lunes 10 de agosto de 2026

Expresidente

Desde su trinchera en el Chapare, Evo Morales se burla del Presidente, del estado de excepción y de la justicia

El domingo dijo que si fuera el Presidente ya habría destituido al comandante de la Policía por oponerse a una decisión gubernamental sobre su aprehensión. Luego asistió a una concentración política, aunque este tipo de actividades están prohibidas mientras dure el estado de excepción.
Evo Morales en una concentración de las federaciones de cocaleros el 1 de agosto, en plena vigencia del estado de excepción. Foto: RKC
Evo Morales en una concentración de las federaciones de cocaleros el 1 de agosto, en plena vigencia del estado de excepción. Foto: RKC

Mientras el Gobierno insiste en que su aprehensión es una prioridad, pero aún no la ejecuta, el expresidente Evo Morales burla a la justicia desde hace casi tres años atrincherado en el Trópico de Cochabamba, donde este fin de semana se burló también del presidente Rodrigo Paz Pereira y del Estado de excepción que rige en el país desde el pasado 20 de junio.

Sobre el Jefe de Estado, dijo que si él estuviera en su lugar ya habría destituido al comandante de la Policía, Mirko Sokol, por oponerse a la decisión gubernamental de ejecutar la orden de aprehensión que pesa en su contra.

“A mí me ha sorprendido la versión del comandante de la Policía Nacional, general Sokol. Si yo fuera Rodrigo Paz y mi comandante se opone a una decisión política del gobierno sobre Evo Morales, en ese momento cambiaría. No estoy insinuando que le cambien. Pero ¿por qué no cambia?”, dijo durante su programa que se transmite en Radio Kawsachun Coca los domingos.

Con ello se refirió a una reciente entrevista en que Sokol dijo que para él no era una prioridad la aprehensión de Morales, lo que inmediatamente fue aclarado por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviendo, quien sentenció: “Detener a Evo Morales es una prioridad del gobierno, eso es todo”.

"Bajo mi mando"

Este lunes, el ministro se volvió a referir al tema y aseguró: “El general Sokol está bajo mi mando, está bajo las instrucciones que se le dan y las tiene que cumplir. Entonces, se descarta esta situación (diferencias con Sokol) y se está trabajando de manera conjunta a nivel nacional y también en coordinación con los países vecinos para frenar esta ola de criminalidad”.

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Para Morales, lo que ocurre es que el Presidente tiene miedo destituir a Sokol por las cosas que pudiera revelar sobre el gobierno. “El temor, si lo cambian, tarde o temprano va a decir la verdad sobre el gobierno de Rodrigo Paz”, afirmó.

Este mismo domingo, Morales asistió a una reunión de la Dirección Nacional del Instrumento Político EVO Pueblo, Pacto de Unidad y Organizaciones Sociales del Estado Mayor del Pueblo, donde se aprobó la convocatoria a un ampliado nacional para el 26 de septiembre.

Eventos de este tipo están prohibidos por el decreto 5636 de declaratoria de estado de excepción. En el artículo 5 de esa normativa se establece que “se restringe el derecho a la libertad de reunión y manifestaciones públicas, quedando prohibidas temporalmente las concentraciones masivas y eventos que no cuenten con autorización expresa del Ministerio de Gobierno o el Ministerio de Defensa”.

Encuentros políticos y sindicales como el de ayer se organizan con frecuencia en el Trópico de Cochabamba y a varios de ellos asiste Morales. La mañana de este lunes, por ejemplo, se realizó un Ampliado Ordinario de la Central Valle Ivirza, perteneciente a la Federación Carrasco Tropical del municipio de Puerto Villarroel, donde Morales fue el principal protagonista con un discurso en el que arremetió contra el Gobierno, al que acusó de estar manejado por Estados Unidos.

Ordenes de aprehensión

Desde septiembre de 2024 se emitieron al menos tres órdenes de aprehensión contra Morales, ante lo cual el expresidente decidió atrincherarse en el Trópico de Cochabamba, protegido por sus seguidores que organizan vigilias, aunque autoridades de este y el anterior Gobierno indicaron que, además, existe información de que también se encuentra protegido por círculos de seguridad en los que se encuentran extranjeros armados.

El 26 de septiembre de 2024 la Fiscalía Departamental de Tarija emitió un mandamiento de aprehensión contra Morales dentro de una investigación por los presuntos delitos de trata de personas y estupro, relacionada con una adolescente que habría tenido 15 años en 2015.

La orden, que se conoció públicamente el 2 de octubre, no llegó a ejecutarse. La defensa de Morales consiguió una acción de libertad que dejó sin efecto ese mandamiento y en abril de 2025 la Justicia anuló los obrados del proceso, incluyendo la orden de aprehensión.

Posteriormente el proceso volvió a activarse en Tarija y el 17 de enero de 2025 el Juzgado Quinto de Instrucción Penal de Tarija declaró a Morales en rebeldía después de que no se presentara a una audiencia cautelar. El juez dispuso nuevamente su aprehensión, arraigo y anotación preventiva de sus bienes.

El 24 de febrero de este año el fiscal departamental de Tarija, José Ernesto Mogro, ratificó que la orden de aprehensión contra Morales seguía vigente y que correspondía a la Policía ejecutarla. En abril, el fiscal general Roger Mariaca volvió a sostener que la orden continuaba vigente y que el proceso por trata agravada de personas seguía abierto.

El 11 de mayo de este año, Morales no se presentó al inicio del juicio oral en Tarija. El Tribunal Departamental de Justicia lo declaró rebelde. Como consecuencia, el tribunal volvió a disponer su aprehensión y arraigo, además de otras medidas previstas para garantizar su comparecencia al proceso.

El 14 de julio de 2026, el fiscal general Roger Mariaca ratificó nuevamente que la acusación por trata seguía vigente y que también estaba vigente el mandamiento de aprehensión, cuya ejecución correspondía a la Policía.

Por el bloqueo

Seis días después, el 29 de julio, la Fiscalía Departamental de Santa Cruz emitió una nueva orden de aprehensión contra Evo Morales, pero esta vez por una investigación vinculada con los 53 días de bloqueos y protestas registrados en mayo y junio, por denuncia del Comité Cívico de Santa Cruz.

En este caso, Morales es acusado por los presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, atentado contra los servicios públicos y otros delitos relacionados con los hechos investigados.

En reiteradas oportunidades, el expresidente ha señalado que es víctima de una persecución política. En el caso de trata, argumenta que no hay delito porque no hay víctima que sustente la demanda en su contra, mientras que en el caso del bloqueo asegura que él no tuvo ninguna participación y que la responsabilidad de la convocatoria a esta medida de presión es de los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB)

Para el diputado de la alianza Libre, Guillermo Mendoza, la demora en la captura de Morales podría estar relacionada con un acuerdo preelectoral entre el actual Jefe de Estado, Morales y el vicepresidente Edmand Lara.

“Morales camina como Pedro por su casa por el trópico cochabambino teniendo ordenes de aprehensión y desafiando al propio Gobierno. Cada vez me inclino más a pensar que existe un acuerdo, un acuerdo desde antes de las elecciones entre Rodrigo Paz, Edmand Lara y Evo Morales, un acuerdo que se graficó en la votación. Queda claro, en primera vuelta las zonas que votaban por el masismo, el masismo blando, votaron por Edmand Lara para que esta fórmula gane la primera vuelta, y en la segunda vuelta, el propio Evo Morales públicamente le dijo a su gente que había que votar por Edmand Lara”, afirmó en declaraciones a la red Unitel.


Luego agregó: “Si esto fuera así es muy improbable pensar en que las fuerzas de represión del Estado boliviano vayan a actuar contra Evo Morales”.

Para el diputado Alejandro Reyes, de Unidad, Morales debe ser aprehendido por la Policía y, si es posible, con apoyo de las Fuerzas Armadas y hasta de fuerzas internacionales.

"Evo Morales está usando una estrategia de desafío al Estado. Lo que quiere mostrar es que no existe preocupación ni existe presión para su aprehensión y con eso trata de mostrar poder. Todo lo contrario, es el enemigo público número uno de los bolivianos y, por lo tanto, debe ser apreghendido", afirmó en declaraciones a periodistas que cubren la Asamblea Legislativa Plurinacional.

 

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