La Tribuna
Circuito Oscar Crespo
Desde agosto de 1970 el Circuito Oscar Crespo está metido en la médula de los chuquisaqueños. Es su carrera, identifica a Sucre como la capital del automovilismo de Bolivia.
Nació bajo la iniciativa de ilustres chuquisaqueños. El Automóvil Club Boliviano-Filial Sucre lo cobijó por decenios.
Don Pepe Komareck y Gastón Solares eran los abanderados en la organización, respaldados por gente apasionada de su Circuito.
Literalmente para graduarse como piloto de automovilismo había que correr en el Circuito. Así lo hicieron desde Willy Bendeck hasta Marquitos Bulacia, uno de nuestros embajadores en Europa, la Meca del Rally Mundial.
Pero con el advenimiento en 1990 de la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (Febad) hubo problemas con la organización del Circuito.
En las últimas cuatro ediciones faltó transparencia en el informe económico. Entonces nacieron dudas. Indudablemente que ese es un asunto interno de la Asociación de Automovilismo Deportivo de Sucre (AADESU).
Pero hay elemento medular. AADESU no tiene personería jurídica. Por lo tanto el dinero que recauda tiene que ir a cuentas particulares. Eso no debe pasar en una institución seria y responsable.
Por último hay un enredo fenomenal por un lapsus verbal del actual titular de AADESU que anunció verbalmente el pedido de Licencia de la Febad. No se concretó con carta escrita. Entonces no vale los cantos de victoria de los actuales directivos de la Febad y su camarilla incrustada hace 30 años.
En lo personal apuesto a una solución pactada para que haya Circuito Oscar Crespo el 7, 8 y 9 de junio en Sucre.