martes 31 de marzo de 2026

Carreteras

Ante la amenaza de que el caudal del río Maniqui destruya la carretera San Borja–Yucumo, el senador de Beni pide ayuda al Gobierno

El caudal del río fue creciendo en los últimos 12 años y cada vez está más cerca de la carretera que permite que los habitantes del pueblo Tsimane se conecten con los centros de producción en el departamento de La Paz y el norte del país.
Las aguas del río Maniqui se encuentran cerca de la carretera San Borja–Yucumo y amenazan a las familias que habitan en Arenales, sector Dorotea. Foto: Prensa del senador José Roca.
Las aguas del río Maniqui se encuentran cerca de la carretera San Borja–Yucumo y amenazan a las familias que habitan en Arenales, sector Dorotea. Foto: Prensa del senador José Roca.

Ante la amenaza de que el caudal del río Maniqui destruya la carretera San Borja–Yucumo, principal vía que permite conectar a los habitantes del pueblo Tsimane con los centros de producción y comercio, así como a los habitantes de las poblaciones Arenales, sector Dorotea, del departamento de Beni, el senador José Roca pide ayuda urgente al Gobierno.

Roca dio a conocer, mediante notas, su preocupación por el desborde del río Maniqui, que estaría a punto de hacer desaparecer parte de la carretera entre San Borja–Yucumo, además de afectar a las comunidades que se encuentran asentadas en los alrededores.

El asambleísta remitió dos notas al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y al presidente ejecutivo de la ABC, Ernesto Farfán, en las que informa sobre la emergencia que se registra en la zona.

“Se ha constatado un alto riesgo de colapso de la vía, existe una erosión acelerada que compromete la seguridad de los transportistas y pobladores”, dice en una de las notas.

Ante la emergencia, solicita que se desplieguen equipos técnicos que evalúen el daño y definan medidas de emergencia; se ejecuten obras de contención y protección en los puntos críticos; también solicita la coordinación con las autoridades municipales y departamentales para una respuesta inmediata; además, pide el diseño de un plan de contingencia vial que asegure rutas alternativas.

“He solicitado que estos temas sean tratados con carácter de urgencia y prioridad nacional, toda vez que este escenario afecta las actividades productivas, comerciales, sociales y de seguridad”, informó.

El asambleísta expresó la profunda preocupación de las comunidades del lugar ante el riesgo inminente de corte de la carretera San Borja–Yucumo, ocasionado por el desborde del río Maniquí.

“La Comisión del Concejo Municipal de San Borja ha constatado el alto riesgo de colapso de la vía, mientras los registros audiovisuales evidencian erosión acelerada que compromete la seguridad de transportistas y pobladores”, manifestó.

Este escenario afecta directamente las actividades productivas, comerciales, sociales y de seguridad, poniendo en riesgo el abastecimiento de alimentos, el acceso a servicios básicos y la movilidad de miles de ciudadanos, según el asambleísta.

Consideró que la carretera San Borja–Yucumo es estratégica para la integración regional del Beni y su articulación con el corredor troncal del país. “La falta de intervención inmediata podría derivar en una crisis de aislamiento territorial, con graves consecuencias económicas, sociales y de seguridad”, explicó.

Con esos antecedentes, solicitó que este tema sea tratado con carácter de urgencia y prioridad nacional.

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Habitantes de Arenales, sector Dorotea, dicen que las aguas destruyeron su producción

La carretera forma parte de la red vial fundamental en el departamento de Beni; sin embargo, a partir de 2014, la crecida del caudal del río Maniqui fue destruyendo la zona, poniendo en riesgo no solo la vía, sino también a las personas que habitan en el lugar.

“El río Maniqui ha avanzado unos 300 metros hacia aquí, Arenales, sector Dorotea”, relató María Rose Santos a la red Bolivisión. La mujer dijo que las aguas han acabado con sus plantaciones frutales y advirtió que cada vez “se apega al sector de la carretera que une San Borja con Yucumo”.

El río Maniqui se encuentra a unos 70 metros de la carretera y amenaza con interrumpir la única vía de comunicación con el departamento de La Paz y el norte del país, según las declaraciones de miembros de las siete familias que habitan en ese lugar.

María Reina Nate informó que nadie les ayuda para evitar que el río siga amenazando con romper la carretera. “Nadie nos ayuda”, lamentó. Dijo que el río Maniqui estaba lejos de la carretera; sin embargo, a partir de 2014, “empezó a pegarse más a la carretera”, llevándose toda la producción de cítricos, cacao y frutas.

La pasada semana, una comisión del Concejo Municipal del municipio de Yucumo se trasladó al lugar, donde verificó el alto riesgo que corre la carretera San Borja–Yucumo por la cercanía de las aguas del río Maniqui, informó El Guardián Beniano.

Las concejalas Yecenia Calderón y Bolivia Mendia inspeccionaron el sector de la comunidad indígena Arenales, donde se pudo constatar que el cauce del río Maniquí está a solo 60 metros de la carretera que une San Borja con la localidad de Yucumo, siendo una gran amenaza para la estabilidad de dicha vía.

Ambas concejalas manifestaron que harían conocer esa situación a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), para que intervenga de inmediato.