domingo 18 de octubre de 2026

Yañee

Los derechos humanos necesitan de más instituciones

Auguramos que la Defensoría Departamental de las Cruceñas y Cruceños se constituya en una gran institución pública referente y contribuya a que todos caminemos por la ruta de los derechos humanos.

La lucha por la vigencia plena de los derechos humanos no es exclusividad de ninguna institución del Estado o social, ni tampoco de determinadas autoridades. Es un proceso que nos compromete a todos y es una reivindicación política, sobre todo. Alain Tourani, decía: que la lucha por este pilar de la democracia, es decir, los derechos humanos, es una reivindicación fundamentalmente política, no jurídica, ni legalista.

Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue el punto de acuerdo entre los gobiernos en 1948, luego que la humanidad sufriera tanto y llorara millones de sus muertos en la segunda guerra mundial, los estados se vieron en le obligación de generar los mayores consensos para aprobar y poner en vigencia este instrumento internacional, que exige que los gobiernos firmantes generen toda clase de leyes a favor de los derechos humanos, desde su Constitución Política del Estado hasta todas las leyes que sean un paraguas de protección a las poblaciones más vulnerables.

Bolivia lo entendió de esa manera, estuvo presente en diciembre de 1948 y firmó la Declaración y en sus sucesivos gobiernos aprobaron y promulgaron leyes de derechos humanos, e incluso en estos últimos años se hizo más que otros países para garantizar los derechos de los pueblos indígenas, personas adultas mayores, personas con discapacidad, mujeres, niños y adolescentes, jóvenes, trabajadores, personas privadas de libertad, personas con vih sida, campesinos y demás sectores.

De igual manera, se crearon instancias públicas y emergieron cientos de instituciones sociales y privadas con la misión de trabajar por una cultura de derechos humanos, lo que sin duda, todavía nos falta mucho por fortalecerla y que sea el norte del desarrollo nacional y local. Hay que asumir mientras más instituciones y organizaciones existan con esta misión es mejor para la democracia y su plena vigencia, como también para el ciudadano que se sentirá protegido y que exigirá cada uno de sus derechos.

En esa dinámica, la asamblea Legislativa Departamental, en cumplimiento del Estatuto Autonómico Departamental, aprobó la Ley de creación de la Defensoría de los derechos humanos de los cruceños y cruceñas, que sin duda, tendrá una agenda intensas de actividades y coadyuvará en la lucha por estos elementos vitales para la convivencia social y ojo vigilante al poder político.

Precisamente en el periodo del Defensor del Pueblo, Rolando Villena (2010-2016), entregamos un documento fundamentado para que el Estatuto Autonómico incluyera capítulos que constitucionalicen los derechos humanos. Así lo hicieron: Es un documento amplio y completo en esta materia.

No hay dualidad de funciones, ni tampoco se les quita a otros la labor de trabajar por los derechos humanos. Al contrario, se complementa y se amplia el espectro institucional, porque al poder en todas sus instancias hay que seguirlo de cerca y recordarle que no puede violar ni vulnerar los derechos de nadie, y es precisamente en esos aspectos que una defensoría del pueblo local es tan necesaria.

El Art. 117 del Estatuto Autonómico de Santa Cruz, en concordancia con la Constitución Política, asume que desde el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, la definición de políticas de defensa, monitoreo, protección y promoción de los derechos, las libertades y garantías de las y los habitantes del Departamento. Por ello, en su Art. 118, instituye la Defensoría Departamental de las Cruceñas y Cruceños que velará y coadyuvará en el cumplimiento de los derechos establecidos en el Estatuto Departamental en el marco de las competencias del Gobierno Autónomo Departamental.

El Estatuto Autonómico fue aprobado en el 2008, que luego de casi 17 años de vigencia se empieza a poner en marcha, como es el caso de la Defensoría Departamental, la misma que sufrió un bloqueo en las gestiones de Rubén Costas y Luis Fernando Camacho, por lo que su aprobación a estas alturas es sumamente importante y esperada por los pobladores de este departamento, donde se producen vulneraciones de los derechos en los municipios, en las entidades públicas, en las empresas privadas y en muchos otros espacios e incluso Santa Cruz viene liderando las cifras de violencia contra la mujer, feminicidios y falta de acceso a la salud y al debido proceso. Además, tiene la cárcel más poblada y la mas hacinada.

Cada día se violan derechos humanos, cada día hay injusticias y cada día las víctimas deben peregrinar en respuesta a sus demandas, por lo que este impulso institucional tiene que fortalecer la construcción de una cultura de respeto a los derechos humanos, que nos abarque a todos, y que no se constituyan en prebendas, sobornos, presiones y privilegios de unos cuantos.

Sthephane Hessel, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, precisa que hay términos medios ni cálculos para apostar por los derechos de cada uno de nosotros: “Es un mensaje de esperanza en la capacidad que tienen las sociedades modernas para sobrepasar los conflictos por medio de una comprensión mutua y de una paciencia vigilante. Para llegar a ello, es necesario basarse en los derechos, cuya violación, sea quien sea el autor, debe provocar nuestra indignación. No debemos consentir la transgresión de estos derechos”.

Auguramos que la Defensoría Departamental de las Cruceñas y Cruceños se constituya en una gran institución pública referente y contribuya a que todos caminemos por la ruta de los derechos humanos.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.
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