lunes 25 de mayo de 2026

División Profesional

Dirigencia atigrada solicitará que el clásico no se juegue por los conflictos sociales

El presidente de la institución dijo, entre otras cosas, que no se puede pedir a los ciudadanos asistir a un partido de fútbol cuando en este momento existen otras prioridades.
El presidente de The Strongest, Daniel Terrazas. Foto: Agencia Marka Registrada
El presidente de The Strongest, Daniel Terrazas. Foto: Agencia Marka Registrada

Sports 360 / La Paz

La dirigencia del club The Strongest solicitará que el clásico de la fecha 10 del todos contra todos programado para el domingo no se juegue por los problemas sociales que afectan al país.

El vicepresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Edwin Callapino, deslizó la posibilidad de que toda la fecha sea suspendida por los conflictos sociales que dificultan movilizar los equipos para transmitir los partidos y el VAR, pero independientemente de ese panorama, la dirigencia atigrada ya tiene una postura al respecto.

El presidente de The Strongest, Daniel Terrazas, declaró al mediodía que en un clásico se espera un ingreso importante para el club, pero como está la situación, seguramente la gente prefería comprar un pollo antes de comprar una entrada.

La solicitud de postergar el clásico no solo tiene que ver con el perjuicio económico, sino también con un tema de seguridad.

“Nosotros tenemos una inyección muy grande en el clásico”, dijo y luego explicó que “no sabemos qué va a pasar con nuestro país, si va a haber o no estado de excepción y, si hay estado de excepción, tiene sus particularidades también; el tener una policía acuartelada, el que no se pueda contar con el auxilio de la fuerza pública, también es una limitante para nosotros y nosotros vamos a hacer conocer todos esos extremos”.

Pidió al gobierno que de una vez encuentre soluciones a los conflictos, después de 25 días en que la ciudad de La Paz ha quedado cercada por bloqueos de carreteras y marchas de distintos sectores sociales.

“Estamos mal, estamos muy mal, discursos van, discursos vienen, solución cero, no hay solución”, dijo y añadió que espera que las autoridades tengan la sapiencia suficiente para encontrar soluciones.

Al tratarse el clásico de La Paz de un partido clase A, dijo que se espera un aforo entre 30 y 35.000 espectadores y también un importante resguardo policial. En caso de que se dicte un estado de excepción en el país, insistió en que los efectivos policiales “van a estar acuartelados y no les van a dar franco para que vayan el domingo al clásico”.

El dirigente, además, señaló que “con lo golpeada que está nuestra economía", la gente seguramente preferirá gastar 70 bolivianos en un pollo para su familia, antes que en una entrada para preferencia.

Después de hacer otras consideraciones, reiteró que “vamos a solicitar que se suspenda; no vemos que sea conveniente jugar en las condiciones que nosotros estamos atravesando como departamento, como ciudadanos de esta ciudad”.