domingo 29 de marzo de 2026

Sarkozy dice que la cárcel es "una pesadilla" antes de saber hoy mismo si saldrá de ella

El expresidente francés compareció por videoconferencia desde la cárcel parisina en la que está preso desde hace 20 días e insistió este lunes en que ha sido víctima de "una manipulación".
La esposa de Sarkozy, Carla Bruni, a su llegada a la Corte de París. Foto: EFE
La esposa de Sarkozy, Carla Bruni, a su llegada a la Corte de París. Foto: EFE
lunes 10 de noviembre de 2025

EFE / París

El expresidente francés Nicolas Sarkozy describió la cárcel "como una pesadilla" en su último alegato por videoconferencia antes de saber si el Tribunal de Apelación aceptará su solicitud de libertad, una decisión que se conocerá este mismo lunes.

"Quiero agradecer la humanidad excepcional del personal penitenciario porque ellos han convertido esta pesadilla de la cárcel en algo soportable", declaró Sarkozy desde la prisión parisina de La Santé.

 Sarkozy compareció por videoconferencia desde la cárcel parisina en la que está preso desde hace 20 días e insistió este lunes en que ha sido víctima de «una manipulación» en el caso de la financiación libia de su campaña electoral en las presidenciales de 2007.

"Estoy seguro de que hubo una manipulación", declaró en la sala del Tribunal de Apelación de París, en relación a los documentos que implicaban a hombres de confianza de su gabinete con el régimen de Muamar Gadafi para obtener dinero para la campaña de las elecciones presidenciales de 2007, que ganó.

El Tribunal de Apelación anunció que comunicará su decisión sobre la solicitud de puesta en libertad del antiguo jefe de Estado este mismo lunes a las 13.30 hora local.

Un poco antes de este anuncio la Fiscalía francesa dio esperanzas al expresidente, al solicitar su puesta en libertad aunque bajo control judicial.

Lee también: Sarkozy ingresa en la cárcel de La Santé por la financiación de su campaña de 2007

Sarkozy, de 70 años, lleva encarcelado 20 días y, ante el tribunal, ha vuelto a denunciar este lunes "una manipulación" en relación a los documentos que implicaban a hombres de confianza de su gabinete con el régimen del fallecido dictador libio Muamar Gadafi para obtener dinero para la campaña de las elecciones presidenciales francesas de 2007, que ganó.

El que fuera jefe de Estado francés entre 2007 y 2012 respondió a preguntas del Tribunal de Apelación por videoconferencia, acompañado por dos de sus abogados, y con signos de inquietud y fatiga.

Vestido con una chaqueta azul marino, el dirigente conservador intentó aclarar a los jueces que no hay un riesgo de fuga que justifique la prisión y buscó conmoverlos describiendo la cárcel como una "pesadilla".

"Es duro, es muy duro, ciertamente lo es para todos los presos, incluso diría que es agotador", refirió Sarkozy, mientras, a pocos kilómetros de distancia, lo escuchaban a través de una pantalla y desde el Tribunal de Apelación varios de sus allegados.

Su esposa, Carla Bruni, dos de sus cuatro hijos (Jean y Pierre) y su hermano François estuvieron presentes en una sala de audiencia con una enorme expectación mediática y en la que los móviles fueron confiscados por las autoridades para evitar captación de imagen o de sonido durante la vista.