domingo 5 de abril de 2026

Recurso

En el Día Mundial del Agua, organismos llaman a la preservación de los glaciares

Más de 2.200 millones de personas carecen de acceso a agua potable y 4.200 millones no disponen de servicios de saneamiento.
Este año el Día Mundial del Agua se centra en los glaciares. Foto: Retema
Este año el Día Mundial del Agua se centra en los glaciares. Foto: Retema

Este 2025, el Día Mundial del Agua se centra en la preservación de los glaciares, que sirven como reservorios naturales de agua dulce y liberan agua de deshielo que sustenta el suministro de agua potable, la agricultura, la industria y los ecosistemas saludables. Proporcionan beneficios esenciales, como la regulación del clima y la protección contra los peligros naturales.

Este sábado, 22 de marzo, el mundo conmemora el Día Mundial del Agua, una jornada impulsada por Naciones Unidas para reflexionar sobre la importancia del bien más preciado de nuestro planeta y la necesidad de su gestión sostenible. "La conservación de los glaciares es un tema de especial relevancia dada su imparable y, cada vez más, acelerada desaparición, esenciales para el equilibrio hidrólogico global", destaca el organismo mundial.

A menudo, los glaciares han sido descritos como los "centinelas del cambio climático". Su retroceso es una de las pruebas más evidentes del calentamiento global. No en vano, estas enormes masas de hielo almacenan cerca del 70% del agua dulce del planeta, y su deshielo afecta directamente a millones de personas que dependen de ellas para el abastecimiento hídrico, la agricultura y la generación de energía

Un reportaje de National Geographic señala que el agua de deshielo de los glaciares es un recurso muy importante para el abastecimiento de los depósitos de agua potable y otros factores. “Sin embargo, el cambio climático está acelerando en demasía su derretimiento, lo que está alterando la hidrología de las cuencas hidrográficas y afectando tanto a la humanidad como a los ecosistemas”.

“Puede que los glaciares se estén reduciendo, pero no podemos eludir nuestras responsabilidades... Actuar este año es crucial. Todos los países deben implementar planes nacionales de acción climática sólidos, alineados con la limitación del aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius", recordó el secretario general de la ONU, António Guterres.

La Revista Técnica de Medio Ambiente (Retema) advierte que “el impacto que supone la pérdida de los glaciares va más allá de la reducción de las reservas de agua dulce”.

Su deshielo contribuye a la elevación del nivel del mar, amenazando gravemente a ciudades costeras y comunidades insulares. Bangladesh, Países Bajos, algunas islas del Pacífico como Tuvalu, Kiribati o las islas Marshall, así como diferentes regiones de Estados Unidos y países de África Occidental, por citar algunos casos, que podrían enfrentar riesgos de graves inundaciones y la perdida de tierras.

Además, la subida del nivel del mar afecta a la biodiversidad, alterando los ecosistemas fluviales y generando desequilibrios en el suministro de agua potable en grandes regiones del mundo.

El agua en cifras

El agua es un recurso finito y cada vez más escaso. Solo el 2,5% del agua del planeta es dulce, y de esta, más de dos tercios están congelados en glaciares o capas de hielo. Por lo tanto, esto deja disponible menos del 1% para el consumo humano, la agricultura, la industria y los ecosistemas naturales. Su gestión sostenible se hace fundamental para garantizar su disponibilidad a largo plazo.

Como señala Sarah Romero en el reportaje de NatGeo, cerca del 70% de la superficie del planeta está cubierta de agua. Se estima que la Tierra contiene el equivalente a 1.386 millones de kilómetros cúbicos en una capa de agua que cubre tres cuartos de la superficie del planeta.

"El agua también es esencial para el cuerpo humano. En promedio, el porcentaje de agua corporal en un hombre adulto es aproximadamente del 60%, mientras que en una mujer adulta es un poco más; en torno al 55%. No en vano, entre el 80% y el 90% de la sangre es agua", apunta Romero.

Hasta los huesos contienen agua: un 22%. "Nuestro organismo necesita este recurso para funcionar correctamente y es imperativo ingerir la cantidad de agua necesaria (que varía de persona a persona) para prevenir la deshidratación que puede provocar mareos, desmayos, convulsiones y, en casos extremos, incluso la muerte. Una persona puede vivir aproximadamente un mes sin comer, pero solo puede estar alrededor de una semana sin agua", explica la experta.

A pesar de esta necesidad, más de la mitad de la población mundial (4.400 millones) no tendría acceso a agua potable segura, según un estudio publicado en 2024 en la revista Science que duplica las cifras de la ONU.

De todas ellas, 1.200 millones viven en el sur de Asia y casi 950 millones en África subsahariana, donde la contaminación fecal es un hecho para la población de menos ingresos. El acceso a agua potable y al saneamiento es un derecho humano, según una histórica resolución adoptada por la Asamblea de la ONU como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 en aras de construir un mundo mejor.

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