viernes 17 de abril de 2026

Desacuerdos

División: la descomposición interna del MAS deja al oficialismo en estado crítico

El partido azul, oficialismo desde 2006, atraviesa por una situación de quiebres internos entre dos bandos; uno es liderado por Evo Morales y el otro, por Luis Arce.
Los quiebres al interior del partido fueron evidenciados desde 2022. Los tensionamientos crecieron de ahí en adelante. Foto: Paulo Lizárraga A. / Visión 360
Los quiebres al interior del partido fueron evidenciados desde 2022. Los tensionamientos crecieron de ahí en adelante. Foto: Paulo Lizárraga A. / Visión 360

El Movimiento Al Socialismo (MAS), la primera fuerza política a nivel nacional, ha atravesado por un quiebre institucional dentro de sus filas e incluso entre su militancia desde finales de 2022. Sin embargo, la crisis por la que atraviesa el partido azul se agudizó en 2024. Las tensiones fueron evidentes en escenarios como la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) e incluso en las calles, con enfrentamientos entre simpatizantes del expresidente Evo Morales, líder del ala radical, y del presidente Luis Arce, actual mandatario.

El último revés lo recibió el “evismo”. El 15 de noviembre, la Sala Cuarta del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) emitió una sentencia en la que reconoce el congreso del MAS “arcista”, que se realizó en El Alto, en mayo pasado. De esa manera, avaló  a Grover García, del ala “arcista”, como presidente del MAS y desconoció  a Morales.

¿Cuándo comenzó todo? Para profundizar en la crisis partidaria que atraviesa el instrumento político, es fundamental examinar sus orígenes, según analistas. Existen diversas versiones sobre cómo se produjo el quiebre interno. Desde el sector del “arcismo” se señala que la ruptura ocurrió incluso antes de que Luis Arce fuera candidato en las elecciones generales de 2020. 

“El quiebre del MAS-IPSP ocurre a partir de los desacuerdos con las organizaciones sociales y la dirección nacional del MAS. El desacuerdo y la falta de respeto hacia la candidatura del binomio del presidente elegido democráticamente, Luis Arce, y del vicepresidente, David Choquehuanca, (dupla) que el mismo Evo Morales eligió a dedo desde Argentina”, dijo el secretario de Relaciones Internacionales del MAS, Fidel Surco, en una entrevista con Visión 360.

Con una versión similar, Angélica Ponce, exdirigente de la Confederación de Mujeres Interculturales de Bolivia, reveló que durante las reuniones en Argentina se sugirió que otros rostros se postularan por el MAS, pero la cúpula cercana al expresidente Morales instó a que se reconociera al exmandatario como el único candidato.

“En una reunión, después de ver la realidad de las bases, cuando queríamos que Evo no volviera al poder, que no se volviera a reelegir, nosotros: Orlando Gutiérrez (+); Guido Mitma, quien se fue de la estructura del MAS y yo, le dijimos a Evo que no se ratificara como candidato porque el pueblo estaba cansado de él. Gabriela Montaño vino con los exministros a explicarnos como si fuéramos ignorantes, nos vinieron a decir que sí o sí Evo era candidato, porque si Evo no era candidato, Bolivia se iba a ir al tacho, que sin Evo no salía el sol, que sin Evo la luna ya no salía”, relató Ponce.

Con esas declaraciones, Surco y Ponce revelan el inicio de una guerra sin tregua entre el “evismo” y el “arcismo”. 

Para el analista Pedro Portugal, la crisis partidaria del MAS comenzó antes de las reuniones en Argentina; todo se originó en 2019, tras la renuncia del entonces presidente Evo Morales. Según el experto, los sectores sociales no respaldaron al líder cocalero tras su renuncia, sino que se levantaron tras el ultraje a la wiphala. Explicó que la situación que atraviesa el instrumento político es cíclica y recordó que se ha dado en otros momentos de la historia de Bolivia, como ocurrió con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

“La crisis del MAS comenzó en 2019, porque en Bolivia tenemos ciclos políticos en los que una organización política predomina, pero luego desaparece del escenario político. Esto ocurrió con el ciclo liberal-conservador, el del MNR, y ahora con el del MAS. Son ciclos importantes porque emprenden reformas significativas, algunas de ellas trascendentales dentro del contexto político. Sin embargo, han asumido los problemas del país, y el sustento de los partidos, que siempre han sido la base popular; se ven afectados, perdiendo apoyo o expectativas. Al perder este sustento, los partidos colapsan”, explicó Portugal.

De ahí en lo posterior, se produjo la división al interior de sectores sociales que respaldan al instrumento político. Las denominadas “trillizas” (la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, los Interculturales y las Bartolinas) tienen dirigencias paralelas, una que responde al “evismo” y otra al “arcismo”; la última cuenta con el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB).

Tensionamientos

Durante este 2024, se presentó una situación de ingobernabilidad al interior del Órgano Legislativo, debido a las disputas internas del MAS. El 8 de noviembre del año en curso, una trifulca entre legisladores de ambas facciones del partido oficialista impidió la realización de la Primera Sesión Ordinaria de la Legislatura 2024-2025, en la cual se suponía que el presidente Luis Arce debía dar su informe anual de gestión.

Los enfrentamientos comenzaron cuando el presidente del Órgano Legislativo, David Choquehuanca, ingresó con la directiva de la ALP para dar inicio a la sesión. Los gritos y reclamos de parlamentarios del “evismo” fueron por la supuesta elección irregular de Omar Yujra como presidente de Diputados. La bancada “evista” se asomó a la testera, que para la ocasión se encontraba con músicos, instrumentos y un arreglo floral de la tricolor. Los intérpretes salieron del lugar, y el arreglo quedó reducido a flores que fueron arrojadas y desperdigadas en el hemiciclo, contra las autoridades de la directiva. Choquehuanca determinó suspender la sesión; Arce dio su discurso de poco más de 40 minutos en Plaza Murillo, en medio de legisladores del ala renovadora, y sectores afines.

Estos tensionamientos se vieron también reflejados en la sociedad. El rechazo del “evismo” a la gestión gubernamental de Arce llevó a esta facción a manifestarse en las calles, con marchas y bloqueos de caminos en al menos dos oportunidades, con la denominada “Marcha para salvar la Patria” como la más representativa, por la cantidad de enfrentamientos suscitados a lo largo de su recorrido desde Caracollo hasta La Paz, entre el 17 y el 23 de septiembre. Durante esa semana se registraron agresiones por parte de los marchistas contra civiles, funcionarios gubernamentales y periodistas que dieron cobertura al recorrido de siete días.

Para el politólogo Marcelo Arequipa, los enfrentamientos llevados hasta la sociedad civil están directamente ligados a la división de las cabezas en el instrumento político.

“Todo tiene que ver con la idea de la división del MAS, entre renovadores, encabezados por Luis Arce; y los radicales, liderados por Evo Morales. Y como ese partido político está en funciones de Gobierno, eso sin duda ha terminado también por afectar la política nacional”, argumentó Arequipa, consultado por Visión 360.

El factor “Andrónico”

Lideró la Asamblea Legislativa en dos oportunidades durante el año, y hasta hay sectores sociales que lo proclaman como candidato a la  Presidencia para el 2025. Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y legislador afín al expresidente Morales, ha mostrado ser uno de los recambios políticos en el MAS.

En junio y noviembre de este año, presidió dos sesiones de la Asamblea, cuando el presidente Arce emprendió viajes a Rusia y Brasil respectivamente, y cuando Choquehuanca fungía como presidente en ejercicio.  En una de esas sesiones, aprobó la Ley 075 de Cesación de Funciones a los magistrados “autoprorrogados” del Tribunal Constitucional y un crédito bancario financiado por la Cooperación Andina de Fomento.

Estos momentos llevaron a que Rodríguez sea tomado como un posible sucesor y rostro presidenciable del MAS, con miras a los próximos comicios. Aunque desde el “evismo” rechazan tal posibilidad. “Con el mayor de los respetos, el hermano senador (Andrónico Rodríguez) está lejos de la talla política del hermano Evo, por todo el recorrido que tiene, viene caminando desde la comunidad”, aseveró el diputado Renán Cabezas, a inicios de noviembre.

Para Pedro Portugal, si bien el presidente del Senado es un rostro de recambio para el MAS, por su experiencia no puede competir aún contra líderes como Morales o el propio presidente Arce. Agregó que otro factor que le juega en contra es que se lo ha identificado por representar “los intereses y las características de la población del Chapare”, lugar donde se produce coca, de la que gran parte es destinada al narcotráfico.

“El MAS no logró estructurar un movimiento político totalmente autónomo y diferente, y eso le está costando; no tiene un elemento de reemplazo. El único elemento de reemplazo que tiene es Andrónico Rodríguez, y es una persona joven, que por su edad y experiencia no puede competir con las personas como Evo Morales, ni siquiera con el presidente Luis Arce. Es una especie de neófito y que, por otro lado, tiene contra sí el hecho de que representa los intereses y las características de la población y los negocios que hacen en el Chapare”,  sostuvo Portugal.

Arequipa, con una mirada distinta,  aseguró que “es posible que Andrónico Rodríguez sea un factor determinante, pero lo que hay que preguntarse es también si Andrónico realmente representa la renovación al interior del MAS, o no; es un elemento que puede ser considerado, pero más hacia adelante”.

Puntos de vista

Pedro Portugal, analista: “El MAS subsistirá si no surge un nuevo caudillo”

En 2019 se evidenció que los sectores populares suburbanos, indígenas originarios campesinos, no se movilizaron en absoluto para impedir la derrota de Evo Morales, no hubo ninguna manifestación de defensa. Hubo, digamos, acontecimientos, pero sobre todo porque simbólicamente se ultrajó la wiphala, el movimiento popular campesino emergente, pero no hubo absolutamente ninguna movilización como esperaba Evo Morales, en defensa de su gobierno y él tuvo que salir a México.

Ahora, el MAS no tuvo la oportunidad de poder rehacerse, tener nuevas propuestas y de vincularse nuevamente a otros sectores, porque todas las reformas fundamentales que de alguna manera encandilaron a la población boliviana, resultaron no solo inaplicables, sino a veces fracasos o solamente literatura. Por ejemplo, la plurinacionalidad, el desarrollo económico, con base  en la sustitución de importaciones y las autonomías no resultaron soluciones definitivas, sino discursos que la población recibió y después vio su límite y siguió un curso diferente. 

Pretender que el MAS pueda sobrevivir de alguna otra manera, sería posible solo si no existe un caudillo nuevo, si cualquier movimiento de la oposición está en el letargo que está, y si ninguno de los actores candidatos que no son del MAS no toma lecciones de la historia y sigue acantonado solo en sus posicionamientos urbanos y de clase media.

El único elemento de reemplazo que tiene el MAS es Andrónico Rodríguez, y es una persona joven, que por su edad y experiencia no puede competir con personas como Evo Morales, ni siquiera con el presidente Luis Arce. Entonces, aunado a su juventud, son factores que penalizan a Andrónico Rodríguez, y que nos muestran que el MAS está siendo consumido por los elementos y las hogueras internas que él mismo ha creado.

Marcelo Arequipa, politólogo: “Hay un debate pendiente de renovación”

En el Movimiento Al Socialismo (MAS) ha existido una suerte de  debate pendiente desde el año 2016 en adelante. Un debate que sin duda tenía que ver con el tema de la renovación al interior del MAS, o la democracia interna si así se quiere. Entonces, creo que eso estuvo puesto en el ojo de la atención, pero no se atendió, y recién ahora se está atendiendo o intentando resolver.

Es evidente que hay diferencias irreconciliables al interior del MAS, porque ¿cómo se atiende un tema de renovación dentro de una organización política? ¿Con resistencia a esa renovación, o con un empuje para viabilizar esa renovación? Creo que ese es el retrato de lo que está pasando dentro del “evismo” y el “arcismo” hoy en día.

Es posible que Andrónico Rodríguez, actual presidente de la Cámara de Senadores, sea un factor determinante, pero lo que hay que preguntarse es también si Andrónico realmente representa la renovación al interior del MAS o no. Creo que ese es un elemento que puede ser considerado, pero más hacia adelante.

Todo tiene que ver con la idea de la división del MAS, entre renovadores encabezados por Luis Arce, y los radicales liderados por Evo Morales. Y como ese partido político está en funciones de Gobierno, eso sin duda también ha terminado por afectar la política nacional.

Si bien antes la oposición desempeñaba un rol protagónico durante las crisis internas de los partidos oficialistas, como el MNR, ahora no ocurre lo mismo, porque ellos (la oposición) también están en una suerte de intento de reacomodo de sus propias fuerzas internas.  Segundo, se han entregado a la agenda electoral a la que el expresidente Evo Morales nos ha propuesto; y tercero, eso les impide a ellos tener un discurso de renovación en sus propias filas. Por eso, creo también que ellos están estancados.

Breves datos para entender la división dentro del MAS

  1. Arremetidas Líderes del “evismo” comenzaron a denunciar corrupción al interior del gobierno de Luis Arce. Así se iniciaron las peleas públicas. 
  2. Congreso En octubre de 2023, el “evismo” hizo un congreso para ratificar a Evo Morales como líder del MAS; este fue invalidado por el TSE.
  3. Reelección Los tensionamientos se avivaron cuando el TCP inhabilitó al expresidente Morales a repostular a un cuarto mandato en 2025. 
  4. Sigla El TCP instó al TSE a reconocer a la dirigencia “arcista” del MAS como la única del partido. El “evismo” ahora está en busca de otra sigla.