sábado 4 de abril de 2026

Morales la echó en 2013

Usaid en la tormenta de Trump: “Financiaba programas absurdos”

El mandatario republicano sostuvo que la agencia estaba dirigida “por lunáticos radicales”, mientras que el magnate Elon Musk, que ahora es parte del Gobierno, afirmó que es una “organización criminal”.
Un manifestante sostiene un cartel en el que se lee “Usaid salva vidas”, frente a la agencia, durante una manifestación en Washington. Foto: EFE
Un manifestante sostiene un cartel en el que se lee “Usaid salva vidas”, frente a la agencia, durante una manifestación en Washington. Foto: EFE

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) se fusionará con el Departamento de Estado tras haber sido cerrada temporalmente el pasado lunes. Un día después, la organización anunció que suspenderá las contrataciones de trabajadores considerados como no esenciales, tanto en las oficinas nacionales como en delegaciones en el extranjero.

Los trabajadores de la agencia en Washington recibieron el pasado lunes la orden de quedarse en casa y las oficinas de la agencia en la capital estadounidense amanecieron precintadas.

La determinación se produce en medio de crecientes rumores de que el presidente de EEUU, Donald Trump, podría cerrar esta agencia independiente del Gobierno, fundada en 1963, con cerca de 10.000 empleados y un presupuesto de más de 40.000 millones de dólares en 2023.

Tras la llegada al poder de Trump, el 20 de enero pasado, el Gobierno de Estados Unidos congeló toda la ayuda exterior, excepto la que va destinada a Israel, Egipto y al suministro de alimentos de emergencia, para revisar la utilidad de esos programas.

La vocera de Trump, Karoline Leavitt, atacó duramente a Usaid. Foto: EFE

Según datos de la ONU, Estados Unidos es de largo el mayor proveedor de ayuda humanitaria en el mundo, con el 47% del total.

El magnate Elon Musk, que dirige ahora el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de la administración de Trump, ha dicho que Usaid es una “organización criminal que debe ser cerrada de inmediato”. La agencia fue el último escenario de esta intervención liderada por Musk, con empleados acusados de “insubordinación” por el secretario Estado, Marco Rubio, que ha pasado a hacer las veces de administrador en funciones de la agencia.

“Cada dólar que gastamos, cada programa que financiamos debe estar alineado con el interés nacional de Estados Unidos, y la Usaid tiene un historial de ignorar eso y decidir que, de alguna manera, son una organización benéfica global separada del interés nacional”, expresó Rubio durante la gira que realizó esta semana por Centroamérica.

Rubio reclamó, además: “Si vas de misión en misión y de embajada en embajada alrededor del mundo, a menudo encontrarás que, en muchos casos, la Usaid está involucrada en programas que van en contra de lo que estamos tratando de hacer en nuestra estrategia nacional”.

Rubio se mostró “muy preocupado” por las informaciones de que los empleados de la Usaid se están “negando a cooperar” con personas vinculadas al nuevo gobierno de Donald Trump que “están haciendo preguntas simples: ¿Qué hace este programa? ¿Quién recibe el dinero? ¿Quiénes son los contratistas, quién lo financia?”.

“Ese tipo de nivel de insubordinación hace imposible llevar a cabo una revisión madura y seria”, añadió.

Algunos analistas sostienen que Usaid no es una agencia de ayuda internacional, sino “una herramienta de manipulación ideológica y geopolítica”, que gasta el dinero de los contribuyentes “en proyectos sin sentido, en agendas progresistas impuestas y en actores internacionales que no representan los intereses de EEUU”.

Además, indican que esos recursos debieron ser invertidos en escuelas, hospitales, pozos y plantas para tratamiento de aguas, y otros programas de bien social común.

Sus partidarios, por su parte, destacan el impacto de su ayuda en poblaciones vulnerables, y su contribución a la mejora de la imagen y la presencia de Estados Unidos en un momento en que compite con China por la supremacía global.

Consideran también que el cierre de la agencia sería una decisión que generaría “un impacto devastador en los países que reciben la cooperación internacional de Estados Unidos”, ya que la entidad administra la mayor parte de la ayuda exterior no militar en áreas como economía, salud, agricultura, defensa de los derechos humanos y asistencia humanitaria.

Según estos pilares, bajo los que había venido trabajando la organización y que el gobierno de Joe Biden privilegiaba, los temas de inclusión y diversidad a través del arte eran una de las estrategias que se desarrollaban con los recursos de Usaid.

“Gastos absurdos”

En lo que calificó como “una larga lista de basura”, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, describió algunos gastos costeados por Usaid, como por ejemplo, de 47.100 dólares para una ópera transgénero en Colombia, o 32.000 dólares para financiar un cómic transgénero en Perú.

Leavitt criticó el uso de fondos en programas de “diversidad de género, reproducción y derechos LGTBIQ+”, argumentando que la entidad ha destinado millones de dólares a proyectos “absurdos” en el extranjero.

“Estos son los gastos absurdos de Usaid: 2 millones de dólares para cambios sexo en Guatemala; 6 millones para financiar el turismo en Egipto; 20 millones para un nuevo espectáculo de Barrio Sésamo en Irak; 4,5 millones para combatir la desinformación en Kazajstán; 43 millones de dólares en una gasolinera en Afganistán; 1,5 millones para promover a los jamaiquinos LGBT; 5,5 millones para los derechos de los homosexuales en Uganda; 17 millones para la ‘inclusión’ en Vietnam; 25 millones  para promover el ‘transporte ecológico’ en Georgia”, detalló la secretaria de prensa.

“Si se observa el despilfarro y el abuso que ha habido en la Usaid durante los últimos años, estas son algunas de las prioridades insanas en las que esa organización ha estado gastando dinero”, resumió. Luego, dirigiéndose a los demócratas, Leavitt dijo que “están fingiendo estar ofendidos por la larga lista de corruptos que esta administración está recortando”.

Usaid ya se ha visto envuelta en controversias en el pasado. Se la ha cuestionado en ocasiones por condicionar su ayuda a que los gobiernos adoptaran políticas favorables a los intereses de Washington e incluso se ha acusado a sus integrantes de ser parte de intentos de desestabilización o hasta golpes de Estado.

Otro punto controvertido en la lista de gastos incluye el financiamiento para la organización no gubernamental EcoHealth Alliance, la cual habría recibido millones de dólares para investigaciones relacionadas con el laboratorio de Wuhan, en China. La controversia en torno a este financiamiento se intensificó luego de que Musk acusara a Usaid “de haber destinado fondos a investigaciones vinculadas a armas biológicas”.

Cabe recordar que, en 2008, Evo Morales, que había tomado distancia con EEUU desde el comienzo de su gobierno en 2006, expulsó del país al entonces embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, y a la Administración para el Control de Drogas (DEA), acusándolas de una supuesta conspiración contra su gobierno.

Hizo lo mismo con Usaid en 2013, bajo las mismas acusaciones, que EEUU rechazó. Esta semana en la red X, Morales recordó: “Durante nuestro gobierno, expulsamos al embajador de EEUU, a la DEA, a la Usaid y a la NAS por su clara acción desestabilizadora e injerencista. Es así que fortalecimos nuestra independencia y nuestra soberanía”.

“El actual Gobierno (de Luis Arce) hace gala de sus contactos con la DEA, el retorno de Usaid y sus relaciones cercanas con el Gobierno de EEUU”, cerró.

Los recursos de la agencia seguirán congelados hasta mediados de abril mientras se evalúan los destinos y el uso de estos, de acuerdo con lo que se anunció desde la Casa Blanca. (Con información de EFE y BBC). 

 

Qué hacía Usaid, la agencia que en 2023 manejó $us 40 mil millones en 100 países

Usaid, una palabra que se ha repetido mucho en los últimos días. La agencia se convirtió en el centro del debate que instaló el gobierno de Donald Trump y también el magnate Elon Musk, el nuevo director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) del gobierno del republicano.

Se trata de la agencia del Gobierno encargada de proveer y organizar la cooperación internacional estadounidense. Creada en 1961 por el presidente John F. Kennedy para centralizar la ayuda internacional estadounidense, es una de las agencias de ayuda bilateral más grandes del mundo y trabaja en más de 100 países para promover el crecimiento económico, la democracia, los derechos humanos y la salud global.

La bandera de la agencia de cooperación, en uno de los países en los que operaba. Foto: www.usa.gov

El Congreso establece los fondos que recibe cada año, con los que provee ayuda económica y al desarrollo en otros países, principalmente mediante la entrega de fondos a Organizaciones No Gubernamentales, organizaciones internacionales y organismos oficiales de los países en los que actúa.

Según las cifras oficiales, en el año fiscal de 2023 manejó más de  40.000 millones de dólares, destinados a más de un centenar de países. Entre los principales destinatarios estuvieron Ucrania, Etiopía, Jordania, la República Democrática del Congo y Somalia.

Por ejemplo, en el terremoto de Haití de 2021, Usaid envió 32 millones de dólares como ayuda ante la emergencia, además de equipos de rescate, alimentos y suministros médicos.

En la guerra en Ucrania, también proporcionó unos 13.000 millones de dólares en asistencia humanitaria en refugios, alimentos y hospitales.

No obstante, Trump y Musk ponen en duda estas labores: el mandatario estadounidense dijo recientemente que está “dirigida por un puñado de lunáticos radicales, y los estamos echando”.

Por su parte, Musk aseguró que es una “organización criminal”, y que “se hizo evidente que no es una manzana con un gusano dentro. Lo que tenemos es simplemente una bola de gusanos. Básicamente, hay que deshacerse de todo. No tiene reparación”.

Una publicación de CNN señala que Colombia ($us 389 millones), Haití (316), Venezuela (205), Guatemala (178) y Honduras (144) son los cinco países que más dinero recibieron de Usaid.

Cuba, con 9 millones, Costa Rica con 5, Panamá con 0,9; Bolivia con 0,6 y Chile con 0,3, son los que menos recibieron.Pero, ¿por qué existe tanto repudio a esta agencia humanitaria?

Según la BBC, Usaid es una de las agencias de ayuda bilateral más grandes del mundo. Opera en más de 100 países para promover el crecimiento económico, democracia, derechos humanos y salud global.

Y, según el Servicio de Investigaciones del Congreso de Estados Unidos, más de 10.000 personas trabajan en sus proyectos. Dos tercios de ello lo hacen desde el extranjero.

Pero el presidente Donald Trump parece no estar contento con el trabajo. Elon Musk, el principal detractor de Usaid, aseguró que ha conversado con Trump en distintas ocasiones y que “está de acuerdo en que deberíamos cerrarla”.

Y todo escaló todavía más cuando dos altos jefes de seguridad de la agencia se negaron a entregar material clasificado en áreas restringidas a los equipos de Musk, por lo que el Gobierno decidió poner en licencia a ambos funcionarios, de acuerdo con la información de La Tercera.

Según explicaron después, aseguraron que pensaron que estaban “legalmente obligados a negar el acceso” porque Musk no tendría la autorización de seguridad necesaria para acceder a esa información sensible.

En esta línea, el pasado 20 de enero de 2025, el Presidente estadounidense ordenó una suspensión casi total de la ayuda al exterior, afectando a numerosas operaciones de Usaid en el mundo.

Se congelaron los fondos por 90 días, a excepción de las misiones en Israel y Egipto.

¿Pueden Donald Trump y Elon Musk cerrar Usaid para siempre?

Las repercusiones de cerrar Usaid podrían ser graves, aseguraron distintos expertos. Y es que es tal la ayuda que provee a distintos países, que su desaparición, sin duda, tendrá repercusiones mundiales significativas.

“Pondría los derechos de millones de personas en el mundo en mayor riesgo”, declaró Paul O’Brien, director ejecutivo de Amnistía Internacional en Estados Unidos.

Pero, ¿es realmente posible que Trump llegue a cerrarla?

Aparentemente, no sería tan fácil: una orden ejecutiva del mandatario podría no ser suficiente y, en caso de hacerlo así, es probable que tenga que recurrir a tribunales y al Congreso para hacerla efectiva.

Todavía no se ha delimitado con certeza el camino que seguirán Trump y Musk con Usaid. Sin embargo, todo apunta a que pronto anunciarán alguna medida que, aunque sea, ponga a la agencia bajo el brazo del Departamento de Estado, desde donde la puedan seguir de cerca. (BBC y La Tercera).