lunes 23 de febrero de 2026

La desinformación también se contagia

Dudas y certezas, todo lo que debe saber sobre el sarampión

Un brote de la enfermedad alerta al país tras 20 años de estar controlada. Salud intensifica las campañas de vacunación.
Ilustración: Abecor
Ilustración: Abecor
viernes 11 de julio de 2025

¿El sarampión le da solo a los niños? ¿Es mejor pasar la enfermedad que vacunarse? ¿Las vacunas causan autismo? Estas son algunas de las dudas y creencias en torno al sarampión, enfermedad que ha vuelto a Bolivia luego de años  de estar controlada.

La baja cobertura en la vacunación, la pandemia que colapsó los sistemas de salud, el descuido de los padres y el avance de los grupos antivacunas son parte de las causas. Pero entre ellas hay un factor muy importante: la desinformación en torno a la enfermedad  y a la vacuna.

“Los mitos se manejan y pasan de persona a persona, pero todo tiene una explicación técnica epidemiológica. Estos mitos pueden ser perjudiciales para la recuperación del paciente”, señaló la jefa de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades, del Ministerio de Salud y Deportes, Roxana Salamanca.

Visión 360 consultó a diferentes especialistas, para ofrecerles información segura y confiable. 

Mediante el QR podrá acceder a una infografía interactiva para conocer los síntomas y los puntos de vacunación. Recuerde, el sarampión es una enfermedad infecciosa grave y peligrosa. Para combatirla es necesario tomar acciones seguras e informadas.

1. ¿Qué es el sarampión?

El sarampión es una enfermedad infecciosa aguda, muy contagiosa, causada por un virus. Se caracteriza por fiebre alta, erupción cutánea y síntomas similares a los de la gripe. Puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

2. “El sarampión fue erradicado y ya no existe”

¡FALSO! La enfermedad aún existe, no ha sido erradicada porque no todos los habitantes del país y del planeta fueron inmunizados. 
“El virus del sarampión no ha desaparecido del mundo, sigue circulando, y si los niños o niñas no están vacunados, hay un riesgo de transmisión”, explicó el viceministro de Promoción Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, Max Enríquez Nava.

Recordó que varios países del mundo y de la región han presentado casos.

3. “Solo los niños se contagian de sarampión” 

¡FALSO! Los adultos también se contagian, especialmente aquellos que no fueron vacunados. Los brotes recientes afectan más a los adultos que no recibieron la dosis en la infancia.

“Personas adultas que no recibieron la vacuna en su niñez, pueden enfermar con sarampión y esto puede llegar a la forma grave, que es muy peligrosa, si es que no se trata de la forma adecuada. Sucede porque en su infancia no fueron protegidos con esta inmunización”, explicó el exjefe de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto.

Cualquier persona que no tenga la inmunidad puede enfermar, a cualquier edad.

4. “El sarampión no es contagioso, solo las costras contagian”

¡FALSO! Muchas personas suelen pensar que el virus no es muy contagioso y solo se puede enfermar cuando se está en contacto directo con las llagas. Pero esto está muy alejado de la realidad.

El sarampión se contagia a través de gotitas respiratorias que se liberan al hablar, toser o estornudar, o por contacto con superficies contaminadas. Una persona con sarampión es contagiosa desde unos días antes de la aparición de la erupción cutánea hasta unos días después.

“El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas, mucho más que la Covid-19. Por cada persona enferma hay otras 18 contagiadas. El virus puede permanecer activo unas dos horas suspendido en el aire o en alguna superficie, y llegar hasta seis metros cuando el paciente tose o estornuda”, explicó el jefe de Epidemiología de Santa Cruz, Dorian Jiménez.

Si no está vacunado e inhala esas partículas virales, tiene un 90% de probabilidades de contraer sarampión. 

5. “Es una enfermedad leve, sin peligro” 

¡FALSO! Se suele pensar que el sarampión es una fiebre y una erupción cutánea de la que los niños se recuperan rápidamente. Sin embargo, puede ser muy peligroso, incluso mortal. 

“Lo peligroso de esta enfermedad son las complicaciones. Estas son terribles, pueden provocar una encefalitis, que es un problema a nivel del sistema nervioso central, o una neumonía  que puede llevar al paciente a terapia intensiva. Una complicación mayor puede ser la muerte”, manifestó el jefe de la Unidad de Epidemiología e Investigación del Sedes La Paz, Javier Mamani.

A nivel mundial, el sarampión sigue siendo una causa de muerte en los niños pequeños.  Y es que el virus no solo causa una erupción cutánea, sino que ataca el sistema inmunitario, aumentando la vulnerabilidad a otras infecciones. Además de las complicaciones ya mencionadas, la enfermedad puede generar ceguera, sordera e incluso inmunosupresión a largo plazo.

6. “Los enfermos con sarampión no deben bañarse”

¡FALSO! Una persona con sarampión puede  bañarse, pero se recomienda que no sea por un tiempo prolongado y siempre en lugares abrigados que eviten el cruce de aire y bajas temperaturas. También se recomienda seguir las medidas higiénico-dietéticas correspondientes.

7. Los enfermos, ¿se deben pintar los ojos de negro?

Antes se usaba betún y ahora se lo hace con delineador de ojos, porque se creía que esto evitaba que las erupciones ingresaran a los ojos o dentro del organismo y causaran complicaciones. Sin embargo, esto es un mito. La enfermedad sigue su curso infeccioso y provoca una respuesta inmunológica a nivel generalizado.

“¿Por qué se da esto y se piensa que es importante? Lo que pasa es que el sarampión causa fotofobia, se siente molestia con la luz. La luz puede dañar la retina, causar un cuadro grave y hasta ceguera. Por esto es bueno protegerse de la luz. Es posible que de acá venga esta costumbre, pero la realidad es que es necesario proteger a los pacientes de la luz”, explicó Prieto. 

Las campañas de vacunación se intensifican en todo el país. Foto: Ministerio de Salud

8. ¿Hay cura farmacológica o natural?

No, el sarampión no tiene cura ni tratamiento específico; ni con medicamentos farmacéuticos ni con medicina natural. 

“Algunas personas consideran el uso de algunos mates, emplastos y supersticiones que creen que podrían curar el sarampión. Pero al contrario, podrían complicar el cuadro y causar más daño”, indicó Prieto.

Una vez que se da el contagio se debe acudir a un centro médico para que se haga un control y se opte por un tratamiento para controlar los síntomas y evitar complicaciones. La enfermedad debe seguir su curso. 

Recuerde, cualquier medicamento debe ser recetado por el médico, debido a que algunos pueden generar problemas. Como la aspirina, que puede causar el Síndrome de Reye.

9. ¿Es mejor pasar la enfermedad que vacunarse?

A veces, se cree que es mejor contraer el sarampión de forma natural y que el cuerpo genere anticuerpos, en lugar de aplicar la vacuna. Pero, si bien es cierto que recuperarse del sarampión genera inmunidad, tiene un alto riesgo.

“Antiguamente, cuando no se tenían vacunas o coberturas, se buscaba que un niño enfermo contagie a los sanos para cortar la cadena de transmisión. Actualmente eso no es seguro, porque hay casos que se complican y que pueden fallecer. En este momento lo más importante es la vacunación”, dijo Prieto.

La enfermedad en sí misma puede ser potencialmente mortal, provocar hospitalización, complicaciones permanentes o incluso la muerte. En tanto, la vacuna proporciona inmunidad duradera sin los riesgos asociados a la infección. 

Aunque es muy poco frecuente, es posible que una persona vacunada también se enferme de sarampión. En estos casos, la vacuna hará que no corra el riesgo de que la enfermedad se complique.

10. “Las vacunas son dañinas y pueden causan enfermedades”

¡FALSO! Aunque este es un temor existente hace muchas décadas, ha tomado fuerza con el incremento de los grupos antivacunas, durante la pandemia. Suelen decir que causan autismo, que generan otras enfermedades o que incluso son un veneno que traerá consecuencias en la adultez. 

En realidad no existe ninguna evidencia científica que vincule la vacuna triple vírica (SPR) con el autismo u otra enfermedad. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la OMS e innumerables expertos médicos coinciden en que la vacuna es segura, eficaz y necesaria.

La vacuna SRP protege contra el sarampión, rubéola y paperas. Se ha utilizó por más de 50 años y generó una buena respuesta inmunológica. Durante años el país estuvo libre de la presencia del sarampión gracias a las altas tasas de vacunación,  que cayeron después de la pandemia de la Covid-19.

11. Si la vacuna es segura, entonces, ¿todos deben vacunarse contra el sarampión?

No, no todas las personas pueden recibir la vacuna SRP y la SR (Sarampión, Rubéola). Los bebés menores de seis meses no pueden vacunarse con ninguna. Tampoco deben recibir la vacuna las personas, niños o adultos, con enfermedades de base o sistemas inmunitarios deprimidos o que toman medicamentos que lo inhiben. 

“Hay que entender algo, la vacuna contra el sarampión está contraindicada en personas inmunodeprimidas. La  SR, en persona adultas que se encuentran con defensas bajas por una enfermedad de base, va a generar una reacción adversa, puede hacer que se contraiga la enfermedad, porque la vacuna es un virus atenuado. Tampoco es indicada para mujeres embarazadas, porque puede adelantar el parto”, manifestó Mamani.

Estos pacientes que no pueden vacunarse dependen de que el resto de personas se vacune y eviten el contagio. Mamani recordó que la SR se aplica en personas que  no cumplieron con sus dos dosis. Si fue vacunado no requiere una nueva dosis.

12. “Los bebés de un año aún son pequeños para la vacuna”

¡FALSO! El esquema nacional señala que los niños deben recibir la primera dosis a los 12 meses y la segunda, seis meses después. Por el brote se autorizó a que la segunda dosis sea puesta un mes después. 

En algunos países ante estas emergencias la primera puede ser puesta a los seis meses. Pero, el posible problema con la inmunización temprana es que muchos bebés aún tienen suficientes anticuerpos de sus madres, lo que puede generar que la vacuna no sea totalmente eficaz. En estos casos suele haber una tercera dosis.

13. “Solo la primera es vacuna, el resto son refuerzos y no son necesarios”

¡FALSO! No existen los refuerzos. La vacuna se coloca en dos dosis; si no se aplican ambas, la vacuna está incompleta.

“No hay dosis de refuerzo, todas son necesarias. En el sarampión son dos dosis y cuando se tiene ambas, recién se protege y se crea la inmunidad. Si recibe solo una, el esquema está incompleto y eso le pone en riesgo; en cualquier momento podría tener la enfermedad”, explicó Enríquez.