domingo 19 de abril de 2026

Panorama

Evo a través de su biógrafo: el lazo con Maduro, el “error” que abrió la puerta a Añez y el encono a Del Castillo

Martín Sivak publicó de forma reciente Vértigos de lo inesperado. Evo Morales: el poder, la caída y el reino.
El expresidente Evo Morales en un anterior contacto con los periodistas. Foto: APG
El expresidente Evo Morales en un anterior contacto con los periodistas. Foto: APG
martes 05 de noviembre de 2024

Después de su salida de Bolivia, en 2019, el expresidente Evo Morales mantuvo un lazo con Nicolás Maduro, mandatario de Venezuela. En México, donde estuvo el primer mes de su exilio, llegó a admitir el “error” que abrió la puerta para que Jeanine Añez asumiera la Presidencia.

Instalado ya en Argentina tuvo un “reencuentro” con dirigentes, cita en la que reflexionó en cómo incidió en su caída, entre otros factores, la excesiva confianza, según la reciente publicación Vértigos de lo inesperado. Evo Morales: el poder, la caída y el reino, escrita por su biógrafo Martín Sivak.

En la publicación, en la que el autor confirma que Noemí estuvo con Morales en México y Argentina, se narra el proceso de la campaña del entonces mandatario rumbo a las elecciones de 2019, el exilio y el retorno a Bolivia, tras que el Movimiento Al Socialismo (MAS) ganara las elecciones con Luis Arce como candidato a la Presidencia.

La portada del reciente libro de Martín Sivak.

 

En México

Sivak narra el encuentro que tuvo con Morales, el 24 de noviembre de 2019, cuando entonces el exmandatario estaba instalado en el campo militar de Morelos, una “pequeña ciudad, con calles y curvas bien asfaltadas, con canchas de fútbol y de fútbol americano (…), con cajeros automáticos suficientes y bien distribuidos, y todas las comodidades de la urbanidad discreta”.

El autor señala que Morales apareció con “paso acelerado”, llevaba la camisa del domingo de la renuncia a la Presidencia y en la mano portaba dos celulares. “No hay nada que hacer aquí. Comer, dormir y hablar por teléfono. La comida no me gusta. Pura tortilla”, le dijo al autor.

El “error”

Sivak también señala que Morales estaba enojado con Eva Copa, entonces presidenta del Senado (hoy, alcaldesa de El Alto). El autor agrega que en Bolivia los “dialoguistas del MAS” en el Legislativo y el Senado habían priorizado la salida más práctica y factible.

“Le he dicho que el trabajo parlamentario es pelea. Me emputó que haya acordado tan fácil con el gobierno. La vida en el Parlamento es lucha. No acuerda uno tan fácil. Hasta dice cosas buenas de la Áñez. ¡El Parlamento es pelea, compañera! (…)”, comenta el autor que aseguró Morales.

Pero también Morales -según el relato de Sivak- llegó a reconocer el yerro de haberle indicado a Adriana Salvatierra que renunciara a la presidencia del Senado, aquel 10 de noviembre de 2019.

“En un limitado examen autocrítico, Evo admitió un error. El domingo del golpe, había sido él quien indicó a Adriana, senadora por Santa Cruz, que renunciara a la presidencia de la Cámara alta. El propósito era hacer inviable la sucesión presidencial. Fracasó. Fue viable y Jeanine Áñez sucedió a Evo”, asegura el autor.

“Sacar información”

Ya instalado en Argentina, hubo un reencuentro entre Morales y los dirigentes de la organización política que lidera, el 1 de diciembre de 2019. En la cita, el exmandatario “tomó lista”, preguntó los nombres de los presentes y los anotó en un cuaderno. Asistieron 51 personas. 

En su intervención, según Sivak, habló de su salida del poder y cómo les “faltó inteligencia” de las fuerzas de seguridad. “Y también estábamos muy confiados. Yo también, confiado”, reconoció.

Además, Morales les pidió a los militantes que aún estaban trabajando en el Estado que no se retiraran de sus puestos. “A los que no se habían ido de los ministerios les dijo que no se fueran. Que se quedaran. Que sacaran información”, señala el autor.

El exmandatario, por otro lado, expresó su decepción con la ALP -en la que el MAS tenía dos tercios-, dado que consideraba que ese partido podría estar ejerciendo el poder desde esa instancia. “Podríamos estar gobernando desde ahí. Podrían haber rechazado mi renuncia. Algunos dicen: Evo se escapó por la ventana. A mí me duele que digan eso. Dicen que yo los abandoné. Me duele eso. Si yo no renunciaba, había masacre”.

Senador por La Paz

Sivak relata que en las últimas semanas de 2019 circuló la posibilidad de una “escisión” en el MAS, con Choquehuanca como candidato, y menciona que Morales  “pretendía que se candidateara a senador por La Paz”.

Ya en enero de 2020, se eligió en Argentina al binomio que competiría en las elecciones de ese año en Bolivia. El autor relata que en la deliberación la fórmula elegida fue Luis Arce-Andrónico Rodríguez, pero que cuando se dirigían a anunciarla, a través de una rueda de prensa, los dirigentes del Pacto de Unidad “se plantaron”, dado que “tenían el mandato de conseguir un lugar para Choquehuanca y no lo estaban consiguiendo”.

Lo que Sivak cuenta después es que, en 40 minutos se ajustó el binomio. “Hubo cuarenta minutos de tensión y discusiones en la habitación donde habían quedado Evo y los dirigentes del Pacto de Unidad. En esos cuarenta minutos cambió la fórmula: Choquehuanca entró al ticket como candidato a vicepresidente y Andrónico salió del ticket”, indica.

Morales, cuando presentó a Arce como candidato del MAS, en Argentina, el 27 de enero de 2020. Foto: Cuenta de x de Morales 

Uno de los problemas de la nominación de Arce –según el autor– era la “inexistencia de un clamor” de las bases por su candidatura. “Evo persuadía y presionaba para que lo eligieran. Un sector de esas bases reclamaba el binomio Choquehuanca-Andrónico, una fórmula más próxima al MAS originario, con el futuro provisto por el joven dirigente. Esa propuesta marginaba al leal Arce y podría marginar a Evo: la campaña se autonomizaría de Buenos Aires”, asegura Sivak. 

Maduro y el ALBA

Tras el triunfo del MAS, en las elecciones del 18 de octubre de 2020, Morales asistió a eventos, reuniones y actos; y el autor señala que el “minué del cuándo y el cómo regresar” a Bolivia animaba su agenda.

En todo ello, relata un hecho curioso: En un viaje que realizó entonces a Caracas (Venezuela), Morales declinó el ofrecimiento de Nicolás Maduro de presidir el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas).

No era la primera vez que tenía contacto con Maduro. Sivak registra que, a mediados de diciembre de 2019, por teléfono, Morales le contó al líder chavista que necesitaba hacer una reunión en la frontera y “disciplinar” a los asambleístas del MAS. “Se despidieron, boliviano y bolivariano, con un ¡Guerra por el ALBA!”, anota el autor.

En el libro, Sivak  revela que tras salir de Bolivia, después de dimitir, Morales tuvo “reuniones” con Maduro y Raúl Castro, “que no debían hacerse públicas” . “Maduro le sugirió que no volviese, por el momento, a Bolivia, que no convenía, en ningún sentido (…)”, dice el autor. Y es que Morales, según su biógrafo, tras su salida del país tenía una “fijación por regresar”.

Un encono

A mediados de 2022, Sivak  relata la visita que realizó a Morales en Bolivia y constató la fractura en el MAS. El autor refiere al “conflicto” que tiene el exmandatario con el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo.

Martín Sivak es autor de “Vértigos de lo inesperado”. Foto: Biblioteca Virtual Fandom

“Morales había pedido su cabeza y Arce no la entregaba. Una de las razones del encono fue una encuesta encargada por ese ministro que contenía una pregunta más propia del gobierno de Jeanine Áñez: ¿Cree usted que Evo Morales tiene relación con el narcotráfico?”, señala el autor.

Al final del libro, Sivak concluye: “Con el Chapare, como nueva, vieja base, Evo se fue radicalizando en la impugnación del gobierno nacional y en sus posiciones sobre política internacional, como apoyar el régimen de Maduro. Deshace, así, el camino hecho en 2005 para llegar a la presidencia”.