Hay una variedad de diseños y tamaños
Cinco sabores que endulzan la Pascua boliviana
¿A qué sabe la Pascua boliviana? Algunos dirán que a albahaca, a masitas bañadas en merengue, a empanadas de lacayote y, sin duda, desde hace unas tres décadas, a chocolate. Pero no a cualquier chocolate, sino a uno 100% boliviano.
“El producto boliviano tiene un sabor diferente de otros. Sabe a cacao puro”, afirma Jhanel Alanes, de “La Capital del Chocolate”, un establecimiento dedicado a armar arreglos y regalos dulces para toda ocasión.
Ubicado en el centro paceño, cuenta con una gran variedad de golosinas, entre las cuales las hechas en Bolivia tienen prioridad. “La verdad, no sé desde cuándo se introdujo la tradición de hacer huevos de chocolate en Semana Santa, pero sí recuerdo que Cóndor fue de los pioneros”, sostiene.
Cóndor es una de las fábricas chocolateras más antiguas del país. También es una de las cinco que ponen el sabor boliviano a las Pascuas. “Empezamos con los huevos de Pascua hace unos 34 años”, relata Hortencia Cuentas, esposa de Francisco Gonzales, fundador de Cóndor.
Cuenta que antes, en Bolivia, no era muy común celebrar las Pascuas con huevos y conejos de chocolate. La moda vino de la influencia norteamericana. “Así llegó a Bolivia, y nosotros le pusimos nuestro propio sabor. Cada chocolatera del país tiene su receta y secreto, pero a la vez nos hace únicos como país”, afirma Cuentas.
Con el tiempo, en estas fechas, la demanda subió y las chocolateras empezaron a sacar productos y promociones cada vez más elaboradas. Taboada, desde Sucre, cada año presenta conejos y pequeñas canastas de huevos, en los que el chocolate blanco encanta por su sabor único a tradición.
Está El Ceibo, que al igual que Cóndor produce el chocolate desde el fruto. La población espera a sus personajes pascueros, tan bellos como sabrosos. Se suman Para Ti, que este año llegó con una carrera de conejos llena de dulzor, o Breick que ofrece a los niños una jornada de búsqueda de sus cremosos huevos de chocolate.