lunes 3 de agosto de 2026

Cambio climático

Bolivia ya enfrentó tres Súper Niños y expertos advierten que el próximo podría ser más intenso

Los expertos de la Universidad Mayor de San Andrés explican que los eventos registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016 dejaron sequías, inundaciones y pérdidas económicas, mientras que los modelos actuales anticipan una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño evolucione hacia una nueva fase de mayor intensidad.
Las sequías severas son, efectivamente, uno de los efectos principales y más destructivos del fenómeno del Súper Niño. Foto: UMSA
Las sequías severas son, efectivamente, uno de los efectos principales y más destructivos del fenómeno del Súper Niño. Foto: UMSA
lunes 03 de agosto de 2026

Bolivia ya registró tres eventos climáticos denominados Súper Niño, ocurridos entre 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, que dejaron sequías, inundaciones y millonarias pérdidas en distintas regiones del país. Ante las proyecciones que apuntan a que el fenómeno actual podría intensificarse, expertos de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) recomiendan asumir medidas preventivas con anticipación.

Los especialistas de la UMSA explicaron que estos tres episodios son los únicos Súper Niños registrados hasta el momento y constituyen la referencia para analizar la evolución del fenómeno actual. Sin embargo, aclararon que las proyecciones climáticas se basan en modelos y probabilidades, por lo que el objetivo es promover la preparación y no generar alarma en la población.

El Dr. Jorge Molina, docente investigador del Instituto de Hidráulica e Hidrología de la UMSA y especialista en variabilidad y cambio hidroclimático, informó que el fenómeno se encuentra actualmente en una fase moderada, pero los modelos climáticos establecen una probabilidad superior al 90% de que evolucione hacia un Súper Niño durante los próximos meses.

De concretarse este escenario, Bolivia podría enfrentar temperaturas superiores a las habituales, un mayor riesgo de incendios forestales y cambios significativos en el comportamiento de las lluvias. Molina señaló que el país aún tiene tiempo para reducir los posibles impactos mediante una mejor planificación del abastecimiento de agua, el fortalecimiento de sistemas de alerta temprana y acciones preventivas para el sector productivo.

El Dr. Edson Ramírez, investigador del Instituto de Hidráulica e Hidrología y especialista en recursos hídricos y climatología, explicó que los efectos del fenómeno no serán iguales en todo el territorio nacional. Según los escenarios analizados, el altiplano podría registrar déficit de lluvias y sequías, mientras que el oriente tendría mayor probabilidad de precipitaciones intensas e inundaciones en determinadas etapas del evento.

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En el ámbito agropecuario, el Dr. David Cruz, especialista en cambio climático y producción agrícola de la UMSA, alertó que un Súper Niño podría afectar la producción y la seguridad alimentaria, debido a que cultivos como la papa, el maíz y las hortalizas pueden verse perjudicados por la reducción de lluvias, mientras que otros enfrentarían riesgos por inundaciones, altas temperaturas e incendios forestales.

“No podemos esperar a que llegue la emergencia para recién reaccionar. Si sabemos que existe un riesgo de sequía, debemos prepararnos desde ahora: aprovechar mejor el agua, cosechar agua de lluvia, utilizar variedades de cultivos más resistentes. Cada cultivo responde de manera distinta, por ejemplo, el banano no soporta más de un día de encharcamiento, por eso la prevención siempre será menos costosa que enfrentar las pérdidas”, afirmó Cruz.

Con el propósito de acercar información científica a la población, la UMSA anunció la realización de un ciclo abierto de prevención. La primera actividad, denominada “Alerta temprana sobre los impactos del fenómeno de El Niño 2026-2027 en Bolivia”, se realizará el 14 de agosto, de 10:00 a 13:00, en el Paraninfo del Monoblock, donde especialistas compartirán escenarios climáticos y recomendaciones para enfrentar los posibles efectos del fenómeno.