Un activo virtual es una representación digital de valor que se puede intercambiar, transferir o utilizar para pagos o inversiones. No se trata de una representación digital de moneda fiduciaria (como el dólar o el euro), valores ni otros activos financieros ya regulados. Ejemplos incluyen criptomonedas como bitcoin, tokens de utilidad, tokens de seguridad y tokens no fungibles (NFTs).