martes 24 de febrero de 2026

Acciones

Bolivia y Perú reforzarán cooperación bilateral en la lucha contra la trata de persona

Una nueva "hoja de ruta" contempla 11 actividades distribuidas en cuatro ejes estratégicos.
Autoridades de ambos países con el documento. Foto: Cancillería
Autoridades de ambos países con el documento. Foto: Cancillería
viernes 25 de abril de 2025

Autoridades de Bolivia y Perú conformarán un equipo binacional de respuesta inmediata de lucha contra la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y delitos conexos, según lo establece la “hoja de ruta binacional 2025-2026”, firmada este jueves por representantes de ambos países en el Centro Binacional de Atención en Frontera (CEBAF), informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Durante el encuentro, las autoridades de ambos países destacaron el cumplimiento del 92% de las actividades comprometidas en la Hoja de Ruta 2021–2022, lo cual representa un avance significativo en la articulación institucional y operativa entre Bolivia y Perú. Este logro evidencia la efectividad de las estrategias binacionales para enfrentar de manera integral estos delitos que vulneran los derechos humanos en las zonas de frontera”, dice una nota de la Cancillería.

La nueva hoja de ruta contempla 11 actividades distribuidas en cuatro ejes estratégicos: i) planificación y monitoreo; ii) prevención; iii) atención y protección; e iv) investigación y sanción.

Entre las acciones previstas destacan la creación de un equipo binacional de respuesta inmediata, el diseño de un mecanismo de alerta temprana en fronteras y el fortalecimiento de mesas de trabajo entre policías, fiscales y autoridades migratorias de ambos países.

“Las autoridades de ambas delegaciones reafirmaron el compromiso de sus gobiernos con la defensa de los derechos fundamentales de las personas vulnerables al delito de trata y tráfico ilícito”, señala la nota.

Con la firma de esta nueva hoja de ruta, Bolivia y Perú demuestran que la cooperación bilateral efectiva puede generar resultados concretos y sostenibles en la lucha contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, consolidando un trabajo regional que pone en el centro la dignidad y los derechos de las víctimas.