jueves 21 de mayo de 2026

Historias

El piloto que sobrevivió al accidente de la avioneta en Beni dice que volverá a volar “lo más pronto posible”

“Lo que pude yo sacar del avión fue chivé, y con eso nos mantuvimos, pero sin nada líquido”, narró el aviador.
El piloto Velarde junto a otra avioneta, en una imagen de archivo. Foto: Lifany Michel en Facebook
El piloto Velarde junto a otra avioneta, en una imagen de archivo. Foto: Lifany Michel en Facebook

Pablo Andrés Velarde, el piloto de la avioneta que se accidentó la semana pasada en Beni con cinco personas a bordo, expresó que retomará su actividad lo más pronto posible y narró cómo sobrevivieron 36 horas sin agua y rodeados de caimanes y mosquitos.

"Voy a volver a volar lo más pronto posible, después que presente informes y todo lo que tengo que hacer, para volver al aire lo más pronto posible", indicó el aviador durante una entrevista con Unitel.

Velarde, que tiene cuatro años de experiencia, y los otros cuatro ocupantes del pequeño avión Cessna, tres mujeres y un menor de seis años, fueron rescatados con vida por la Fuerza Aérea de Bolivia, el pasado viernes, luego de que un grupo de pescadores los avistaran en medio de un pantanal y les prestaron las primeras ayudas.

“Los mosquitos no nos dejaban dormir, los caimanes y las víboras nos rodeaban. Nos vigilaban toda la noche, pero no se acercaban por el olor a combustible, que había derramado la avioneta tras el aterrizaje, cuando quedó 'patas para arriba'”, contó el piloto Velarde, de 27 años, a la prensa desde un hospital de la ciudad de Trinidad, a donde fueron llevados tras el rescate.

Velarde relató que él y sus cuatro pasajeros no podían tomar agua del pantano porque en la caída se contaminó con el combustible del avión y que se alimentaron con chivé (un alimento de yuca molida y tostada) que forma parte de la dieta básica de los habitantes del oriente.

“El aterrizaje fue brusco, la avioneta quedó boca abajo”, relató Velarde. No obstante, ninguno de los pasajeros sufrió heridas graves. Todos presentaban múltiples picaduras en todo el cuerpo.

La avioneta, con matrícula CP-1099, había partido de Baure rumbo a Trinidad y se declaró en emergencia alrededor de las 13.20 del 1 de mayo.

A los 27 minutos del despegue, presentó fallas técnicas en el motor, perdió altura y debió forzar un aterrizaje en la orilla pantanosa de una laguna.

El médico Luis Soruco, director del hospital donde fueron ingresados los sobrevivientes, contó que todos  presentaban deshidratación.

Hoy, más tranquilo y ya en su casa, el capitán recuerda lo ocurrido y agradece a Dios por una nueva oportunidad de vida. "La avioneta no presentó nada, todos los parámetros del motor estaban en orden, era un vuelo tranquilo hasta el momento de la emergencia", relató.

Unos pescadores que pasaban cerca escucharon gritos pidiendo auxilio y reportaron a las autoridades que buscaban a los sobrevivientes.

“Escuchamos botes, empezamos a alumbrar con la linterna del celular y a gritar. Era una familia de pescadores”, contó el piloto, que se gana la vida transportando pasajeros en una región donde a falta de caminos y carretas la gente se transporta por aire y por los ríos.

Patricia Coria Guary, una de las sobrevivientes, manifestó que la aeronave quedó inundada de agua y debieron salir a toda prisa para ponerse encima del fuselaje de la avioneta, que ha quedado sumergida en el pantano a más de 100 kilómetros al norte de la ciudad de Trinidad.

El sábado, el piloto y dos mujeres ya estaban en su casa, sólo continuaba internada Coria, de 37 años, quien tenía una herida en la frente y una quemadura, dijo Soruco. Velarde fue dado de alta tras sufrir solo contusiones y heridas infectadas tras pasar dos noches atacado por enjambres de mosquitos.

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