lunes 6 de abril de 2026

Economía circular

Warmis Recicbol recolecta y procesa bolsas para su transformación en politubos, tuberías de plástico y nailon

La Asociación Warmis Recicbol, conformada en su mayoría por mujeres en situación de vulnerabilidad, recolecta, recicla bolsas nailon para elaborar la materia prima que servirá luego en la producción de politubos o nuevamente bolsas.
La materia prima obtenida con un proceso de reciclaje por Warmis Recicbol. Foto: Warmis Recicbol
La materia prima obtenida con un proceso de reciclaje por Warmis Recicbol. Foto: Warmis Recicbol
viernes 28 de febrero de 2025

Cada día recolectan y reciclan toneladas de bolsas nailon, las seleccionan y limpian. Son residuos que posteriormente se procesan y desintegran en una máquina y se convierten en materia prima para su reutilización en la fabricación de politubos, tubos y bolsas.

Este es el trabajo que desde hace un año y cinco meses, realiza un grupo de 22 mujeres y tres varones que decidieron conformar la asociación de mujeres recolectoras, acopiadoras y recicladoras Warmis Recicbol, del distrito 8 de El Alto.

Su presidenta Loysi Marcos Mamani cuenta que la asociación nace de la necesidad de generar una fuente de sustento para las mujeres, madres en situación de vulnerabilidad para que puedan generar ingresos con la recolección de residuos y, de esa manera, ayudar a cuidar el medio ambiente.

Loysi Marcos de la Asociación Warmis Recicbol y Marcelo Nina de la Asamblea de DDHH, con el producto procesado a partir del reciclaje de bolsas. Foto: Visión 360

Las bolsas plásticas, por lo general, luego de su uso, son tiradas a la basura, a las calles, a los ríos y generan un fuerte impacto ambiental, ya que tardan 200 a 500 años en degradarse, generan partículas micromoleculares que luego la población respira o consume con el agua.

El trabajo de Warmis Recicbol comienza cada día con la recolección de bolsas de polietileno de alta y baja densidad y, para ello, las socias se dirigen a negocios, empresas, escuelas y tiendas. Por semana se recoge y procesan 2,5 toneladas de bolsas, y preferentemente las de color negro o las que se emplean en la envoltura de paquetes de refresco.

Selección de los residuos. Foto: Warmis Recicbol

Una vez que cuentan con los residuos, los trasladan a una pequeña planta montada por la Asociación y donde otro grupo de mujeres aguarda el material. Lo reciben y proceden con la selección por tipo de bolsa, color y pigmentación.

Luego se pasa a la etapa de producción, donde otros grupos de jóvenes, también en situación de vulnerabilidad, agarran las bolsas seleccionadas y la introducen a una máquina que, con la fricción, pica el material y genera una especie de arrocillo de plástico.

“Se genera materia prima que luego, en las fábricas, se convierten en politubos, tuberías de plástico y nuevamente bolsas, en un proceso de economía circular”, resaltó Marcos.

Con este trabajo, la presidenta de Warmis Recicbol explicó que se promueve la sustitución de importaciones, porque el material obtenido, por lo general, las industrias lo compran del exterior, pero ahora su asociación es un proveedor local.

Material procesado a partir de bolsas nailon. Foto: Warmis Recicbol.

Además de las bolsas, también se ha comenzado a recolectar y reciclar botellas pet, cartón y papel “Tenemos una capacidad de producción de 2.500 kilos por semana de bolsas y, al mes, de 10 toneladas, y hemos recolectado 32 toneladas de botellas pet y 10 toneladas de papel y cartón, pero la misión de la Asociación es aumentar mucho más”, puntualizó.

En convenio con unidades educativas, Warmis Recicbol también recolecta botellas pet. Foto: Warmis Recicbol

Se recogen bolsas de polietileno de alta y baja densidad, generalmente las negras, de empaquetado de refrescos y las bolsas de sachet que se emplean para repartir el desayuno escolar.

Con el apoyo de la fundación Creamos Juntos, de Coca Cola, la asociación cuenta ahora con otra pequeña planta en el distrito 3 de la ciudad de El Alto donde se instaló una máquina de lavado que ayuda a acelerar el trabajo.

Para apoyar a las madres que trabajan en la recolección y procesamiento, se cuenta con un centro para el cuidado de los niños en la misma planta.

Las mujeres hacen la recolección en empresas, negocios, colegios, han hecho convenios con la Empresa Boliviana de Almendra y Derivados (EBA) o de industrialización de hidrocarburos y otras privadas donde existe el compromiso de separar las bolsas, luego de una pequeña capacitación. De esta manera sólo se procede con el recojo.

También existen acuerdos con algunas escuelas y colegios donde los niños aprenden a reciclar y seleccionar las bolsas y la Asociación está abierta a que más empresas se puedan alinear a esta iniciativa. “Mientras más residuos podamos recolectar, podemos emplear a más mujeres”, indicó Marcos.

El trabajo de la asociación es apoyado por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos que de apoyar una acción permanente en favor de la naturaleza, vela porque se pueda generar trabajo para muchas mujeres en situación de vulnerabilidad, a quienes se las apoya con asesoramiento legal y gratuito, por ejemplo, para el cobro de pensiones para los hijos, según explicó Marcelo Nina, miembro de la Asamblea.

“Se deben generar en el país iniciativas sostenibles y la asociación pronto tendrá personería jurídica. Además de precautelar los derechos humamos, promovemos la defensa de los derechos del medio ambiente y la madre tierra”, subrayó.

Miembros de la asociación junto a personal de Coca Cola. Foto: Warmis Recicbol