sábado 11 de abril de 2026

Tenis Master 1000

Ruud disipó los fantasmas y acabó con el maleficio en Madrid

El noruego enterró su condición de perdedor. Esa que le puso en medio de tres finales del Grand Slam, dos de Roland Garros, superado por Rafa Nadal y Novak Djokovic, otra más en el Abierto de Estados Unidos, privado del éxito por Carlos Alcaraz,
El tenista noruego Casper Ruud y el británico Jack Draper (i) posan con sus trofeos tras la final del Mutua Madrid Open de tenis. Foto: EFE
El tenista noruego Casper Ruud y el británico Jack Draper (i) posan con sus trofeos tras la final del Mutua Madrid Open de tenis. Foto: EFE

EFE / Madrid

El noruego Casper Ruud, por fin, después de tantos y tantos intentos, logró el premio esperado, un título Masters 1.000, en Madrid, después de coronarse en la Caja Mágica con un triunfo convincente, laborioso, ante el sexto jugador del mundo, el británico Jack Draper, que no pudo culminar la remontada y cayó por 7-5, 3-6 y 6-4, en dos horas y media.

El tenista de Oslo, de 26 años, respiró aliviado tras su última derecha, un golpe paralelo que obligó a su rival a lanzar la bola fuera. Alzó los brazos y miró al cielo. Se quitó un peso de encima. "Espero que a la tercera sea la vencida", dijo en la víspera el jugador noruego, que llegó a Madrid desde su lugar más bajo en el ránking de los últimos tiempos, en el decimoquinto puesto.

Ruud disipó los fantasmas y acabó con el maleficio. Enterró su condición de perdedor. Esa que le puso en medio de tres finales del Grand Slam, dos de Roland Garros, superado por Rafa Nadal y Novak Djokovic, otra más en el Abierto de Estados Unidos, privado del éxito por Carlos Alcaraz, quien le ganó también en el Masters 1.000 de Miami de 2022, el primero que disputó.

Después, el pasado curso, llegó a jugar la final de Montecarlo. Cayó contra Stefanos Tsitsipas. Y unas Finales ATP acarició también, en 2022, su gran año. No pudo con Djokovic.

Cualquier intento, cualquier ambición de enjundia se le escapaba a este jugador de Oslo, elegante, de clase. Especialmente hábil sobre tierra, que llegó al número dos del mundo pero que no terminaba de encontrar un hueco en un gran lugar, en un gran evento.

En Madrid, donde llegó casi de puntillas en esta ocasión, derrumbado en el ránking, fuera del 'top ten' después de mucho tiempo, logró triunfar en el momento menos esperado. Cuando su repercusión había decaído.

Pero, poco a poco, dio pasos grandes en la Caja Mágica, donde acudía por quinta vez, con la semifinal de 2021 ante Matteo Berrettini como su techo. Veinticuatro finales en su mochila. Su trayecto estaba marcado más por batacazos sonoros que por éxitos brillantes. Doce títulos, ninguno mayor, y otras tantas finales perdidas, varias de prestigio. De esas que separan la grandeza de lo vulgar.