis Gini y Marco Antonio Velasco. Las tres fotografías corresponden a diferentes partidos del torneo de la AFLP en 1969.
jueves 26 de septiembre de 2024

 

ROLANDO VARGAS

“Estoy jubilado y disfrutando de la vida”

Don Rolando Vargas fue uno de los futbolistas más emblemáticos del The Strongest de 1969. Era uno de los referentes, pero además el capitán de ese equipo.

No viajó porque su señor padre (Carlos Alberto), quien falleció unos meses antes del accidente, lo dejó al frente de la empresa familar: Vargas y Cía. Ltda., una agencia despachadora de aduana.

En reiteradas oportunidades don Rolando contó: “Unos días antes un notario me notificó que mi papá (Carlos Alberto), un fanático hincha de The Strongest, quien había fallecido un tiempo antes, me había dejado un poder como apoderado de la firma ‘Vargas y Cía. Ltda.’ y en esos días que se iba a jugar el cuadrangular me tenían que entregar la documentación en la notaría; entonces, no podía viajar a Santa Cruz y eso comuniqué al club”.

Se salvó de morir, por eso expresa siempre: “El destino no me eligió y estoy agradecido”.

Hasta hace unos años seguía al frente de su empresa, pero ya se jubiló.

El pasado 10 de abril cumplió 85 años. Cuenta y sonríe al hacerlo: “Me estoy dedicando a pasear” y luego complementa: “Estoy jubilado y disfrutando de la vida. Me he dedicado a jugar al fútbol durante 18 años y trabajando 60, así que ahora estoy disfrutando”.

El pasado miércoles 18 asistió al estadio Hernando Siles para ver a su Tigre frente a Bolívar, que terminó igualado a un gol. “Tengo entrada gratuita, así que trato de no faltar”.

Rolando Vargas llega al estadio Hernando Siles. Foto: Marco Mejía

 

LUIS GINI

“Don Luis está bajoneado, le dio la chikungunya”

Luis Gini Jara el próximo 31 de octubre cumplirá 89 años (Piribebuy, departamento Cordillera, 31 de octubre de 1935). Llegó al Tigre en 1967, por una invitación de su amigo Max Ramírez (+) a quien había conocido en un campeonato Sudamericano.

“Yo estaba en Paraguay, jugaba en Olimpia y más o menos estaba terminando mi carrera, pero unos amigos que tenía de la Selección boliviana a los que conocí en el Sudamericano de Buenos Aires en 1959 se acordaron de mí. Uno era el Chino (Max) Ramírez. Entonces me hablaron para que vaya a jugar y fue así que llegué a The Strongest”, contó en una entrevista de hace cinco años.

Gini estaba incluido en la delegación para viajar a Santa Cruz, pero unos días antes se resfrió fuerte. “Uno de mis compañeros, el arquero Orlando Cáceres, quien también era paraguayo, me llevó al sanatorio y estuve varios días ahí”. Tuvo que quedarse internado porque le pusieron mal una inyección y una de las nalgas se le inflamó. “Por eso no viajé”, contó.

Como en 2019, el autor de esta nota tomó contacto con su amigo y vecino Adrián Martínez. “Le cuento que don Luis está por cumplir otro año de vida y está un poquito bajoneado. Primero, por la misma edad y también porque le agarró la chikungunya; es esa enfermedad del mosquito, es terrible”, cuenta Adrián.

“Tiene una vida tranquila, desde hace unos años cobra el bono de la tercera edad. Se va a alegrar cuando le diga que lo llamaron desde Bolivia”.

Don Luis Gini (der.) junto a Adrián Martínez, su vecino y amigo. Foto: Adrián Martínez.

 

MARCO ANTONIO VELASCO

“Qué lindo es que no se olviden de uno”

Marco Antonio Velasco era de los más jóvenes del plantel de The Strongest, que desapareció en el accidente aéreo.

La historia de Velasco es diferente de la de Rolando Vargas y de Luis Gini. No integró la delegación porque él se encontraba en Santa Cruz, donde se recuperaba de una fractura doble de tibia y peroné.  Cuando sus compañeros llegaron a la capital oriental fue un reencuentro de varios meses en los que no los veía. “Ya estaba recuperado, me habilitaron para el cuadrangular y el profesor (Eustaquio) Ortuño me hizo jugar”.

Jugó los dos partidos que el Tigre disputó con Cerro Porteño y el combinado de jugadores locales; pero tampoco volvió con el grupo. “Pedí dos días de permiso para quedarme en Santa Cruz, después retornar a La Paz y pasó lo que pasó”.

Antes de que sus compañeros volvieran en ese fatídico viernes 26, “mi mamá hizo una cena e invité a siete a mi casa para compartir”.

En la actualidad trabaja para una importante cadena de supermercados del país. Tuvo la oportunidad de estudiar Comercio Exterior y se encarga de todos los temas que tienen que ver en ese ámbito para su empresa.

Cuenta que no solo se salvó de la Tragedia de Viloco, porque en 2020, en el mes de marzo, dio positivo al Covid-19. “Me declararon en coma, estuve 32 días intubado y después me sacaron vivo y ahora estoy chalinga”.

Agradece el llamado de Sports 360. “Qué bello, qué lindo es que no se olviden de uno”.

Marco Antonio Velasco en su casa de Santa Cruz. Foto: Marco Velasco