domingo 9 de agosto de 2026

Andinismo

Roberto Churqui, el tercer montañista más joven en hacer cumbre al Illimani

Cumplió con su objetivo el 16 de julio pasado con 14 años junto a su padre Jaime. Ahora tiene el objetivo de conquistar los 15 seismiles que hay en el país
Roberto Churqui en Campo Alto Illimani. Foto: Jaime Churqui.
Roberto Churqui en Campo Alto Illimani. Foto: Jaime Churqui.

Sports 360 / La Paz

Con tan solo 14 años el paceño Roberto Churqui (7 de mayo de 2012) se convirtió en el tercer montañista más joven en hacer cumbre al Illimani (de una altura de 6.462 metros) y a su corta edad tiene el objetivo de convertirse en el primer andinista menor de edad de Bolivia en conquistar los 15 seismiles (nevados que superan los 6.000 metros de altura) que hay en el país.

El 16 de julio, fecha en que se recuerda el grito libertario de La Paz, Roberto llegó a la cima de la montaña más emblemática de Bolivia y lo hizo acompañado de su padre Jaime, quien desde hace unos años se dedica a llevar a los turistas a los diferentes cerros a través de su empresa Bolivia en Ascenso.

“Me siento muy feliz por haber hecho el Illimani, era algo que quería hacer desde mis siete años, antes no pude, ahora lo conseguí y me siento feliz por llegar a varias montañas, vivir esa experiencia de estar en la nieve y el hielo”, dice el joven andinista.

Agrega que “el Illimani fue la montaña más hermosa que hice en mi vida, no es una cualquiera, es un objetivo que me puse a los siete y logré a mis 14. Me sentí bien, cada tramo me cansaba y pensaba en rendirme, pero mi yo pequeño me decía que no lo haga; entonces me sentí alegre, lloré, fue una experiencia muy hermosa”.

Según los datos ofrecidos por su padre, Roberto es el tercer andinista más joven en hacer cumbre a la montaña que se puede apreciar de gran manera desde La Paz.

La primera fue la neozelandesa Annie Rose Beisly, quien con 11 años logró con su cometido el 27 de julio de 2015.

El segundo es el boliviano David Flores, quien con 13 años hizo cumbre el 2 de noviembre de 2008. Durante siete años fue el más joven hasta que le superó la neozelandesa.

Esto deja en tercer lugar —y el segundo de Bolivia— a Roberto, quien desde muy pequeño se interesó por la montaña.

El joven andinista (izq.) junto a su padre Jaime en la cima del Illimani. Foto: Jaime Churqui.

 

Sus inicios

Según relató su padre, a los siete años su hijo comenzó a hacer caminatas por las montañas porque tenía el deseo de mostrarle otras actividades deportivas.

“Quise mostrarle un deporte diferente y me dedico a la construcción, ahorré como dos meses unos 300 bolivianos para ir a una agencia de trekking, fuimos a un glaciar, le gustó y quiso seguir saliendo a caminar”.

“Busque algún club donde pueda continuar y ese entonces no había en La Paz, hasta que encontré un club de montaña en El Alto que estaba a cargo Reynaldo Choque. Con ellos hicimos salidas a la montaña, entones su primer ascenso de alta montaña fue al nevado de Charquini (5.390), fue a los siete años”, cuenta.

Con el pasar del tiempo se enteró del récord de la pequeña neozelandesa y se intentó romper esa marca, pero por diferentes inconvenientes no pudo hacerlo y lo consiguió el 16 de julio pasado, logro que le anima a seguir adelante, pues a su corta edad ya hizo cumbre a varios nevados: el Glaciar Tarija (5.300), el Pakoceuta (5.589), el Huayna Potosi (6.094) ruta normal y ruta francesa, el Acotango (6.052) y el Pequeño Alpamayo (5.430).

“Al principio fue complicado, empecé a hacer Charquini, Pico Tarija. Hasta este año, que ya hice Huyana Potosí ruta francesa, Illimani, Pequeño Alpamayo, me di cuenta que de pequeño me costaba más, pero con el pasar de los años he aprendido ciertas cosas, como tramponear, usar el piolet, cómo se escalar en pared de hielo; me gusta y me gustaría continuar con eso y mi siguiente objetivo es el Sajama (6.542)”, indica Roberto.

Junto a su padre y la tricolor nacional en la cima del Glaciar Tarija en julio 2021. Foto: Jaime Churqui.

 

Su objetivo

Su progenitor, quien aprendió de forma empírica a hacer las expediciones y ascender en los nevados para luego crear su empresa, recalcó que la misión que se trazaron es que su hijo sea el primer boliviano menor de edad en hacer cumbre a los 15 seismiles.

“Hasta donde yo sé, no hay ningún menor de edad que haya logrado todos los seismiles, incluso el Sajama. Es un deporte de alto riesgo que no es muy practicado en Bolivia y mucho menos por jóvenes menores de edad”, apunta.

De los 15 seismiles Roberto ya hizo cumbre en tres: el Huayna Potosí, el Acotango y el Illimani.

Los 12 que le faltan son: Chachacomani (6.074), Chearoco (6.127), Ancohuma (6.427), Illampu (6.368), Chaupi Orco (6.044), Capurata (6.013), Parinacota (6.348), Pomerape (6.282), Sajama (6.542), Alto Toroni (6.002), Huacana (6.200) y Uturuncu (6.008).

“Ese es mi objetivo y espero lograrlo lo más pronto que se pueda”, dice el joven montañista.

También sueña con escalar nevados del exterior: “Quisiera hacer otras montañas en otros países y quisiera subir a las montañas de Nepal, he visto el Everest (el más alto del mundo, 8.848), el K2 (el segundo más alto, 8.611), quisiera ir allá, pero primero quiero terminar en Bolivia”.