domingo 5 de abril de 2026

Inglaterra

El City de Pep Guardiola aumenta sus problemas en un pobre derbi de Mánchester

Empató con el United en un partido decepcionante, con dos equipos alejados de su dimensión, sin goles y con poco fútbol.
Phil Foden (izq.), jugador del Manchester City, disputa la pelota con Alejandro Garnacho, del Manchester United. Foto: EFE
Phil Foden (izq.), jugador del Manchester City, disputa la pelota con Alejandro Garnacho, del Manchester United. Foto: EFE

EFE

Un derbi de Mánchester decepcionante entre dos equipos alejados de su dimensión, sin goles y con poco fútbol, aumenta los problemas del City de Pep Guardiola, al borde del precipicio para perder puesto de “Champions”, incapaz de superar al Manchester United en Old Trafford, que a base de corazón mereció un mejor resultado.

El City es una caricatura de sí mismo. Un equipo que expresa en el campo los claros síntomas del fin de un ciclo. El más glorioso al dejar su primera y ansiada Copa de Europa. Añora a referentes de la dimensión de Rodri y Haaland. Aún con De Bruyne en el campo, que merece una despedida a su altura.

El equipo “citizen” ha pasado a no depender de sí mismo para cerrar la “Premier” en “zona Champions”. Algo inimaginable a inicio de temporada. El gran favorito para reeditar éxito en la liga inglesa, el principal candidato a la Liga de Campeones. Un desplome sin precedente en un equipo dirigido por Guardiola que sostiene la quinta plaza, con un punto de ventaja sobre el Aston Villa pero tan solo dos a un Newcastle que tiene dos jornadas por recuperar.

Esa situación, la importancia de un derbi y la opción de superar al Chelsea en la cuarta plaza tras su empate en casa del Brentford, no fue suficiente aliciente para que el City recuperase cierto poderío en su imagen.

El duelo de los dos grandes de Mánchester venido a menos. Con 14 puntos de distancia entre ambos en una mala temporada, una más del United, que le hace deambular por zona de nadie en la “Premier”, con sus esperanzas puestas en la Europa League.

Pero mostró orgullo con el empuje de Old Trafford, casi lleno pese al presente de incertidumbre y malos resultados. Trece derrotas ligueras. Hasta siete delante de su afición. Era un partido para, al menos, a base de orgullo, corregir errores. Siempre bajo el liderazgo en el juego de Bruno Fernandes, con Garnacho como principal peligro. Capaz de sorprender en segundos, rompiendo por dentro y rozando el penal al ser derribado por Ruben Dias al borde.

El balón fue, como siempre, para el equipo de Guardiola. Sin fluidez. Sin un referente que hiciese jugar al resto. Cuando llegó a área rival fue en chispazos. Una arrancada desde la derecha hacia dentro de Foden que culminó con un zurdazo cercano al poste. La velocidad de Marmoush cuando le buscaron en balones largos. O los disparos de De Bruyne que no incomodaron a Onana.

De forma aislada, en una posesión del 72%, el City llegaba con algún disparo lejano, como el de Gundogan. Acusó la falta de su 9 referente, Haaland, y todo lo que provoca a los centrales rivales. Foden buscó el gol, sin éxito, con mayor movilidad. Se topó con una acción defensiva salvadora de Mazraoui en la más clara, nada más iniciarse el segundo acto.

Nadie fue capaz de deshacer el empate a cero. Poco o nada aportaron Doku y Grealish con su entrada para el City, y el United lo intentó hasta el final. Ugarte lo buscó con potencia en un disparo tras jugada de Bruno, Zirkzee en un remate que sacó Ederson y Garnacho sin precisar al contragolpe. Un duelo que plasmó la realidad de los dos grandes de Mánchester.

A falta de siete jornadas para la conclusión de la liga inglesa, el City ocupa el quinto lugar con 52 puntos y el United es decimotercero con 38.