lunes 17 de agosto de 2026

La Tribuna

¿Empezó mal la “era Zago dos” en The Strongest?

Más allá del mal resultado, lo que más llamó la atención fue el cruce del entrenador brasileño con el atacante guatemalteco Darwin Lom, que abre un signo de interrogación respecto de qué pasará más adelante en la interna atigrada.

El domingo en Montero empezó oficialmente la “era Zago dos” en The Strongest. Fue derrota frente a Guabirá (3-1), pero más allá del mal resultado, no pasó desapercibido el cruce del entrenador brasileño con el atacante guatemalteco Darwin Lom, que abre un signo de interrogación respecto de qué pasará más adelante en la interna atigrada.

Perder de visitante siempre está en los cálculos de cualquier equipo, aunque la intención de los atigrados era ganar y recuperar terreno en la tabla de posiciones. No pudo ser y los motivos son muchos.

Para los propios jugadores y también para el técnico del Tigre, la falta de efectividad fue determinante. Tuvieron al menos tres ocasiones clarísimas cuando el partido estaba igualado a un gol y las desperdiciaron todas. Influyó, además, el mal arbitraje de Cristian Condori. Las imágenes de televisión mostraron que el primer penal en favor de Guabirá fue mal sancionado, pues no hubo falta del arquero Rodrigo Banegas sobre Luciano Ursino, solo por citar uno de los errores del colegiado.

Para los hinchas, tuvieron gran incidencia los cambios que realizó el técnico atigrado, al sacar de la cancha a Lom y Adrián Estacio, sin duda los atacantes más peligrosos del equipo en lo que va del año, y las críticas llovieron en las redes sociales.

¿Qué habría ocurrido si los atigrados no hubieran estado tan imprecisos? ¿Si el árbitro recurría a la pantalla del VAR para constatar el error que cometió al sancionar la inexistente falta de Banegas sobre Ursino y rectificar su decisión? ¿Si Lom y Estacio permanecían en el campo?

No es bueno especular con el pasado porque lo que sucedió en el Gilberto Parada ya es historia y no hay cómo modificarla. El Tigre perdió y quedó relegado en la tabla. Ahora es tercero y quedó a siete puntos del Millonario, pese a que hasta hace poco los dos clubes luchaban palmo a palmo la punta.

Lo que sí fue evidente y lo vieron todos fue el reclamo de Lom a Zago cuando se retiraba al banco de los suplentes. También las declaraciones del entrenador en la conferencia de prensa, que más que una explicación de lo que sucedió en el partido, sonaron a una respuesta al delantero. "Yo creo que podemos mejorar, pero no podemos fallar tanto y más en un partido difícil como este de hoy", puntualizó el estratega.

El incidente duró unos segundos, pero evidenció la molestia del atacante guatemalteco —no solo habló, también gesticuló— al retirarse de la cancha.

A partir del momento en que los dos delanteros dejaron el campo, el Tigre dejó de atacar, no registró otra situación clara para anotar y después llegaron los goles del local.

El debut oficial del DT brasileño no fue bueno por el resultado, pero a partir del cruce, por pequeño que haya sido, y las posteriores declaraciones del entrenador, surge más de una interrogante: ¿influirá en la relación del técnico y del jugador? ¿O del cuerpo técnico con el grupo? O, como se dice en la jerga futbolística, ¿lo que pasó en la cancha se queda en la cancha? Y el incidente pasará como una anécdota del partido que se jugó en la Caldera del Diablo.